De izquierda a derecha, los profesores: Stefan Renvert, del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Kristianstad (Suecia); P. Boutouyrie, del Servicio de Pharmacologie Hôpital Européen Georges Pompidou (París, Francia); Francisco Fernández-Avilés, del Departamento de Cardiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón; Mariano Sanz, presidente del taller y decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid; J. Deanfield, del Great Ormond Street Hospital de Londres; P. Bouchard, de UFR Odontologie Garancière del Hôpital Hôtel-Dieu (París, Francia); Phoebus Madianos, del Departamento de Periodontología de la Universidad de Atenas; Dr. F. D'Aiuto, del UCL Eastman Dental Institute (Londres, Reino Unido); FJ Hughes, Instituto Dental, King College (Londres, Reino Unido); ES Deliargyris, de la Universidad de Wake Forest, Carolina del Norte EE.UU. y director de Cardiología Clínica (Atenas, Grecia)

Taller de expertos

Taller de expertos

En los últimos diez años ha surgido una gran cantidad de evidencias procedentes de estudios epidemiológicos que demuestran una posible asociación entre la enfermedad periodontal (EP) y la enfermedad cardiovascular (ECV). Según un reciente análisis realizado por expertos del panorama nacional e internacional, se resalta la necesidad de estudios de intervención que confirmen la asociación entre ambas enfermedades, sin embargo debido a la alta prevalencia de las enfermedades periodontales, aunque la asociación sea pequeña, puede tener importantes implicaciones en salud pública. Este taller de expertos ha sido posible por una subvención educativa de Colgate-Palmolive.

Uno de los aparentes nexos de unión es la coincidencia de determinados factores de riesgo que comparten ambas afecciones, entre los que se encuentra la inflamación crónica.

Si bien la EP se define por la destrucción crónica de los tejidos que rodean y sujetan a los dientes en los maxilares y cuyo resultado final es la pérdida de los dientes, la progresión de la enfermedad consiste en un proceso inflamatorio crónico de los tejidos periodontales de causa infecciosa que conduce así mismo a una inflamación sistémica.

Es preciso utilizar técnicas de diagnóstico microbiano, que no sólo evalúen la presencia o ausencia de bacterias, sino la carga de patógenos específicos que permita relacionar la cantidad de estas bacterias en la boca, con su exposición sistémica y con el consecuente proceso inflamatorio sistémico.

Por su parte, las ECV están estrechamente relacionadas a la formación de placas de ateroma que obstruyen las paredes de las arterias. La formación de dichas placas se ha relacionado recientemente con la inflamación sistémica y ésta sería el vínculo entre periodontitis y ateroesclerosis.

Hipótesis relacionadas
Existe un consenso entre los expertos que la posible relación entre las bacterias residentes en las bolsas periodontales y la formación de placas de ateroma sería más por la influencia de la inflamación sistémica que por la posible translocación de las bacterias por la sangre e infiltración de las paredes vasculares. Aunque ambas vías están relacionadas entre sí, puesto que no existe inflamación sistémica si no hay una exposición sistémica de las bacterias.

En cuanto a si la infección podría ser el detonante de las ECV, la evidencia de los estudios epidemiológicos muestra que las infecciones en general (respiratorias, urinarias) aumentan el riesgo, sin embargo la vía de la inflamación sistémica es hoy la causa más aceptada. La cuestión es si el estado inflamatorio local de los tejidos periodontales es suficiente para causar la inflamación sistémica.

Beneficios de la terapia periodontal
Está comprobado que la EP se asocia a disfunción endotelial de los vasos sanguíneos y que la terapia periodontal mejora la elasticidad de los vasos. Sin embargo, aún no se puede afirmar que dicha terapia conduzca a beneficios a largo plazo en salud cardiovascular, pese a que la intervención oral mejore la función vascular. Sin embargo, se ha demostrado que el tratamiento periodontal puede mejorar la eficacia de varios marcadores de riesgo de ECV. Por ejemplo, puede mejorar la disfunción endotelial y menor PCR (un marcador de inflamación sistémica asociada con un mayor riesgo de ECV)
Otro marcador indirecto de aterosclerosis que ha sido significativamente influido por la terapia periodontal es la medida del grosor de la arteria carótida. Se ha demostrado una disminución del espesor del IMT (Grosor Intima-Media carotideo.

Sirve para ver la evolución de la escleroris o taponamiento arteria) después de una intervención periodontal. Sin embargo, en sentido estricto no hay pruebas de que dichos tratamientos periodontales tengan un impacto directo sobre la disminución de los eventos cardiovasculares.

Se podría decir, sin embargo, que dado que la infección oral y la inflamación son subyacentes a la EP, la prevención es buena para la salud general y por lo tanto, muy aconsejable su práctica.