"Creo que la Odontología va a fortalecer su dimensión médica y va a crecer su consideración como profesión sanitaria crítica por su altísimo grado de exposición a los agentes infecciosos contaminantes", afirma el Dr. Gutiérrez.

Dr. José Luis Gutiérrez, decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla

La crisis sanitaria y el confinamiento han puesto a prueba a la universidad española, que está teniendo que adaptar sus metodologías y evaluación a las circunstancias. Un gran reto actual y también de cara al próximo curso. De todo ello y sobre cómo afectará la pandemia a todas las facetas de la Odontología hablamos con el Dr. José Luis Gutiérrez.

¿Cómo se está viviendo desde la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla la crisis sanitaria motivada por la COVID-19?
En la Facultad de Odontología hemos realizado un trabajo a la altura de las circunstancias y estamos tratando de dar respuesta a lo que la sociedad espera de una Universidad pública. En todos los momentos hemos seguido las normas e instrucciones emanadas por las autoridades sanitarias y académicas y, en consecuencia, hemos minimizado la exposición al contagio al COVID-19 de profesores, alumnos, personal de administración y servicios y de los propios pacientes atendidos en la Facultad. Además, se han tomado las medidas de barrera y bloqueo de los posibles vectores de transmisión de acuerdo con las instrucciones de las autoridades académicas y sanitarias.
En la actualidad, tenemos preparado el plan de desescalada tan solo a la espera de recibir las instrucciones precisas para activarlo.

¿Cómo se está organizando este fin de curso en las aulas?
Inicialmente se limitó el aforo presencial en las instalaciones de la Facultad e implantamos las medidas preventivas y de aislamiento que marcó nuestro Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad de Sevilla.

Desde el inicio de la crisis, antes del estado de alerta, el equipo rectoral de la Universidad de Sevilla constituyó una Comisión de Seguimiento de la Crisis y en nuestra Facultad constituimos también una comisión específica. También desde los primeros instantes el rector y su equipo inició una comunicación permanente y fluida con la Conferencia de Decanos, por lo que podríamos decir que en todo momento se han ido generando sinergias.

Establecido el Estado de Alerta por el Gobierno de la nación, la Universidad de Sevilla cerró de inmediato las actividades académicas presenciales excepto para determinadas funciones que fueron declaradas “esenciales” mediante Resolución Rectoral. Entre ellas debemos destacar que se contempló la asistencia a las urgencias de nuestros pacientes en nuestras instalaciones, por lo que hemos podido mantener la continuidad asistencial crítica durante el periodo más duro de la crisis.

En el marco nacional, mantuvimos una muy importante reunión mediante videoconferencia la Conferencia Nacional de Decanos de las Facultades de Odontología, donde acordamos la coordinación de nuestras actuaciones y establecimos criterios muy importantes de referencia.

¿Se está trabajando en cómo será el próximo curso tanto para clases teóricas como prácticas?
En una carrera (Grado) con tan alta tasa de experimentalidad como la Odontología, el cierre de las actividades presenciales en nuestra Facultad supuso bruscamente una experiencia inédita, porque la totalidad de los proyectos docentes de las asignaturas estaban diseñados desde criterios de presencialidad, sobre todo en las prácticas clínicas y de laboratorio. Estas incidencias resultaban máximas en la enseñanza postgradurada oficial (tres másteres oficiales especializados) y en los Títulos Propios, con una ingente actividad clínica especializada. Pero, en la otra cara de la moneda, hemos sido capaces de concluir el curso académico recurriendo a transformar en no-presencial lo inicialmente planificado como presencial mediante actividades de alternatividad y equivalencia y hemos evaluado con rigor a los alumnos de manera telemática y eso, sin duda, nos sitúa en condiciones adecuadas para proyectar el curso próximo en diferentes escenarios de convivencia de la presencialidad con las actividades a distancia, cuando las autoridades sanitarias y académicas vayan definiendo los marcos reales en los que podremos desenvolvernos. En definitiva, aunque seguro que tendrá que adaptarse, la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla continuará formando profesionales con garantías de calidad acreditadas.

