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Comparación de la recuperación neurosensorial del nervio alveolar inferior después de una reducción abierta y cerrada por fracturas mandibulares

Las fracturas traumáticas mandibulares son lesiones faciales que pueden llevar a la pérdida de la sensibilidad del nervio alveolar inferior (IAN) y una modificación de la capacidad neurosensorial. Esto podría atribuirse al daño inicial que ocurre cuando el IAN está situado dentro de la línea de fractura, o podría ser un daño posterior causado por la manipulación y estabilización de la fractura 

Un reciente estudio prospectivo realizado en colaboración con el Departamento de Cirugía Oral y Maxilofacial, el Centro de Investigación y la Facultad de Odontología de Annasaheb Chudaman Patil Memorial  ACPM, ha examinado detenidamente cómo las técnicas quirúrgicas utilizadas en el tratamiento pueden influir en la recuperación de la función nerviosa.

Técnicas quirúrgicas en diferentes grupos

Según la investigación, el estudio incluyó a 90 pacientes entre hombres y mujeres con fracturas mandibulares en diferentes partes de la mandíbula. Estos pacientes se dividieron en dos grupos: 

  • El grupo 1 se sometió a reducción cerrada: la cual se llevó a cabo utilizando anestesia local y sin necesidad de realizar incisiones quirúrgicas significativas. En este enfoque, se empleó una fijación rica en arco con barra bajo anestesia local para mantener los fragmentos óseos en su posición, evitando así la exposición directa de la mandíbula fracturada y los tejidos circundantes.
  • El grupo 2 se sometió a una reducción abierta, la cual implicó la realización de una incisión en la piel y los tejidos blandos para acceder de manera directa a la mandíbula fracturada. Posteriormente, se emplearon miniplacas de titanio de 2 mm y tornillos monocorticales de 6 mm para fijar y estabilizar los fragmentos óseos fracturados. La placa se adhirió a los fragmentos óseos con el propósito de mantenerlos en su posición adecuada durante el proceso de curación. Este enfoque permitió una visibilidad y accesibilidad directa para reducir y alinear con precisión los fragmentos óseos.

Posteriormente, se evaluó la función neurosensorial de los pacientes utilizando pruebas específicas en varios momentos: 

  1. Antes de la cirugía
  2. Una semana después de la cirugía
  3. Y a los tres y seis meses de seguimiento

El fin era evaluar y comparar la recuperación del nervio alveolar inferior en ambos grupos a lo largo del período de estudio y analizar cualquier diferencia en la función neurosensorial entre las técnicas quirúrgicas utilizadas en el tratamiento de las fracturas mandibulares.

Diferentes factores de recuperación

Según el informe, los resultados del estudio no mostraron diferencias estadísticamente significativas en la recuperación del IAN entre las dos técnicas quirúrgicas utilizadas. Sin embargo, se observó que la recuperación de la función neurosensorial del IAN varió en función de diferentes factores:

  • La edad de los pacientes: tuvo un impacto significativo en la recuperación. Los pacientes más jóvenes mostraron una recuperación más favorable en comparación con los pacientes de mayor edad. El envejecimiento afecta las características funcionales y electrofisiológicas del sistema nervioso periférico, lo que explicaría en parte esta diferencia.
  • El género: también desempeñó un papel en las tasas de recuperación. Los hombres experimentaron más fracturas mandibulares traumáticas que las mujeres en ambos grupos.
  • Ubicación de las fracturas: se observó que las fracturas en el cuerpo y el ángulo de la mandíbula eran más comunes y estaban asociadas con una mayor pérdida de la función neurosensorial del IAN en comparación con las fracturas en la sínfisis mandibular. Esto se debió a la exposición del IAN cuando se producen fracturas en el cuerpo o el ángulo de la mandíbula, lo que lo hacía más vulnerable a lesiones.
  • La duración entre el traumatismo y el tratamiento: también influyó en la recuperación. Cuanto más corto fue el tiempo entre el traumatismo y la intervención quirúrgica, mejor fue la recuperación del IAN. Además, el desplazamiento de los fragmentos óseos también desempeñó un papel importante, ya que los desplazamientos mayores de 5 mm aumentaron significativamente el riesgo de pérdida de la función neurosensorial del IAN.
  • Términos de la evolución a lo largo del tiempo: se observó que las puntuaciones de la función neurosensorial del IAN mejoraron de manera drástica después de tres meses y continuaron mejorando gradualmente hasta los seis meses. En general, se logró la recuperación de la neurosensación en el 60% al 80% de los casos después de seis meses de seguimiento.

De acuerdo con los investigadores, los resultados del estudio indican que, si bien no hubo diferencias significativas en la recuperación de la función neurosensorial del IAN entre los grupos de reducción abierta y reducción cerrada, se identificaron varios factores que influyeron en la recuperación. Por lo tanto, estos hallazgos proporcionan información importante para la toma de decisiones clínicas en el tratamiento de fracturas mandibulares traumáticas. 

Los autores afirman que en este estudio no se realizó un seguimiento a largo plazo de más de seis meses; por lo tanto, se deben llevar a cabo futuros estudios prospectivos con un margen más extenso de tiempo.

Fuente: Cureus. Mundepi N, Dora H, Sharma M, et al. (January 29, 2024) Comparison of Neurosensory Recovery of the Inferior Alveolar Nerve After Open and Closed Reduction for Mandibular Fractures: A Prospective Study. Cureus 16(1): e53175. doi:10.7759/cureus.53175

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