Dr. Xavier Vela Nebot, cofundador del grupo de investigación BORG (Barcelona Osseointegration Research Group)

Desde hace más de una década, el Dr. Xavier Vela Nebot, junto con un grupo de profesionales, aúnan esfuerzos, conocimientos y experiencia para desarrollar investigaciones implantológicas que permitan  comprender cómo funcionan los tejidos alrededor de las rehabilitaciones para adaptar los materiales y protocolos en busca de una correcta respuesta biológica.

—¿Qué es BORG (Barcelona Osseointegration Research Group) y cómo surgió este grupo de investigación?
—Desde 2005, aproximadamente, he tenido el placer de trabajar junto a los doctores Maribel Segalà y Xavier Rodríguez. El trabajo en equipo permite comentar observaciones clínicas de las que se pueden ir sacando numerosas conclusiones que nos ayudan en nuestra práctica diaria. Fruto de estas pequeñas sesiones de revisión de casos y búsqueda de respuestas surgió nuestro primer proyecto relacionado con el Platform Switching y la preservación crestal que este concepto ofrece. Decidimos protocolizar todas nuestras observaciones, darles el rigor científico requerido y crear un grupo de investigación al que bautizamos como BORG. De todo ello salió un artículo que se publicó en 2006 en una revista de impacto. A pesar de nuestros limitados medios, seguimos nuestra actividad clínica y científica para poder exponer en diferentes foros y/o publicaciones los resultados que obteníamos.

Desde entonces y hasta ahora hemos ido creciendo y participando en foros cada vez más importantes mientras seguíamos con nuestra actividad científica. Hemos tenido el honor de ver publicados más de 15 artículos BORG en revistas de impacto y hemos colaborado con profesionales tan brillantes como Dennis Tarnow, Myron Nevins, Christian Stappert, Kazuto Makigusa, Tomohiro Ishikawa, Akiyoshi Funato, Ignazio Loi, Roberto Cocchetto, etc. De todos ellos hemos aprendido y nos han ayudado a crecer como grupo.

En 2012 inauguramos el BORG Center, un proyecto de docencia e investigación privada donde desarrollamos nuestros trabajos, intercambiamos opiniones con gente venida de todo el mundo, aprendemos y enseñamos a los implantólogos, revisamos conceptos y generamos nuevas tendencias y materiales.

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Dr. Xavier Vela Nebot, investigador del Grupo BORG.

—Hace algunos años, usted y sus colaboradores crearon el «protocolo BORG». ¿Nos puede decir en qué consiste?
—El protocolo BORG pretende, en primer lugar, comprender cómo funcionan los tejidos alrededor de nuestras rehabilitaciones, es decir, entender la biología. A partir de ahí, lo que proponemos es organizar nuestra secuencia de tratamiento y el material que utilizamos en aras de aprovechar al máximo la respuesta de nuestros tejidos. Es, por tanto, un intento de comprender y, al mismo tiempo, sacar provecho de la biología.

Por otra parte, el protocolo pretende unificar las distintas fases de la rehabilitación para darles un hilo argumental común. No entendemos la compartimentación del proceso de manera que la cirugía y la prótesis sean dos mundos totalmente separados, ya que es en las fases intermedias y en la planificación donde creemos que fracasan algunas rehabilitaciones estéticas. Independientemente de que sea uno o varios los responsables de un tratamiento, todos deben mirar en una única dirección y trabajar buscando lo mismo, que es la estabilidad de los tejidos periimplantarios.

—¿Está embarcado ahora mismo el Grupo BORG en algún proyecto de investigación?
—Siempre estamos intentando desarrollar proyectos, sean clínicos o de investigación. Para ello hemos gozado de la inestimable colaboración de la Universidad Internacional de Catalunya (UIC) y la Universidad Europea de Madrid (UEM). No obstante, la investigación es compleja y cara, y se necesita la implicación de la industria para que realmente se pueda llevar a cabo.

Ahora mismo, estamos implicados en varios proyectos en los que pretendemos entender y mejorar la respuesta de los tejidos periimplantarios proponiendo una línea de trabajo que se fija mucho más en «la forma», como elemento determinante, que en otros aspectos en los que la industria ha focalizado su interés los últimos años.

—¿A qué grandes retos se enfrenta hoy en día la investigación implantológica?
—Nosotros creemos que el gran desafío de la Implantología debería ser el logro de rehabilitaciones implanto-soportadas naturales, estéticas y estables, y hemos llegado a la conclusión de que para eso, necesitamos reaprender la biología y adaptar nuestros materiales y protocolos en busca de una respuesta biológica ideal. Debemos imitar el diente en su función de estabilización tisular, pero no perder nunca de vista que trabajamos con implantes, ya que, durante años, hemos definido protocolos implantológicos y protéticos pensando que la biología se adaptaría a nosotros y los resultados nos demuestran que esto no ocurrirá.