“Tenemos prevista la organización de actividades clínicas en régimen intensivo de carácter complementario y voluntario para estos alumnos antes de que finalice el presente año 2020”, afirma el decano.

¿Cómo se salva la barrera de la distancia en los contenidos prácticos?
Las actividades de práctica clínica se habían desarrollado con normalidad hasta la declaración del Estado de Alerta. Desde entonces fueron transformadas en no presenciales aplicando criterios de equivalencia y alternatividad interactivas, tales como vídeos asistenciales, prácticas grabadas, sesiones clínicas, etc., que, en su conjunto, también fueron propuestas por la Conferencia Nacional de Decanos de las Facultades de Odontología.

Para el próximo curso, quizás haya que introducir por primera vez criterios de epidemiología y salud pública en todos los proyectos docentes de las diferentes  asignaturas, estableciendo medidas de seguridad colectiva e individual con las que los odontólogos no estábamos del todo familiarizados hasta la fecha en el ejercicio de nuestra profesión.

También estamos en la tesitura de determinar si la docencia en la Odontología  tendrá que incrementar su componente no presencial al objeto de disminuir el riesgo de exposición al contagio y debilitar los vectores de transmisión de las enfermedades contagiosas no abordables con vacunas, como ocurre con el COVID-19 hasta la fecha.

Por las características propias de los programas, grado y postgrado, ¿exigen un tratamiento o análisis distinto?
En la enseñanza oficial del Grado, el principal problema con los alumnos se centró en quinto curso (último año de carrera), ya que el aplazamiento de su adquisición de competencias hubiera conllevado que no pudieran acabar su carrera en el plazo establecido, lo que, a su vez, hubiera retrasado su incorporación al ámbito laboral y/o profesional, dejándoles en desventaja con respecto a los egresados de otros países europeos. En este caso, la Conferencia Nacional de Decanos acordó por unanimidad recomendar que el curso académico no se aplazara en su finalización y la Universidad de Sevilla ha respetado este criterio.

Los tres másteres oficiales que imparte nuestra Facultad han sido resueltos con la adaptación de su docencia a modelos no presenciales. No obstante, en este caso sí tenemos prevista la organización de actividades clínicas en régimen intensivo de carácter complementario y voluntario para estos alumnos antes de que finalice el presente año 2020, siempre y cuando las autoridades sanitarias autoricen la asistencia de pacientes en nuestra Facultad.
Con respecto a los Títulos Propios, como se trata de una formación específica de la propia Universidad de Sevilla, los plazos son más flexibles. La Junta de Facultad acordó la ralentización de los periodos formativos de las actividades clínicas de los mismos hasta que las autoridades sanitarias y académicas permitan su reanudación.
Las actividades investigadoras esenciales (cuidado de animales de experimentación, por ejemplo) se han mantenido durante el periodo de confinamiento. En la actualidad estamos preparando la reanudación de las actividades en nuestros laboratorios, si bien no retomarán su actividad regulada hasta la fase 2 de la desescalada.

¿Qué comunicación están teniendo con los profesores y estudiantes?
El profesorado ha tenido que transformar una enseñanza diseñada para ser impartida de manera presencial en una enseñanza a distancia llevada a cabo por medios telemáticos, impartiendo las clases, tutorías, trabajos fin de estudios, revisiones de exámenes, etc. por vídeo conferencias, síncronas o diferidas, y otros recursos telemáticos para que la adquisición de las competencias por parte de los estudiantes quedara garantizada sin merma. Además, la totalidad de los sistemas de evaluación han sido transformados a modalidades no presenciales.

