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Muelas del juicio saliendo: síntomas y qué hacer

Dr. Simón Pardiñas López (DDS, MS)
Especialista en Periodoncia, Implantología y Cirugía Oral (NYU) Director Médico Clínica Pardiñas  Creador de Dentalk.tv --- Miembro del Grupo de investigación en Terapia Celular y Medicina Regenerativa Universidade da Coruña, INIBIC Chair YCC Academy of Osseointegration @dr.pardinaslopez

Las muelas del juicio, también conocidas como cordales o terceros molares, deben su nombre a que son los últimos dientes en aparecer. Estos terceros molares se encuentran en la parte más posterior de la boca, y por este mismo motivo, muchas veces no tienen espacio suficiente para salir.

Esto puede causar dolor, inflamación e infecciones. A veces puede que incluso hayan tenido espacio suficiente para salir, pero al estar situadas tan atrás, es complicado llegar hasta ellas y proporcionarles una correcta higiene, lo que hace que sean más propensas a desarrollar caries o enfermedades de las encías que las otras muelas a las que sí llegamos bien durante nuestro cepillado de dientes.

¿A qué edad terminan de salir las muelas del juicio?

Suelen empezar a erupcionar a los 17 años y no terminan de salir hasta los 23 o 25 años de edad. En circunstancias normales, estas muelas salen por detrás de los segundos molares y se alinean con los otros dientes sin provocar problemas o molestias.

También es cierto que aunque lo más común es tener las cuatro muelas del juicio, hay un 25% de la población a la que le falta, al menos, una de esas muelas. Y un 10% carece totalmente de ellas. Como curiosidad, estos casos en los que se da la falta de formación o desarrollo de una o más piezas dentales, tienen un nombre concreto: la agenesia.

Esta carencia sucede porque, a lo largo de la evolución, nuestra dieta fue cambiando y las mandíbulas se fueron estrechando, por lo que en muchos casos la boca no tiene espacio para su correcto nacimiento.

¿Qué factores determinan que causen molestias?

El hecho de que las muelas del juicio se queden retenidas y causen problemas o no depende en principio:

  • Del propio crecimiento mandibular.
  • El factor anatómico.
  • Presencia de caries.
  • Presencia de infecciones, la más común relacionada con las muelas del juicio es la llamada pericoronaritis, una infección e inflamación de la encía que la recubre.
  • Presencia de quistes.

¿Cómo sé si mi muela del juicio está retenida?

Si tu muela está retenida, puede estarlo de dos maneras.

  • Retención parcial: Solo puedes ver una parte de la corona, ya que al intentar salir, no ha encontrado sitio suficiente y se ha quedado “a medias”.
  • Retención total: Ni siquiera llega a atravesar la encía, por lo que no la podrás ver.

En cualquiera de los dos casos, lo que habrá pasado es que la muela del juicio ha crecido en ángulo contra el segundo molar que tiene al lado; o contra la parte posterior de la boca; o ha crecido hacia arriba como cualquier otra muela, pero nunca ha llegado a salir del maxilar.

Síntomas de las muelas del juicio

Las muelas del juicio no siempre causan síntomas, pero en caso de que la muela se infecte o cause problemas dentales, pueden aparecer algunos de los siguientes:

  • Encías enrojecidas o hinchadas.
  • Sensibilidad o sangrado de encías.
  • Hinchazón en la zona de alrededor de la mandíbula.
  • Dolor en la mandíbula.
  • A veces, dolor de oído.
  • Halitosis (mal aliento)
  • Un sabor amargo, desagradable, en la boca.
  • Dificultad para abrir la boca.
  • Fiebre.
  • Dolor de los dientes en general.

En cualquier caso, si la muela del juicio te produce dolor, lo que hay que hacer es acudir al dentista, quien valorará si hay que extraerla. De lo contrario, te puede crear complicaciones y daños como los siguientes.

Complicaciones de las muelas del juicio

Pericoronaritis

O lo que es lo mismo, inflamación y/o infección que cursa con dolor en la zona de las encías que recubre a la muela del juicio.

Esto sucede normalmente porque es difícil mantener una correcta higiene bucodental en los terceros molares que no han terminado de erupcionar, o por el mordisqueo continuo de la muela antagonista. Este problema puede producir mal aliento y mal sabor de boca, pero también dolor y en casos más avanzados, fiebre.

Reabsorciones

A veces la muela del juicio puede presionar contra el molar que tiene a su lado, causándole algún tipo de daño como son las caries y las reabsorciones.

Caries

Las muelas del juicio parcialmente retenidas parecen correr mayor riesgo de padecer caries que otros dientes. Esto sucede porque al ser más difíciles de limpiar, los alimentos y las bacterias quedan atrapados con facilidad entre la encía y la muela.

Quistes o tumores

Los quistes se forman cuando el saco que rodea al germen del diente se llena de líquido. El quiste formado puede dañar mandíbula, dientes y nervios.

Es poco frecuente que llegue a desarrollarse un tumor en la zona de la muela del juicio, y si lo hace, raramente será maligno.

Apiñamiento dental

Seguro que has oído que las muelas del juicio pueden mover los dientes y provocar apiñamientos. Sin embargo, no hay evidencia científica en la literatura que avale que esto sea cierto.

De hecho, hay gente a la que le han extraído las muelas del juicio o que directamente no las tiene, pero igualmente se le mueven los dientes y se apiñan.

Prevención de problemas

Realmente no existe una prevención específica como tal, más allá de mantener una buena higiene dental y acudir a visitas regulares con tu dentista, que podrá realizar las exploraciones y radiografías necesarias para valorar el estado de tus muelas del juicio.

En ocasiones, algunos dentistas y cirujanos orales pueden recomendar extraer las muelas del juicio de manera preventiva, para evitar que en el futuro den problemas. Pero en general, si tus muelas del juicio no presentan patología ni interfieren en la forma de la mordida, no es realmente necesario extraerlas.

Además, si están saliendo las dos muelas del juicio del mismo lado de la boca y una de ellas sí se tiene que extraer, en este caso como medida preventiva sí se aconseja extraer también la opuesta. ¿Por qué? Porque así evitamos que al no tener una opuesta que le ponga límite, esta se extruya y ocupe el espacio de la que el dentista ha tenido que quitar.

Tratamientos

Cuando existe infección

En este caso, puede ser necesario tratarla con antibióticos y por supuesto, acudir a tu dentista. Si se trata de una pericoronaritis de repetición, tu dentista puede recomendarte la extracción de la muela.

Si sientes dolor

Directamente debes acudir al dentista para que valore si es necesario extraerla, o si puede resolverse tomando medicación analgésica.

La extracción de la muela del juicio la realiza un cirujano bajo la aplicación de anestesia local. Posteriormente te facilitará unas directrices sobre los cuidados a seguir tras la extracción dental y las citas de seguimiento pertinentes.

Autores

Especialista en Periodoncia, Implantología y Cirugía Oral (NYU) Director Médico Clínica Pardiñas  Creador de Dentalk.tv --- Miembro del Grupo de investigación en Terapia Celular y Medicina Regenerativa Universidade da Coruña, INIBIC Chair YCC Academy of Osseointegration @dr.pardinaslopez

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