Las previsiones apuntan a un ratio de un dentista por cada mil habitantes en España en 2020. © Flickr/Conor Lawless.

El exceso de nuevos graduados redunda en un paro del 25%

El alarmante exceso de profesionales es una de las preocupaciones más acuciantes del sector odontológico en España. De ahí que todas sus voces clamen por la instauración de un númerus clausus que ayudaría a reducir el número de titulados y a garantizar tanto una formación como una atención al paciente de calidad, además de ofrecer más garantías laborales a una profesión que, actualmente, tiene pocas expectativas de futuro.

Las cifras lo demuestran: hay demasiados dentistas en España. Nuestro país sobrepasa con creces la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a odontólogos por número de habitantes, que se sitúa en un dentista por cada 3.500.

Según el presidente del Consejo General de Dentistas, el Dr. Óscar Castro, cada año salen alrededor de 1.750 profesionales de las facultades españolas. De continuar esta tendencia, las previsiones apuntan a que en 2020 habrá un ratio de un dentista por cada mil habitantes. En la actualidad, se estima que en Odontología hay un paro del 25%.

Los datos extraídos del último Manual of Dental Practice de la Unión Europea (actualizado en 2015 y con cifras oficiales de 2012) coinciden con esta tendencia. Según dicho estudio, en 2012, y con una población de 47 millones de habitantes, en España se graduaron más de 1.400 nuevos odontólogos al año, lo que contrasta, claramente, con otros países del entorno. Es el caso, por ejemplo, de Italia que, con unos 60 millones de habitantes, tuvo 883 nuevos odontólogos o de Francia, con unos 66 millones de habitantes y 917 nuevos graduados.

Solución necesaria

Por todo ello, la instauración de un númerus clausus en España para limitar el número de alumnos que cada año se matriculan, tal y como ocurre en gran parte de los países de la Unión Europea (Reino Unido, Francia, Alemania, Italia o Polonia, entre otros) se ha convertido en un objetivo prioritario para todos los actores del sector dental.

La urgencia por implantar esta medida se debe a que con ella se evitaría la citada masificación de profesionales, se equilibraría el número de graduados con la necesidad asistencial de los ciudadanos y se planificarían de forma adecuada los recursos sanitarios odontológicos. A este aspecto se refiere el presidente de la Conferencia de Decanos de las Facultades de Odontología, el doctor José Carlos de la Macorra, para quien «no es razonable, desde ningún punto de vista, alentar la formación de profesionales que no van a poder desarrollar su profesión. Es caro e inasumible en muchos sentidos, y no solamente el económico».

La abundancia de profesionales eleva la cifra de parados en Odontología a un 25%.
La abundancia de profesionales eleva la cifra de parados en Odontología a un 25%.

En lo que se refiere a la incidencia que tendría el demandado númerus clausus en la calidad asistencial y atención al paciente, Álvaro Negrillo, presidente de la Federación Nacional de Estudiantes de Odontología (ANEO), afirma que «es necesario hacer un ejercicio de reflexión: nuestras peticiones no sólo se basan en el perjuicio para el odontólogo, sino que también buscan proteger al paciente frente a las malas praxis que puede conllevar la precariedad de nuestra futura profesión».

Futuro incierto

Otro de los logros que se obtendría con el establecimiento de un númerus clausus efectivo que controlara el acceso a la carrera de Odontología en España sería la mejora en la calidad de los actuales estudios universitarios de Grado. Para el doctor López-Andrade, vocal supernumerario del Consejo General de Dentistas, a nivel europeo, los países del sur tienen muchas más facultades y un número excesivo de egresados. Destaca el exceso de licenciados en países como España, Portugal o Rumanía. Este hecho obliga a los licenciados españoles a buscar oportunidades en el extranjero. «Antes se iban sobre todo al Reino Unido, ahora también a Francia, Bélgica, Finlandia, etc.», asegura López-Andrade. En cambio, en los países del centro y norte de Europa (Francia, Reino Unido o Alemania), «gracias, entre otras causas, al númerus clausus, existe un déficit de odontólogos, lo que deriva en un tránsito de licenciados del sur al norte cada vez más notable».

Con el establecimiento del númerus clausus se mejoraría la calidad de los actuales estudios universitarios de Grado. © Flickr/ Moyan Brenn.
Con el establecimiento del númerus clausus se mejoraría la calidad de los actuales estudios universitarios de Grado. © Flickr/ Moyan Brenn.

En este sentido, Álvaro Negrillo asegura que «este asunto comienza a ser un problema de interés internacional, ya que hay países que ven a España como el agujero de entrada para todos aquellos estudiantes que se vieron limitados por el númerus clausus de su país. Esta plétora profesional, cada vez más acentuada, necesita solución, algo que comienza a ser una petición global que esperamos que sea escuchada y comprendida por los organismos responsables».

«Burbuja universitaria»

La plétora profesional existente en el sector odontológico en España se debe, según el Dr. Óscar Castro, a la falta de control en la apertura de nuevas facultades o, precisamente, a la falta de un sistema de númerus clausus como el que sí existe en Medicina. España es el país con más facultades de Odontología por número de habitantes de la Unión Europea, tal y como se concluyó en la «XI Jornada de Información: plétora de Facultades y Dentistas en España», celebrada en el Consejo General de Dentistas.

España es el país con más facultades de Odontología por número de habitantes de la Unión Europea.
España es el país con más facultades de Odontología por número de habitantes de la Unión Europea.

«En el año 1995, nuestro país contaba con 13.500 odontólogos, mientras que en 2014 la cifra se elevó hasta los 34.000, lo que supone un aumento del 152%. Esta evolución responde a la apertura de nuevas universidades que imparten este grado, que se sitúa ya en 21 (9 públicas y 12 privadas) lo que convierte a España en uno de los pocos países que permite cursar este grado en universidades privadas».

Para el presidente de la organización colegial, estas cifras avalan la constante petición del organismo de limitar el acceso a las facultades privadas. Dicha restricción frenaría la tendencia que obliga a muchos de los nuevos graduados a marcharse fuera de España. «No en vano, en 2007, un 8,2% solicitaron al Consejo el certificado de buena conducta (documento indispensable para ejercer en otros países), mientras que en 2014 la cifra se situaba en el 57%, con 900 solicitudes», asegura.