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Clínica CICOM Monje: innovación y excelencia en el cuidado del paciente

Ofrecer inmediatez y soluciones, teniendo siempre un control exhaustivo de todo, monitorizando con frecuencia e integrándoles en el plan de tratamiento. Así es como tratan al paciente en la Clínica CICOM Monje, una clínica familiar de Badajoz fundada por el reputado cirujano maxilofacial Florencio Monje. Una clínica recientemente renovada con el objetivo principal de ofrecer más comodidad y accesibilidad a sus pacientes, el eje de todo, y que cuenta con la mejor tecnología para brindar mejores resultados, diagnósticos más precisos y agilizar procesos.

Unos 25 años de trayectoria y más de 24.000 pacientes tratados de 15 nacionalidades diferentes. Esos son algunos de los datos que definen el buen hacer de la Clínica CICOM Monje, uno de los centros médicos más avanzados e innovadores a nivel nacional e internacional situado en Badajoz. Tal y como destaca su fundador, el Dr. Florencio Monje, «desde el principio, CICOM Monje comenzó con una orientación hacia la Cirugía Oral y Maxilofacial.

Posteriormente, se amplió con profesionales de otro tipo de disciplinas tanto médicas como odontológicas, siempre encaminados hacia un tratamiento integral del paciente». Para ello, añade, «hemos trabajado siempre tratando de fomentar la excelencia, sin dar mucha importancia a los números ni a los récords de intervenciones en un día. Sobre todo, hemos procurado estar siempre a la última, en el diagnóstico y en el tratamiento, y hemos invertido en la tecnología que nos diera seguridad».

Las nuevas instalaciones de la Clínica CICOM Monje.

Una seguridad que también le proporciona trabajar con sus dos hijos, Alberto y Gonzalo, y para quienes solo tiene palabras de agradecimiento: «De mis hijos aprendo mucho. La juventud de ambos me ayuda a comprender novedosas formas de trabajo. Gonzalo, como gerente de la clínica, me aporta nuevas ideas para incorporar a nuestro centro de trabajo; una visión que aporta de forma exclusiva la juventud. Alberto, como experto periodoncista de referencia internacional, me aporta un conocimiento exhaustivo y actualizado en Implantología y Periodoncia. Es un orgullo saber que les puedo pedir consejo tanto a uno como a otro»

Y aunque el hecho de trabajar en un ambiente familiar tiene beneficios como, por ejemplo, la defensa de la marca, el Dr. Florencio Monje destaca que «también tiene sus inconvenientes, como es aprender la importancia de separar el marco familiar del marco laboral». Para Gonzalo Monje, por su parte, «todo fueron ventajas desde el primer momento, tanto en el proceso de mi adaptación en la empresa como para solucionar las cuestiones que puedan ir surgiendo. En ese sentido, sabemos diferenciar nuestra relación cuando estamos en la clínica y fuera de ella. Un hijo debería aprender de su padre infinidad de cosas sin la necesidad de trabajar con él. Florencio es una persona muy transparente, su forma de ser es tal como se puede ver, con unos valores y objetivos en la vida muy bien definidos. Pero desde que trabajo en la clínica, empresarialmente lo que más destaco de él es el trato humano tanto con pacientes como con trabajadores. Esta es la máxima que me guía en mi actuación de gerente y en mi trabajo diario. Al fin y al cabo, es la base de cualquier tipo de relación fructífera». «En definitiva, mi padre nos ha inculcado muchas cosas a mi hermano Alberto y a mí, pero la más importante es que busquemos la excelencia en todo lo que hagamos, y es lo que hacemos en la clínica para que nuestros pacientes disfruten de una experiencia agradable desde que entran por primera vez en nuestras instalaciones hasta que terminan su tratamiento», apostilla.

