¿Cuáles son las enfermedades dentales más comunes?
¿Cuáles son las enfermedades dentales más comunes? Foto: Tatyana Dzemileva. Shutterstock

Todos hemos tenido que ir alguna vez al dentista. Normalmente por la causa más obvia: nos duele algo en la boca y queremos saber qué está pasando. Esto engloba muchas de las enfermedades bucales y dentales más frecuentes, algunas de las cuales se indican en Mouth Healthy y que vamos a enumerar a continuación.

Mal aliento o halitosis

En la gran mayoría de los casos se debe a alguna afección bucodental, ya sea de los dientes, de las encías o incluso puede estar causado por la lengua o la falta de saliva. En casos muy graves la causa puede ser un cáncer oral.

Caries dental

Seguro que la conoces, porque la caries afecta casi al 100% de la población adulta. Es una enfermedad bucodental debida a la presencia de microorganismos en la placa que se acumula en la superficie de los dientes. Estos microorganismos metabolizan los azúcares, convirtiéndolos en ácidos que debilitan el esmalte dental y por tanto le dejan expuesto a sufrir caries.

Si la caries es muy grave habrá que hacer un empaste o incluso una endodoncia. Si ni siquiera así se puede solucionar, habrá que extraer el diente dañado.

Enfermedad de las encías

Se llama también enfermedad periodontal y son principalmente dos:

La gingivitis: Se presenta como una inflamación de las encías que las hace sangrar a veces de manera espontánea o mayormente cuando nos cepillamos los dientes. También puede producir mal aliento y si no se cura, pasará a ser una periodontitis.

Además es importante tratarla a tiempo ya que un estudio realizado en el Reino Unido afirma que los pacientes con gingivitis crónica tenían 1,82 veces más probabilidades de desarrollar depresión.

La periodontitis: Sucede cuando la gingivitis no tratada afecta al hueso y los tejidos alrededor del diente, que se inflaman, la sujeción del diente pierde eficacia y puede terminar cayéndose.

Puedes darte cuenta de que tienes periodontitis porque se han formado abscesos en la boca, o porque tus encías se están retrayendo, entre otros síntomas. En cuanto notes cualquiera de ellos, acude a tu dentista y no lo dejes ir a más, ya que la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) ha determinado que una persona con periodontitis avanzada tiene tres veces más probabilidades de sufrir un ictus isquémico futuro.

Cáncer oral

El cáncer oral se encuentra entre los 10 tipos de cáncer más frecuentes. En el mundo se descubren entre 300.000 y 700.000 nuevos casos cada año. Mientras que en España, en el año 2020 se estimaba que habría unos 8.600 nuevos casos de cáncer de cavidad oral y faringe.

Por eso es básico que si notas en tu boca manchas rojas o blancas o tienes llagas que nunca terminan de sanar, vayas al dentista. Tras las pruebas necesarias para recabar información, si lo ve necesario, te remitirá a un especialista.

Para una correcta prevención del cáncer oral es muy importante trabajar en la concienciación y educación sanitaria de la población. No solo en lo que se refiere a los signos de alarma para poder detectarlo, también sobre los principales factores de riesgo como el alcohol, el virus del papiloma humano, una excesiva exposición solar o el tabaco.

De hecho, las personas que han sido fumadoras pasivas durante al menos 10 y 15 años, pueden tener el doble de probabilidades de desarrollar algún tipo de cáncer oral.

Úlceras bucales

Las úlceras bucales también se llaman aftas. Pueden ser blancas o con los bordes enrojecidos y normalmente aparecen en la boca pero también bajo la lengua o en la parte de atrás de la garganta.

No son contagiosas, y suelen aparecer más en niños y adolescentes causadas por problemas inmunológicos, bacterias o virus. Pero también por estrés o incluso hormonas.

En general se curan solas como mucho en dos semanas, aunque hay pomadas y otras soluciones que se pueden adquirir en una farmacia y te ayudarán a sobrellevarlas mejor. En cualquier caso, si persisten más allá de ese tiempo, hay que ir al dentista.

Erosión dental

La erosión dental se produce cuando hay ácidos que atacan el esmalte, por ejemplo los que se producen con el reflujo gastroesofágico. Al atacar esmalte causan una pérdida de la estructura dental. Lo que conlleva en la mayoría de los casos a una sensibilidad dental mayor de lo normal. Y en casos muy graves, se pueden producir grietas en los dientes.

