Dr. Luis Campos Villarino, Presidente de A.M.A.

El incremento de las reclamaciones de los pacientes por tratamientos, especialmente, de Implantología y Ortodoncia, o por cuestiones más banales como mancharles la ropa durante la atención bucodental han colocado a la Odontología en la rama sanitaria con mayor nivel de siniestralidad. Así lo confirma el Dr. Luis Campos, médico pontevedrés que preside A.M.A., mutua de los profesionales sanitarios, desde el pasado mes de mayo. Consolidar la expansión de la organización en Ecuador, como punta de lanza en el mercado hispanoamericano, y ampliar la cartera de servicios a los profesionales sanitarios figuran entre sus proyectos más inmediatos.

—Desde el pasado mes de mayo ocupa la presidencia de A.M.A. ¿Cómo ha cambiado su día a día desde entonces?
—Ahora tengo mucho más trasiego. Sigo establecido en Pontevedra y viajo todas las semanas, no solo hasta Madrid, donde tenemos nuestra central, sino a otras provincias donde estamos presentes. Desde que asumí la presidencia, me estoy dedicando a visitar todas las delegaciones de la casa -actualmente 60-, junto al secretario general y el director general para tener una mayor cercanía con nuestros empleados. Mi idea es haber completado el circuito antes de la próxima primavera. Quiero hacer constar también que estoy tremendamente agradecido a los compañeros que han confiado y depositado en mí esta responsabilidad. Espero no defraudarles. Por falta de empeño no va a ser.

—¿Qué otros objetivos se ha marcado al frente de la mutua de los profesionales sanitarios?
—Mi idea es seguir una línea continuista a la de mi antecesor, el Dr. Diego Murillo. Su gestión, durante más de veinte años al frente de A.M.A., ha sido extraordinaria, favoreciendo un crecimiento constante; un trabajo que nos ha llevado a la situación actual de solidez dentro del mercado asegurador.
No tenemos pensado abrir la mutua a otros colectivos. Nuestro objetivo es seguir siendo la mutua de los profesionales sanitarios y ofrecerles otros seguros, como el ramo vida, tras la autorización administrativa pertinente, pero siempre manteniendo los pies en el suelo y asentando bien el terreno antes de dar el siguiente paso.

Por otra parte, vamos creciendo en nuestro plan de expansión en Ecuador, un proyecto iniciado hace tres años y en el que tenemos magníficas expectativas. En un principio, el plan de factibilidad, con un cronograma de negocio a cinco años, cerró su segundo ejercicio ya con beneficios.

—¿Por qué eligieron Ecuador?
—La razón principal es que se produjo un cambio normativo en Ecuador, impulsado por el Gobierno de Correa, respecto a la responsabilidad civil profesional de los colectivos sanitarios. En A.M.A. vimos una gran oportunidad y decidimos dar un paso adelante, además de otros factores favorables como el hecho de que fuera un país latinoamericano, compartir el idioma y contar con unos colectivos profesionales muy afines a los nuestros.

Nuestra idea es asentarnos y crecer en este país donde hemos empezado en el ramo de la responsabilidad civil profesional. Además, desde hace unos días, ya tenemos la autorización definitiva para empezar con autos.

Asimismo, hemos estudiado posibilidades de crecimiento en otros países latinoamericanos como Colombia, proyecto actualmente en stand by.

—¿Cuántos dentistas españoles son mutualistas de A.M.A.?
—Tenemos ahora mismo 298.000 mutualistas, 605.000 asegurados y casi un millón de riesgos asegurados. La Odontología representa un 6,7% de estas cifras, es decir, hablamos de alrededor de 20.000 odontólogos.

—¿Existen diferencias entre las distintas profesiones sanitarias a la hora de asegurarse?
—Sobre el contenido real hay diferencias mínimas. No obstante, hay matices en los condicionantes de las pólizas. Pensando en la responsabilidad civil, no son los mismos riesgos los que deben afrontar médicos, odontólogos, farmacéuticos, enfermeros, veterinarios u otras profesiones sanitarias. También hay que tener en cuenta si ya están incluidos en una póliza del sector público, por lo cual hablaríamos de una póliza complementaria…

El Dr. Luis Campos mostrando a José Luis del Moral, director de GACETA DENTAL, el mapa de delegaciones de A.M.A.

—¿Cuáles son los matices en el caso de los odontólogos?
—Estamos observando que en Odontología ha aumentado mucho la siniestralidad. Esta tendencia al alza se debe al aumento de los daños en tratamientos de Implantología, Ortodoncia y lo que nosotros llamamos «daños colaterales», como pueden ser las manchas en la ropa de los pacientes por el uso de hipoclorito. Actualmente, hay una cultura de incremento de reclamaciones respecto a la responsabilidad civil, algo que hace veinte años no existía. Todo esto hace que la siniestralidad en Odontología sea la mayor entre las profesiones sanitarias, seguida muy de cerca por los médicos.

Los datos de siniestros grabados en el último trimestre revelan una cifra del 42% en dentistas y un 39% en médicos, pero la cuantía de las indemnizaciones es totalmente diferente. Las más elevadas se producen en las especialidades médicas de Obstetricia, Anestesiología y Cirugía Plástica; en Odontología son notablemente inferiores.