Una opinión a la que se suma su hermano, el Dr. Alberto Monje, quien añade: «Es un lujo poder aprender de otra disciplina, como es la Cirugía Oral y Maxilofacial; es algo que te enriquece profesionalmente. Pero, además, el hecho de trabajar con mi padre y con mi hermano es algo que también me enriquece personalmente».

«Las nuevas tecnologías en nuestro campo han sido fundamentales, por supuesto, en términos diagnósticos, pero también para optimizar la comunicación» Dr. Alberto Monje

Asimismo, el papel de Pilar Correa, cónyuge de Florencio y madre de Alberto y Gonzalo, siempre ha sido fundamental. «Pilar es «la jefa de la tribu», es la persona a la que le debo absolutamente toda mi vida familiar y profesional. Gracias a ella soy lo que soy. La clínica, lo que aporto a la sociedad y todo lo que yo tengo, en general, es un empeño suyo. Es la persona que siempre está a mi lado, en cada proyecto emprendido siempre con su apoyo y comprensión», cuenta el Dr. Florencio Monje.

También hay trabajadores que llevan en la clínica más de 15 años, un dato, para el Dr. Florencio Monje, «que nos avala como un centro que cuida de los suyos. Nuestra intención es tener trabajadores que tengan un proyecto a largo plazo con nosotros. Tenemos un grupo versátil, solidario y trabajador, pero lo que más destacaría es la unión de todo el grupo que hace que el ambiente sea el idóneo para trabajar».

La digitalización, un proceso «intenso e ilusionante»

Para convertirse en un centro de excelencia, la tecnología, como no podía ser de otra manera, ha tenido mucho que ver y no se imaginan la práctica clínica sin ella. «La digitalización ha sido un proceso intenso e ilusionante. Por ejemplo, en 2021 decidimos eliminar el papel y poner en marcha el proceso de digitalización de todos los documentos que teníamos en la clínica. Imagínate, 24.000 historias clínicas, cada una con sus documentos. La consecuencia de todo esto, además de la eliminación de papel, ha sido la inmediatez en la búsqueda de datos, que para nosotros es básico para dar el mejor servicio posible», cuenta Gonzalo Monje.

Un servicio que cuenta con las mejores herramientas digitales del mercado: tomografía axial computerizada, escáner intraoral 3D, acelerador de blanqueamiento, aeropulidores, láser de Erbium, plasma rico en fibrinas, sistema electrolítico y láser de diodo de luz azul LX 16 Plus.

Además, desde la clínica quieren seguir incorporando más tecnologías que sigan favoreciendo el trabajo y comodidad de los pacientes, cumpliendo, por supuesto, con las máximas de eficiencia energética. «Nuestra lista de deseos es muy amplia, pero lógicamente hay que ir despacio. Estamos trabajando con nuestra Fundación -recientemente reestructurada- y varias entidades públicas y privadas en nuevas y novedosas tecnologías que con la IA puedan simplificar los tiempos de espera».

Pero, ¿cómo han contribuido todas estas tecnologías al desarrollo de la Cirugía Maxilofacial, la Periodoncia o la Implantología? -campos de especialización de la clínica-. «Nuestra especialidad, la Cirugía Oral y Maxilofacial, tiene la ventaja de que se lleva muy bien con las nuevas tecnologías, algo corroborado con el paso de los años. Por ejemplo, otras especialidades médicas son más primarias y más difíciles de infiltrar por la tecnología. Recuerdo perfectamente que, con la cirugía guiada y con la planificación en cirugías ortognáticas, se empezó un camino que ha tenido un progreso increíble y que, sobre todo, ayudó a simplificar los tratamientos y mejorar la calidad de vida de los pacientes», cuenta el Dr. Florencio Monje. «Las nuevas tecnologías en nuestro campo, la Cirugía Oral y Maxilofacial y Periodoncia, han sido fundamentales, por supuesto, en términos diagnósticos, pero también para optimizar la comunicación con el paciente. Todo ello nos lleva a realizar, cada vez de forma más exacta, la mínima invasión», comenta el Dr. Alberto Monje.