Hipersensibilidad dental

Es decir, la sensibilidad mayor de lo normal que decíamos antes. Esta hipersensibilidad hace que cuando tomas algo frío o caliente o unos simples dulces, sientas dolor. También puedes sentir molestias al cepillarte los dientes. O incluso al respirar por la boca cuando es invierno.

Es decir, es un problema muy molesto, y si notas sensibilidad dental es fundamental visitar al dentista para que determine si tienes alguna dolencia en las encías o si estás llevando a cabo un cepillado demasiado agresivo que haya podido provocar que se haya desgastado tu esmalte. También te ayudará a prevenirla.

Como dato curioso, una investigación llevada a cabo por la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad de Leeds (Inglaterra) halló una mutación genética asociada a la amelogénesis imperfecta, afección que causa sensibilidad dental.

Traumatismos dentales

Se entiende por traumatismo dental cuando ya sea por una caída o cualquier otro motivo se produce una fractura en el diente. Lo pequeña o grande que sea determinará su tratamiento, que puede ser desde reconstruir el diente a aplicar un relleno o directamente poner una corona.

Lo mejor para evitarlo es no comer alimentos demasiado duros, algo a tener muy en cuenta cuando se acerca la época navideña y sus maravillosos turrones, por ejemplo.

Maloclusión

La maloclusión se da cuando los dientes no están bien alineados y por lo tanto los superiores y los inferiores no encajan en la mordida.

Esto conlleva una serie de problemas, como por ejemplo que cerca del 80% de las personas que tiene maloclusión y estrés puede padecer dolores de cabeza. Y en este otro artículo, el doctor Alan Rodrigues exponía que la respiración bucal es un factor principal en el desarrollo de las maloclusiones.

Para solucionar los problemas de maloclusión, como seguro que ya sabes, hay que enderezar los dientes con un aparato dental u ortodoncia. Antes era un tratamiento muy común en niños y adolescentes, pero ahora también llevan aparato muchos adultos.

Dientes de distinto color

O lo que es lo mismo, tinción dental. Ya sea porque los dientes se decoloran o porque aparecen manchas dentales, el aspecto y color de nuestros dientes puede verse afectado.

Los motivos son varios, desde ciertos alimentos o medicamentos al tabaco. Otro motivo, que normalmente no es tan conocido, es que tu diente esté protegiendo al nervio dental tras sufrir un trauma (un golpe que le haya afectado). En este caso, lo verás algo más oscuro que el resto.

Como siempre, todo esto se puede prevenir con una correcta higiene bucodental. Pero si ya es demasiado tarde, debes acudir al dentista para evitar problemas mayores, pues algunas veces estos cambios de colores pueden derivar en caries o incluso pérdida del diente.

Candidiasis bucal

Se llama así porque se da a causa del crecimiento excesivo del hongo Candida albicans, el cual da lugar a la formación de placas blancas en la lengua, el paladar, la parte de atrás de la boca e incluso la cara interna de las mejillas.

Las personas con VIH son muy propensas a padecerla. También las personas con cáncer o que son asmáticas y usan esteroides para controlarlo.

Es de origen natural y lo que hará tu dentista es raspar la película que se ha formado para poder diagnosticar si efectivamente es candidiasis y en ese caso te indicará qué medicamentos debes tomar para eliminarla.

Rechinar de dientes o bruxismo

El bruxismo no es otra cosa que rechinar los dientes mayormente cuando duermes, pero si eres una persona muy estresada, también puedes hacerlo sin darte cuenta durante el día. Y aunque en principio puede parecer algo relativamente inocuo, no lo es en absoluto, ya que el bruxismo puede llegar a causar las muy molestas migrañas. Además de dolor de dientes e incluso de oídos.

Pero no solo el estrés te hace rechinar los dientes. Una maloclusión, asimetría esquelética, artritis o trastorno degenerativo e inflamatorio de las articulaciones temporomandibulares pueden ser también las causas del bruxismo. Incluso algo tan simple como que te han puesto una corona o un empaste que no te han dejado a la misma altura que el resto de los demás dientes.

Así que como siempre, recuerda que en tu clínica dental de confianza te pueden ayudar a solucionar el problema – normalmente con un protector que tendrás que ponerte cuando duermes. Y sobre todo, para que el dentista pueda diagnosticar a causa de qué sucede exactamente.

Si quieres, puedes averiguar también sobre las enfermedades dentales más raras, que igualmente deben ser detectadas y tratadas a tiempo.