—¿Sus productos están abiertos también a otras profesiones odontológicas como protésicos o higienistas dentales?
—La penetración en estas profesiones aún es baja porque la cultura de aseguramiento es más reciente. Aunque el aumento de las reclamaciones por vía civil o penal, dependiendo de la gravedad del siniestro, están haciendo ver que la contratación de un seguro es fundamental.

—¿Cómo es la competencia entre las compañías aseguradoras?
—Es una competencia agresiva, especialmente, por la política de precios. Nuestra filosofía, según siempre ha dicho mi antecesor, el Dr. Diego Murillo, ha sido dar servicio y calidad.

Hay que recordar que en los años 90 una serie de multinacionales aseguradoras instaladas en España de la noche a la mañana decidieron marcharse, lo que generó gran incertidumbre entre los profesionales sanitarios. A.M.A. aquí dio un paso adelante y desarrolló un seguro de Responsabilidad Civil Profesional de alta calidad, ofreciendo un equipo de más de 200 letrados para defender los procedimientos y el aval de una dilatada experiencia que los profesionales y sus colegios a lo largo de los años han valorado mucho. En el tema de la responsabilidad profesional, por encima del precio, el profesional destaca la tranquilidad que le ofrece una mutua de gran solvencia, que esté a su lado en cualquier momento que pueda necesitar. De hecho, hay una gran fidelidad de los colectivos hacia A.M.A. en su seguro de responsabilidad civil.

La mayor competencia en el campo asegurador se produce en autos, con campañas de precios muy agresivas. Nosotros recomendamos a nuestros mutualistas y asegurados que se lean la letra pequeña porque detrás de un precio muy económico puede haber limitaciones importantes del condicionado.

—¿Qué previsiones de crecimiento tienen de cara al inminente cierre de ejercicio?
—Nuestro objetivo es seguir obteniendo beneficios como lo hemos hecho en los últimos años en el entorno de los dos dígitos, apoyados en el resultado asegurador y en el de inversiones financieras, nuestros dos grandes ejes. Ambos hacen que tengamos crecimientos sostenidos en el tiempo, año tras año.

—Dentro de la geografía española ¿hay puntos con mayor presencia de la mutua?
—Hay comunidades donde la implantación ha sido mayor por propia cultura, por ejemplo en Galicia. Sin embargo, hay otras donde la penetración ha sido menor, aunque creciente, como Cataluña, ya que no hay convenio suscrito en el caso de los Colegios de Médicos.

El Dr. Luis Campos Villarino junto a Gema Bonache y José Luis Moral, redactora jefe y director de GACETA DENTAL, respectivamente, durante la entrevista en la sede central de A.M.A.

No nos gusta trabajar con corredurías, preferimos el modelo directo con colegios, establecer sinergias y apoyar con actividades de formación, pero con absoluta autonomía para su gestión.

—Es médico jubilado, lleva años como presidente del Colegio de Dentistas de Médicos de Pontevedra y unos meses como presidente de A.M.A., mutua a la que lleva años vinculado. ¿Qué le ha aportado cada una de esas facetas?
—Cada paso en la vida profesional te aporta conocimiento. Empecé como auxiliar de clínica y luego ATS; estudié Medicina, realizando el MIR en Medicina Nuclear y fui jefe de sección y de servicio de hospital hasta hace unos meses que pedí la jubilación anticipada… Este periplo me ha permitido tener un profundo conocimiento del Sistema Nacional de Salud.

En el año 1997 empecé mi vinculación con el Colegio de Médicos de Pontevedra: como tesorero, vicepresidente y, actualmente, presidente desde 2005. Esta experiencia me ha permitido constatar cómo a los colegios la Administración ha dejado al margen a los colegios de los cambios legislativos que han afectado a la profesión sanitaria. Nos oyen pero no nos escuchan y esto no es bueno porque nosotros, como colegios, tenemos un compromiso con la profesión. Debemos ser garantes del cumplimiento de los códigos de ética y deontología, pero también garantes de que la Administración cumple sus compromisos.

—¿Cómo es la relación con el Consejo General de Dentistas de España?
—Magnífica. Óscar Castro es consejero y tenemos una relación muy cercana. Nosotros lo que queremos es que todas las profesiones sanitarias estén cobijadas bajo nuestro paraguas. Estamos felices con la relación que tenemos con nuestros mutualistas y nuestro deseo es que ellos estén felices con nosotros.


Más personal

– Estado civil… Casado y con dos hijos.
– Aficiones… La caza de perdiz, la pesca deportiva dinámica de río y los toros. Ahora, por mis obligaciones, tengo poco tiempo para todo, pero me relaja caminar por el monte.
– Lectura… Me gusta mucho leer, en especial novela histórica y costumbrista. Hay un autor que me encanta: Álvaro Cunqueiro. Otra manía que tengo es leer el Diario Oficial de Galicia y el Boletín Oficial del Estado porque no sé cuándo va a producirse algún cambio que afecte a la profesión. Sí, reconozco que es algo extraño, pero me gusta.
– Viajes… Apenas tengo tiempo, aunque he viajado mucho por la profesión. Recientemente, he estado en Ecuador y Colombia… Pero entre los viajes que tengo pendientes me encantaría visitar Cuba –me hubiera gustado ir en la etapa de Fidel para ver cómo era la realidad social que nos contaban– y Japón.