La herramienta para ello ha sido la elaboración por parte de cada uno de los profesores de una “Adenda” a su proyecto docente inicial en las asignaturas que imparte. Estas Adendas han sido en el 100% de los casos consensuadas con los alumnos a través de sus representantes y autorizadas por los órganos colegiados correspondientes de la Universidad de Sevilla.

De esta manera, aunque la Facultad se encontraba cerrada excepto para los servicios considerados “esenciales”, el proceso de enseñanza-aprendizaje no se ha interrumpido en ningún momento. Ello ha requerido una extraordinaria capacidad de adaptación y flexibilidad por parte de todos los actores en este proceso, fundamentalmente alumnos y profesores y les ha exigido una dedicación distinta, extraordinariamente más compleja y cuantitativamente mucho más numerosa en el número de horas empleadas que la enseñanza presencial, incluyendo horarios extendidos de trabajo hasta en los días festivos. Además, ha sido imprescindible disponer de las herramientas informáticas adecuadas, habiéndose llevado al límite de su capacidad inicial a las plataformas web de la Universidad de Sevilla. Afortunadamente, éstas han demostrado su eficacia y validez, a pesar de su brusca sobrecarga, y nos han facilitado estadísticas de su grado de utilización segregadas por grupos y asignaturas, unos datos de extraordinaria ayuda para la gestión académica.

¿Cuáles son las situaciones que más le preocupan?
Me preocupa especialmente la evaluación, que en el presente curso académico se va a realizar en el 100% de los casos mediante sistemas telemáticos a través de la plataforma TIC de la Universidad de Sevilla. Se ha recomendado con especial énfasis que la evaluación sea continuada, basada en tutorías, actividades específicas y trabajos. No obstante, cuando se requiere una evaluación específica, la mayoría de los profesores han consensuado con los alumnos hacerlas tipo test, con sistemas de garantía y seguridad normalizados.

La evaluación de los Trabajos Fin de Estudios (Grado y Másteres oficiales) se realizará también mediante vídeoconferencias síncronas, al igual que tesis doctorales y exámenes orales. Todas ellas pueden ser grabadas para su registro.

¿Cómo cree que afectará esta situación a la Odontología en todas sus facetas?
Desde el punto de vista asistencial, las clínicas dentales y las consultas y gabinetes odontológicos, ganarán en seguridad. Creo que la Odontología va a fortalecer su dimensión médica y va a crecer su consideración como profesión sanitaria crítica por su altísimo grado de exposición a  los agentes infecciosos contaminantes.

La industria nacional considero que va a generar escenarios suficientes de desarrollo que pronto permitirán el autoabastecimiento en los productos y medidas de barrera y protección de los profesionales y los pacientes.

Confío en que, desde el punto de visto económico, la Odontología tenga una recuperación en “V”, aunque comparto el miedo generalizado a que dicha recuperación adopte finalmente el símbolo de la raíz cuadrada, con menor recuperación que la caída y estabilización en el medio camino…

Académicamente, sin duda, se nos va a quedar consolidado para el futuro un concepto menos presencial del proceso de enseñanza-aprendizaje, con una utilización mucho mayor proporcionalmente hablando de las plataformas basadas en las nuevas tecnologías y la conciencia de que la evaluación puede ser realizada a distancia con suficientes garantías y de forma segura. Ello ya estaba previsto en el Espacio Europeo de Educación Superior y en el concepto de “Crédito ECTS” en el que hay que integrar de manera holística la totalidad de actividades docentes, incluyendo las horas de estudio y reflexión de los alumnos y no su mera presencialidad en los centros universitarios.

Finalmente, tengo también el convencimiento de que muchos de los congresos, cursos, simposios y reuniones de las sociedades científicas, industria e incluso de los órganos colegiados (incluyendo tribunales) de la Universidad se realizarán, como norma, de manera virtual sin necesidad del desplazamiento de sus integrantes. Este era un reto que siempre estaba en “lista de espera” y ahora ya, le ha llegado su turno. Nunca es tarde…