Aún algo incrédula, pero muy agradecida. Así se muestra la doctora Nuria Vallcorba, último Premio Santa Apolonia del Consejo General de Dentistas de España. Con esta barcelonesa, que disfruta escribiendo relatos cortos, hablamos de su trayectoria profesional, un recorrido, con muy diversas facetas, en el que la Periodoncia ha sido clave.

—Este mes de diciembre, durante la Gala de la Odontología recibirá el Premio Santa Apolonia que concede anualmente el Consejo General de Dentistas de España. ¿Qué sintió cuando recibió la noticia?
—Supuso una gran sorpresa. Nunca pensé ser ni tan siquiera candidata a este reconocimiento. Cuando me llamaron para darme la noticia, buscaba dónde podía estar la cámara oculta… Después pasé a estar tan agradecida que me preguntaba cómo podría corresponder al cariño que me habían demostrado mis compañeros de profesión al proponerme y al votarme para obtener este premio.

—¿Qué supone para usted este importante reconocimiento profesional?
—He estado pensando en qué motivos pueden haber hecho que me entreguen este premio, y tengo que reconocer que no llego a una conclusión clara. Es posible que sea simplemente por representar a tantos dentistas que centran su labor diaria, durante años, en mejorar la salud de los pacientes; o representar cada vez más a tantas mujeres que se dedican a esta profesión tal como tradicionalmente lo hacían varones; o quizás mi participación en las asociaciones dentales de nuestro país. En cualquier caso es un gran orgullo, y a la vez supone un gran reto y una gran responsabilidad. Aún me quedan muchos años de profesión y tengo claro que sigue habiendo mucho recorrido para mejorar.

—¿Por qué decidió decantarse por la Medicina? ¿Y por la Periodoncia?
—No era algo que hubiera pensado desde la infancia. Quizás mi elección fue consecuencia de sentir la necesidad de mejorar la vida de los pacientes, además de proporcionarles salud, teniendo en cuenta que tuve una infancia en la que pasé largos periodos en casa por enfermedad.

Al final, elegí la Periodoncia por ser una de las disciplinas odontológicas más relacionadas con la salud general y con la cirugía.

—Haciendo un poco de recorrido por su trayectoria, ¿qué queda aún de la Nuria Vallcorba estudiante? ¿Cómo recuerda su paso por la facultad?
—Tengo la sensación de que lo esencial de cada uno de nosotros cambia poco. Sí cambia lo que nos rodea o nuestro punto de observación, pero las herramientas que usamos para observarlo y, por tanto, para actuar no se modifican mucho.

«Escuchar al paciente me parece esencial», destaca la Dra. Nuria Vallcorba.
«Escuchar al paciente me parece esencial», destaca la Dra. Nuria Vallcorba.

Disfruté muchísimo de mi paso por la Facultad de Medicina. Cada día era un nuevo descubrimiento. Estudié mucho pero con satisfacción y alegría. En mi caso, mis padres me inculcaron la necesidad de hacer las cosas bien, con esfuerzo y perseverancia. En casa diría que estaba prohibida la frase «ya está suficientemente bien», porque significaba que no estaba tan bien como podría estar. Esto se mantiene desde mi época de estudiante hasta hoy.

Otro periodo esencial de mi vida de estudiante fue durante la realización del Máster de Periodoncia en la Universidad Complutense de Madrid. Formé parte de la primera promoción de este máster. Me marcó muy profundamente tanto por la formación recibida, que ha sido fundamental en mi vida profesional, como por los compañeros de mi promoción por los que siento un cariño enorme; los profesores del máster fueron cruciales en este desarrollo profesional y personal. El profesor Bascones permitió que empezara el programa de postgrado, y me ayudó cuando volví a Barcelona; el profesor Mariano Sanz me dio todas las herramientas necesarias para mi vida profesional, y me hizo confiar en mis capacidades para seguir adelante. He sentido su apoyo a lo largo de los años. No puedo más que estar agradecida. Todo lo que tuve en mi época de estudiante sigue ahí.

—De su currículo destaca que fue usted la primera mujer presidente de la Sociedad Catalana de Odontología y de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). ¿De dónde surgió su interés por el asociacionismo odontológico? ¿Qué supuso para usted ocupar estos cargos?
—Espero que ser la primera mujer presidente de ambas sociedades no sea más que una anécdota.
Para mí fue un gran honor tener la confianza de mis compañeros para poder acceder a la presidencia de ambas sociedades, y fue muy gratificante poder llevar adelante proyectos que presumía que podían ayudar a la profesión y a los pacientes. Han sido periodos de gran intensidad, pero también de grandes satisfacciones.

Antes de las presidencias de estas sociedades, formé parte de diferentes juntas; fueron periodos de trabajo y de aprendizaje junto a grandes profesionales.