Y para ofrecer los mejores servicios y calidad a los pacientes, hay que estar al día y reciclarse. «La formación es la base de una organización, sea del tipo de sea. Está bien contabilizar horas por rentabilidad de cada uno de los puestos de trabajo, pero esa no debe de ser la motivación principal. Nuestra filosofía es que cada trabajador se forme lo mejor posible para desempeñar su tarea, la que tenga, y seguir siendo un centro de referencia en excelencia, tecnología e innovación», señala el Dr. Florencio Monje.

«Nuestro equipo no solo recibe formación de manera constante a través de sociedades científicas u otras plataformas, sino que también somos líderes de opinión»

Su hijo Alberto, por su parte, explica que «nuestro equipo no solo recibe formación de manera constante a través de sociedades científicas u otras plataformas, sino que también somos líderes de opinión y como tal nos dedicamos parcialmente a instruir a otros compañeros que así lo desean con la premisa de conseguir los resultados que nosotros obtenemos tras muchos años de refinamiento».

La gestión y la comunicación, también necesarias

Con un número tan elevado de pacientes, con un equipo de una veintena de personas… una buena gestión se antoja fundamental. «Creemos que una buena gestión se consigue con formación, ilusión y rodeándote de un buen equipo, el cual forme una familia. Estos ingredientes hacen que, cuando hay algún problema dentro de la empresa, se arregle al instante», subrayan.

La comunicación es otra parcela a la que dedican tiempo y esfuerzos desde CICOM Monje. Como detalla Pedro Vinteño, responsable de este departamento, «puedo repetir la famosa frase que tenemos los comunicadores: «Lo que no se cuenta, no existe». Hoy día, antes de ir a cualquier sitio, miramos las reseñas, buscamos en redes, nos informamos a través del móvil y luego vamos. Esto se hace para un restaurante, una tienda de ropa y, por supuesto, los servicios médicos». Y es que, la comunicación y la medicina son dos disciplinas muy relacionadas y que, con vías de colaboración, «pueden hacer grandes hazañas en conjunto. Nuestra estrategia es ser constantes, pero también serios y, sobre todo, teniendo en cuenta cómo es el paciente que visita nuestras instalaciones», explica Pedro Vinteño.

«Creo que lo que nos aporta es la visibilidad del trabajo hecho. Por ejemplo, son muchas las personas que esperan con impaciencia nuestros vídeos de Navidad o verano. Además, junto a nuestra Fundación (FEDICOM), estamos trabajando ahora en el proyecto de documental «Una sombra en el rostro de Freud», en el podcast
Maxil-Arte o una serie destinada a una plataforma muy conocida», concluye.

La investigación pilar del Dr. Florencia Monje

Hace unos años, bajo la coordinación del Dr. Florencio Monje, nació la APP «Mis-TMJ», una aplicación que enseña a operar, mediante 8 videojuegos, con innovadoras técnicas quirúrgicas. Y es que, según el Dr. Monje, «estamos en la época de la utilización continua de tecnología de forma general, y en nuestra especialidad es clave que apoye la experiencia clínica, especialmente para la transmisión del aprendizaje de una actividad. Es curioso que estamos en un momento en el que se penaliza el uso del móvil por su capacidad de adicción y de distracción. No lo voy a negar, pero es indudable que es un arma con un potencial increíble para el aprendizaje. Hay disponibles miles de videojuegos para el smartphone y las tablets, ¿por qué no se pueden utilizar para entrenar y para enseñar?».

Además, ahora «estamos orientados y trabajando en el campo de la telemedicina y la inteligencia artificial. Hay varios proyectos que, además, conllevan la implicación de nuestra Fundación (FEDICOM) junto a otras instituciones públicas y privadas. Son proyectos que irán saliendo a lo largo de estos próximos años y que no dejarán indiferente a muchos», añade.

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