Instituto Implantología
El profesor doctor João Caramês, junto a su hijo en el Instituto de Implantología.

Instituto de Implantología

Fundado en 1996 por el profesor doctor João Caramês, el Instituto de Implantología es una clínica dental situada en el centro de Lisboa, junto a la Praça de Espanha. Más que una clínica dental al uso, se trata de una unidad de salud multidisciplinar dedicada fundamentalmente a la Implantología, la Rehabilitación oral y Estética, pero que cubre también otras especialidades relacionadas con la Medicina Dental: Endodoncia, Ortodoncia, Odontopediatría, Periodoncia, Anestesiología, Sedación y Logopedia. Preocupado por disponer siempre de la aparatología más actual, el doctor Caramês ha incorporado ya escáneres intraorales y está atento ahora a la evolución de las impresoras 3D.

Desde la creación del Instituto de Implantología, hace ya 23 años, el profesor doctor João Caramês no ha dejado de preocuparse por disponer en cada momento de las herramientas de trabajo más avanzadas y actuales, porque desde el principio de su práctica clínica «la Medicina Dental Digital siempre estuvo presente». Desde su etapa de formación posgraduada en Implantología, realizada en la Universidad de Nueva York en la década de los 90, quedó «marcado» por el uso de los primeros programas de planificación digital y a partir de entonces el interés por conocer las herramientas digitales ha sido una constante en su trayectoria profesional. El camino del Instituto de Implantología está unido a la evolución de los aparatos que ha ido adquiriendo, como el sistema de radiografía por CBCT, el software dental y los escáneres intraorales, siempre pensando en el beneficio de los pacientes.

«El objetivo permanente de perfeccionar nuestro trabajo y consagrar sus resultados ante el paciente –comenta el doctor Caramês– nos lleva a buscar herramientas cada vez más actuales. En Rehabilitación Oral e Implantología observé esta tendencia hace varios años, con la adopción de aparatos de tomografía por haz de cone beam hasta su generación más reciente de equipamientos. Estos, con mayor definición de imagen, menor distorsión y perturbaciones son, junto a los escáneres intraorales de alta resolución, la piedra angular para una mejor planificación en Implantología». La adquisición de escáneres intraorales de alta resolución «ayuda a complementar de la mejor forma la etapa de planificación y optimizar la comunicación con el paciente. En el momento de colocar la corona definitiva de cerámica, el escáner intraoral también me permite abandonar el uso de los moldes de silicona de las técnicas convencionales, generadores de incomodidad y de una sensación de asfixia en el paciente. La lectura de la posición del implante, o de los implantes, por el escáner intraoral ofrece una precisión demostrada en una gran mayoría de las situaciones. Siguiendo este flujo, en nuestro laboratorio de prótesis, LabImplant, fuimos perfeccionando técnicas CAD/CAM que consiguen el resultado final en muy poco tiempo. Ahora estamos atentos al potencial que representan las impresoras 3D para la producción de modelos de estudio, guías quirúrgicas y rehabilitaciones provisionales».

Filtro crítico ante las novedades

315_Alaultima
El profesor doctor João Caramês posa junto a su hijo en uno de los 29 modernos gabinetes con los que cuenta el Instituto de Implantología.

En esta constante vigilancia sobre las novedades que pueda aportar el mundo digital a la profesión, el doctor Caramês, que es, además, profesor y coordinador del Departamento de Implantología y Cirugía Oral de la Facultad de Medicina Dental de la Universidad de Lisboa, acude a ferias y exposiciones para conocer los avances e innovaciones de cara «a filtrar de forma crítica las tendencias que puedan ser exitosas en el futuro para discernir entre las novedades que se presentan cuáles son realmente interesantes».

Como triunfantes han sido muchos de los aparatos y técnicas que hoy son habituales, pero que no hace tanto tiempo parecían casi ciencia ficción. El doctor Caramês echa la vista atrás para recordar las diferencias fundamentales entre los tratamientos del pasado y los actuales basados en las herramientas digitales. En esa transformación «hay tres factores clave: la mejoría de la comunicación con el paciente previendo con mayor precisión el resultado final de la rehabilitación, la posibilidad de recurrir a técnicas menos invasivas (de la que son un buen ejemplo el uso de las guías quirúrgicas mediante la intersección de la imagen de escáner intraoral con la imagen de CBCT) y el proporcionar al paciente el resultado de la rehabilitación final de una forma más rápida o inmediata».

315_Alaultima
El Instituto de Implantología engloba un gran número de disciplinas además de la Implantología, la Rehabilitación oral y la Estética.

Esta mayor integración del paciente en el plan del tratamiento que va a recibir y que le permite visualizar, mediante los aparatos de tecnología digital, tanto el estudio como el diagnóstico y la planificación de su caso clínico, redunda en la confianza que ha de tener en el dentista, que puede ofrecer un tratamiento menos invasivo, más rápido, preciso y cómodo. Como los pacientes son cada día más exigentes y están más informados, a la hora de integrarse en el flujo de trabajo del tratamiento que ha de recibir y que requiere del uso de herramientas digitales, «en el Instituto de Implantología tenemos cuidado de explicarle el porqué de su utilización y las ventajas que lleva aparejadas. La mayoría reacciona con entusiasmo y reforzando su confianza en los tratamientos que les prestamos». Esa tranquilidad mostrada por el paciente hacia el profesional que utiliza la última tecnología y le explica sus ventajas es uno de los beneficios intangibles que proporciona la inversión en aparatología más reciente. «Creo que una fuerte inversión puede comportar un retorno todavía mayor cuando ese gasto está bien planificado por la clínica. El espejo de esa inversión es la plusvalía continua que aplicamos a los tratamientos realizados y la satisfacción de los clientes», comenta el doctor Caramês, quien, no obstante, pone un claro límite al potencial que la tecnología digital aporta a los profesionales en su aplicación: «Solo tendrá sentido y éxito cuando se haga desde el conocimiento, la experiencia y la ponderación del médico». El factor humano sigue siendo fundamental y determinante para la buena práctica profesional porque «detrás de la máquina siempre ha de estar la figura humana para razonar y definir el hilo conductor que une las diferentes etapas en el proceso del tratamiento. El uso de herramientas tecnológicas no puede diluir el pensamiento biológico orientado a los tejidos que componen la cavidad oral».

Y para que esa conjunción entre máquina y médico sea completa resulta imprescindible la formación del profesional para el conocimiento y manejo correcto de la nueva tecnología. Un aspecto que se cuida mucho desde el Instituto de Implantología, entendido como «un cuerpo clínico compuesto por médicos dentistas con una marcada diferenciación académica de posgrado y calidad clínica», del que su director se siente orgulloso al tiempo que reconoce haberse beneficiado, «pues yo también aprendí algunos de los principios de este flujo de trabajo en equipo». En este aspecto menciona especialmente al doctor André Chen, colaborador centrado en las áreas de Cirugía, Implantología y Rehabilitación Oral del instituto desde 2004 y que «ha participado en múltiples conferencias nacionales e internacionales centradas en la exposición del actual flujo digital en Implantología».