—¿Qué etapas de su vida profesional cree que le han marcado más?
—No puedo decidirme por ninguna época en particular. He tenido una vida profesional intensa de manera permanente y todo me ha aportado conocimientos, experiencias, dificultades y satisfacciones.

—Además de la práctica privada es usted profesora universitaria. Como docente, ¿cómo ve la nueva cantera de dentistas que se forman en las aulas? ¿Qué intenta transmitirles?
—Actualmente mi vida docente universitaria se desarrolla en los másteres de Periodoncia de la Universidad de Valencia y de la Universitat Internacional de Catalunya.

La Dra. Nuria Vallcorba dirige una clínica en Barcelona desde hace 25 años.
La Dra. Nuria Vallcorba dirige una clínica en Barcelona desde hace 25 años.

Su nivel de formación es muy alto y es estimulante trabajar con ellos. Por mis años de experiencia, intento llevarles a la visión global de la Periodoncia además de a la anécdota. Por ejemplo, entiendo que para ellos es fundamental ahora cómo hacer una determinada incisión, pero intento hacerles entender también si ese es el paciente adecuado para operar; que su centro sea el paciente, no la cirugía, aunque, por supuesto, la técnica quirúrgica es esencial. Procuro que tengan más de una perspectiva.

—Y en la clínica, ¿cómo es la doctora Nuria Vallcorba con su equipo y con el paciente?
—Tengo que reconocer que soy muy dura con mi equipo. Y lo soy porque deben ser los mejores atendiendo a los pacientes. Y, aunque parezca extraño, mi equipo agradece que sea exigente, porque saben que eso les ayuda a trabajar a un alto nivel. Estoy muy satisfecha de todo mi equipo. Ya hace 25 años que empezamos en la clínica de Barcelona; el equipo ha ido creciendo a lo largo de los años, pero las nuevas incorporaciones siempre han seguido el principio de que lo importante es el paciente y su salud.

Con los pacientes, intento ser receptiva y poco autoritaria. Escuchar al paciente me parece esencial. Esto también intento transmitírselo a mi equipo.

—Una parte importante del premio que recibe también se lo debe, imagino, a su familia. ¿A quién le gustaría dedicar este premio Santa Apolonia?
—¡Uf, mi familia! No creo que haya ninguna mujer profesional que no tenga la sensación de no haber hecho suficiente por su familia. Desde luego, dedico este premio a mi marido y mis tres hijos Carlo, Santiago y Nuria. Me ha tocado la lotería con la familia que tengo.
Y también me gustaría dedicárselo a mis profesores y mis compañeros de máster, los «Vintage de SEPA (nos pusimos este nombre antes de que los jóvenes algún día se atreviesen a llamarnos ancianos).

Más personal

–Nacida en… Barcelona. Mi madre era de un pueblo de Tarragona, Constantí, por lo que mis veranos siempre se han relacionado con Tarragona.
–Estado civil… Casada desde 1983, con Carlo Maria Gallucci.
–Aficiones… La lectura y la escritura. Lo paso bien escribiendo relatos cortos. Además, me relaja mucho cocinar con tiempo y con música.
–Deportes… No soy nada deportista.
–Un libro… Por ser de mi padre, «Els verbs ser i estar en català», por el que recibió numerosos premios.
–Una película… Me resulta muy difícil elegir una película, pero siempre será especial para mí el corto de mi hijo Carlo «Deje su mensaje», que presentó en el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges.

Carrera profesional

Nuria Vallcorba realizó sus estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona con calificación de sobresaliente.

osteriormente se especializó en Estomatología, realizó el Máster en Periodoncia y el Doctorado en Odontología en la Universidad Complutense de Madrid, con calificación cum laude por unanimidad. Ejerce desde 1990 la práctica clínica de Periodoncia e implantes dentales en Barcelona.

Dentro de la actividad científica cabe destacar, además del doctorado, la publicación de artículos en revistas y capítulos en libros a nivel nacional e internacional. Ha sido directora de la revista «Periodoncia», de la Sociedad Española de Periodoncia. Es conferenciante sobre Periodoncia y consultora de diferentes organismos científicos.

Ha realizado actividad docente de Periodoncia desde 1989, tanto de pregrado como de postgrado, en la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de California-Los Ángeles, la Universidad de Barcelona, y actualmente imparte docencia en el Máster de Periodoncia de la Universidad de Valencia y en la Universitat Internacional de Catalunya.

Ha sido presidente de la Societat Catalana d’Odontologia i Estomatología de la Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears, de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración y de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales. Actualmente es patrono de Honor de dicha Fundación.

En 2009 recibió la medalla de Santa Apolonia del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña. En 2016, el premio Pro-Odontología de la Societat Catalana d’Odontologia de l’Acadèmia de Ciencies Mèdiques de Catalunya i Balears. En 2016 ingresa como Académico numerario en la Real Academia Europea de Doctores.