En su momento, el Platform Switching fue fundamental para nosotros porque nos ayudó a entender mejor el comportamiento de los tejidos periimplantarios.

—¿Qué líneas de investigación están siendo las más prometedoras en Implantología?
—Para nosotros, sin duda, son aquellas que, partiendo de los problemas clínicos, ayudan a resolverlos de una manera predecible. La estabilidad tisular y los factores que la potencian son para nosotros las líneas más prometedoras. Hay publicaciones que ponen de manifiesto una espectacular respuesta de los tejidos modificando la forma de los pilares de la rehabilitación. Nosotros mismos dirigimos varios proyectos y tesis en esa línea. Son estudios clínicos, radiológicos e histológicos que tratan de dilucidar cuál es el factor que tiene más importancia a la hora de conseguir el éxito clínico.

Por otro lado, en España, hay importantísimos grupos a nivel nacional que investigan sobre la importancia del macrodiseño de la rehabilitación, las superficies, la influencia de las desconexiones de los pilares y las proteínas morfogenéticas, entre otros.

—Los fabricantes de implantes están desarrollando superficies cada vez más evolucionadas que pretenden facilitar la oseointegración. ¿Cuáles están funcionando mejor?
—Nosotros creemos, sinceramente, que es un aspecto sobrevalorado y sobredimensionado en el que la industria ha invertido auténticas fortunas en busca de una superficie milagrosa. Una superficie, sobre todo, no debe crearnos problemas, cosa que sí ha ocurrido en los últimos años y que, sin duda, seguirá ocurriendo, ya que la presión por la novedad hace que usemos superficies con muy poca experiencia clínica.

Por otra parte, pienso que a la superficie de los implantes se le ha atribuido responsabilidades que no dependen de ella, como la presencia y el nivel del hueso perimplantario, y eso ha derivado en superficies mucho más rugosas próximas a la interfase. Las consecuencias las estamos viviendo en modo de periimplantitis. La misma visión global de la rehabilitación implanto-soportada que proponemos en nuestro protocolo es lo que le pedimos a la industria. Hay que mirar más allá del implante y de la cirugía y pensar en cómo rehabilitamos y con qué.

No obstante, las superficies que mejor están funcionando son las menos arriesgadas, las menos rugosas.

—Los estudios revelan que entre el 25 y el 50% de los pacientes desarrollan periimplantitis en un tiempo promedio de 10 años. ¿Es ésta una amenaza para implantólogos y pacientes actualmente?
—La periimplantitis es y será un gran problema durante los próximos años. La exposición al medio oral de superficies muy rugosas ha generado una oleada de periimplantitis que va a derivar en muchas horas de tratamientos y retratamientos los próximos años.

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El Dr. Vela Nebot desarrolla su investigación implantológica en el BORG Center, situado en Viladecans (Barcelona).

—¿Se trabaja para combatirla? ¿Con qué herramientas?
—Creo que la mejor manera de combatir la periimplantitis es una combinación de acciones intentando lograr un buen sellado de los tejidos blandos alrededor de los aditamentos protéticos. Es evidente que impedir que las bacterias no lleguen a la superficie del implante es la mejor manera de prevenirla. No olvidemos que en el hueso sano no hay bacterias. Para lograrlo debemos prestar mucha más atención al protocolo de rehabilitación protética, a la forma de los aditamentos y la prótesis, y al grosor y calidad de los tejidos blandos que rodean los implantes, entre otros aspectos. Éste no es únicamente un problema de la superficie implantaria, aunque es evidente que determinadas superficies son campo abonado para la proliferación bacteriana, pero no podemos pasar toda la responsabilidad del problema a la industria, sino que debemos revisar nuestros protocolos y la manera en que manejamos los tejidos blandos.

—¿A qué otros problemas se enfrenta la Implantología?
La amenaza más fuerte para nuestra profesión durante los próximos años será la mercantilización de la Implantología. En esa batalla por reducir precios se ha bajado en exceso el listón, tanto en la calidad de los materiales empleados como en la formación y exigencia de los profesionales responsables de los tratamientos. Eso va a generar una avalancha de problemas de difícil solución que nos hará perder credibilidad y la confianza de los pacientes hacia nuestras rehabilitaciones.

¿Quién es el doctor Xavi Vela?

Licenciado en Medicina y en Odontología por la Universidad de Barcelona, desarrolla su práctica privada en la ciudad condal, con dedicación exclusiva a Implantología y Prótesis.
Cofundador y miembro del Grupo BORG (Barcelona Osseintegration Research Group), ha desarrollado estudios cuyos resultados han sido publicados en revistas nacionales e internacionales. En este sentido, destacan las investigaciones centradas en la preservación crestal periimplantaria, con colaboraciones con las Universidades de Barcelona, Madrid, Murcia, Kyoto, Turín y Nueva York. Además, es ponente habitual de simposios y congresos tanto en España como fuera de nuestras fronteras.