Rocío Cerero.
La Dra. Rocío Cerero.

Dra. Rocío Cerero, presidenta de SEMO

La Dra. Rocío Cerero acaba de asumir la presidencia de la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO), una de las organizaciones con más solera del panorama odontológico nacional. Desde este cargo intentará aumentar la visibilidad de ésta entre la profesión y los colectivos afines y mantener el entusiasmo por la Medicina Oral, una disciplina que debería tener, según destaca en esta entrevista, un papel relevante en la formación de grado universitaria de los futuros dentistas.

—Ha sido elegida recientemente presidenta de SEMO (Sociedad Española de Medicina Oral), ¿cómo afronta esta nueva etapa profesional al frente de la organización?
—Suena muy filosófico, pero es cierto que hay un tiempo para todo. En este momento de mi carrera profesional, quizá es cuando he podido plantearme aportar mi trabajo a la Sociedad Española de Medicina Oral.

Soy socia fundadora de SEMO, organización que se creó en mayo de 1988, por tanto, es de las sociedades científicas «con solera». Desde entonces he mantenido vínculos muy estrechos con ella. He sido vocal desde 1997 hasta 2001, siendo presidente el Dr. Ambrosio Bermejo, y secretaria, desde 2001 a 2009, siendo el Dr. Antonio Bascones presidente.

—¿Quiénes le acompañan en la junta directiva de SEMO?
—Tengo la gran suerte de que me acompañen tanto personas de mucha experiencia, como personas jóvenes con mucho entusiasmo. También hemos procurado que sean de variada procedencia geográfica para que puedan representar mejor los distintos intereses de los socios. Todos ellos, de gran valía científica y con la firme voluntad de que nuestra sociedad ocupe su sitio en estos nuevos tiempos.

Los vicepresidentes son la Dra. Pía López Jornet, catedrática de la Universidad de Murcia, y el Dr. Pedro Bullón Fernández, catedrático de la Universidad de Sevilla. El tesorero es el Dr. Germán Esparza Gómez, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y el secretario, el Dr. Luis Alberto Moreno López, también profesor de la UCM.

Como vocales, en la Junta está el Dr. Javier Alberdi, profesor de la Universidad del País Vasco; la Dra. Cristina Marzal, profesora de la Universidad de Valencia; el Dr. Albert Estrugo, de la Universidad de Barcelona; el Dr. Francisco Cardona, jefe de Sección del Servicio Navarro de Salud; la Dra. Pilar Gándara, profesora de la Universidad de Santiago, y el Dr. Lorenzo Arriba, profesor de la UCM.

—¿Cuáles son sus objetivos prioritarios como presidenta de la organización?
—Pues son dos, ambos muy importantes. Por un lado, aumentar la visibilidad de nuestra sociedad tanto en nuestra profesión como en colectivos afines, y por otro lado, mantener el entusiasmo por la Medicina Oral que en su momento nos llevó a crear esta sociedad.

—¿Cuál es la situación a día de hoy de la sociedad que preside?
—Actualmente tenemos unos 350 socios, pero pretendemos aumentar este número durante los próximos años.

Se organiza un Congreso bienal. El decimocuarto y último, se celebró en junio de 2017 en Granada y tuvo un gran éxito. Además, también de forma bienal, pero sin coincidir con el Congreso, tiene lugar el Simposium «Avances en Cáncer Oral», que organiza el Dr. José Manuel Aguirre.

También contamos con otras reuniones más informales, que no por ello menos interesantes, en algunas ocasiones junto con la SEGER (Sociedad Española de Gerodontología).

Las reuniones con el formato «Sesión Clínica» son las más populares y congregan a más participantes. Durante muchos años, el Dr. José Vicente Bagán viene organizando este tipo de reuniones varias veces al año, resultando un auténtico foro de formación continua para todos nosotros.

—En la carta de presentación de la nueva junta directiva hablan de que actualmente se vive una crisis odontológica. ¿Qué rasgos tiene esta etapa y como está afectando a la Medicina Oral?
—No son tiempos fáciles para los odontólogos. Estamos pasando por una crisis de identidad en nuestra profesión: ¿qué somos? ¿cuál es nuestro cometido?

Además existe otra crisis, relacionada con la anterior, una crisis «comercial». ¿Vendemos tratamientos odontológicos o cuidamos las bocas de nuestros pacientes? Si lo más importante es la salud de los pacientes, la Medicina Oral debería tener un gran protagonismo en la Odontología.

—¿Tiene suficiente visibilidad la SEMO entre la comunidad odontológica en concreto y la médica en general?
—Pues, desgraciadamente, no. No es fácil aumentar nuestra presencia en medios, porque somos una sociedad con pocos recursos económicos y «vendemos» pocos productos.

La Dra. Rocío Cerero lleva vinculada vinculada a la SEMO desde 1988.

Por tanto, requiere un esfuerzo extra de la Junta Directiva y de todos los socios. Debemos buscar visibilidad asequible, en términos económicos, para nosotros.

—En su presentación anuncian la posible creación de SEMO Joven. ¿Cuesta llegar a los estudiantes y profesionales noveles?
—La verdad es que es difícil. Yo encuentro dos motivos principales: El primero quizá es culpa de los más veteranos, que no sabemos entusiasmar a los jóvenes y no logramos transmitir que el conocimiento de la Medicina Oral y el diagnóstico de las enfermedades orales no dentarias son responsabilidad indiscutible del odontólogo. El segundo es que en el ambiente actual, donde la consulta y el diagnóstico son gratuitos y forman parte en ocasiones del entramado comercial de algunas empresas, parece que pierde valor la habilidad diagnóstica del profesional.

De cara a los jóvenes, creo que es totalmente imprescindible que la Medicina Oral tenga un sitio importante en su formación de grado como odontólogos. Lamentablemente, no en todas las universidades de nuestro país es así.

—¿En qué campos prioriza los cursos de formación que organiza SEMO?
—Realmente los temas van variando. Durante años pasados, las lesiones producidas por el VIH eran frecuentes y era un tema indispensable, mientras que ahora es menos importante ya que afortunadamente la enfermedad está más controlada.

Actualmente las lesiones potencialmente malignas son el tema más candente, así como las lesiones debidas a la utilización de diferentes fármacos y las enfermedades autoinmunes.
Sin duda, el formato de sesión clínica es intemporal, y actualmente hay medios técnicos para hacerlo más interactivo.

Pensamos que la SEMO también debería ser responsable en temas tan importantes como la prevención y el diagnóstico precoz del cáncer oral en la formación de otros profesionales de la salud e incluso de los ciudadanos.

—A modo de resumen, ¿qué les diría a nuestros profesionales para que se involucren con la SEMO? ¿Qué les puede aportar?
—En primer lugar, recibir la prestigiosa revista Medicina Oral, indexada en Medline y que dirige el Prof. Dr. José Vicente Bagán.

En segundo lugar, tener la opción de asistir de forma gratuita o con importantes descuentos tanto a los congresos como a los cursos que se organizan.

Y, sobre todo, estar en contacto con esta rama de la Odontología que añade bagaje a la profesión. No olvidemos que un diagnóstico precoz de una lesión maligna, puede salvar la vida del paciente.

Más personal…

• Nacida en: Madrid.

• Estado civil: Casada.

• Aficiones:  Pintar acuarela, leer, caminar y jugar al pádel (no siempre por el mismo orden).

• Un libro: La elegancia del erizo.

• Música preferida: Música latina, Enya.

• Viajes en cartera:  Kenya, los arribes del Duero.

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