Alimentos que ayudan a mantener una buena salud oral
La dieta mediterránea ayuda a mantener una buena salud oral. Foto: Pexels, Jane D.

Una dieta saludable es fundamental para prevenir todo tipo de enfermedades, pero también es imprescindible para mantener una buena salud oral. Por ello, desde el Consejo General de Dentistas de España nos ofrecen una serie de consejos para mantener en buena forma nuestra salud bucodental.

Alimentos que protegen la salud oral

A continuación encontrarás una serie de alimentos que protegen la salud de tu boca. Como verás, todos ellos pertenecen a la llamada dieta mediterránea, que prioriza el consumo de verduras, frutas, pescado y aceite de oliva, y limita las carnes rojas y de azúcares:

– La fruta fresca y los vegetales crudos como la manzana, la sandía, la zanahoria y el apio ayudan a eliminar la placa de los dientes y refrescan el aliento.
– Las fresas contienen xilitol, una sustancia antibacteriana que contribuye a reducir los microorganismos del biofilm dental.
– Los vegetales de hoja verde contienen ácido fólico, que ayuda a disfrutar de una correcta salud bucodental.

Vitaminas que son determinantes para la salud oral

Las vitaminas que encontramos en estos alimentos son muy importantes en el cuidado de nuestra salud oral:

Vitamina A

Presente en alimentos como espinacas, lechuga y mango. Ayuda a mantener sanas las mucosas y el flujo salivar. También contribuye a que las encías se mantengan sanas o se recuperen lo antes posible si sufren alguna patología.

Vitamina B

El complejo vitamínico B reduce la inflamación y el dolor de las aftas bucales. Estas vitaminas las podemos encontrar en pescados, pollo, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos.

Vitamina C

Esta vitamina está presente en alimentos como las fresas, mandarinas, naranjas, kiwi, brócoli o pimiento rojo. Es esencial para conservar la salud periodontal y ayuda a reparar los tejidos conectivos fundamentales para prevenir la inflamación de las encías.

Vitamina D

La vitamina D regula los niveles adecuados de calcio y fosfato en sangre.
Está presente en el pescado azul (salmón, sardinas, caballa) y en los lácteos, entre los que destacan los quesos curados.

Respecto a este alimento, un estudio publicado en la revista General Dentistry demostró que, al masticar queso, el pH de la saliva se eleva más que con otros lácteos. Su efecto es directo ya que neutraliza los ácidos y la presencia de pirofosfatos que ayudan a remineralizar el esmalte.

¿Y las bebidas?

Existen determinadas bebidas que no son buenas para la salud oral:

Los zumos envasados y las bebidas carbonatadas o energéticas

Suponen un riesgo para la salud dental debido a la gran cantidad de azúcar y dióxido de carbono que tienen y su gran nivel de acidez. Estos elementos producen una erosión del esmalte, incrementando la sensibilidad dentaria y el riesgo de padecer caries.

El café

Contiene una alta concentración de moléculas cromógenas que pigmentan el esmalte de los dientes. Se trata de manchas exteriores que no penetran en la estructura del diente y que se pueden eliminar.

El té

La pigmentación depende de la variedad del producto. Por ejemplo, el té negro y el té rojo son tan cromógenos como el café. Sin embargo, el té verde no contiene tantos taninos y es menos nocivo.

El Consejo General de Dentistas recuerda que, independientemente de los alimentos, siempre quedan restos que hay que eliminar con un adecuado cepillado dental y pasta dentífrica fluorada. Del mismo modo, insiste en que ningún alimento sustituye al cepillado dental.