Estudio sobre las caries en los niños
El estudio revela que siete millones de dientes de leche están afectados por la caries. Foto: Amanda Sofía Pellenz. Unsplash.

El Libro Blanco del Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española arroja datos preocupantes. Y es que, según las encuestas realizadas, el 46% de los padres considera que sus hijos no tienen ningún problema de salud oral. Esta cifra, unida al hecho de que el 31% de los niños menores de 6 años tiene caries, revela que entre el 80 y 90% de las caries en niños no ha recibido el tratamiento necesario. Es decir, que alrededor de siete millones de dientes de leche están afectados.

Esta encuesta poblacional también señala que solo el 71% de los padres afirma haber llevado a su hijo al dentista en el último año, una cifra que desciende con respecto a 2015, cuando era del 82%. Especialmente preocupante es el panorama en el grupo de 2 a 6 años, en el que solo el 32% ha ido alguna vez a revisión odontológica.

El Consejo General de Dentistas recuerda la importancia que tienen los dientes de leche por varias razones:
– Son imprescindibles para la masticación y deglución.
– Actúan de guía y guardan el espacio para los dientes permanentes, que saldrán más tarde.
– Permiten una correcta pronunciación.
– Tienen un papel muy relevante en la autoestima del niño.

Es muy importante desterrar la idea de que no hay que tratar las caries de los dientes de leche de los niños porque se van a caer. En caso contrario pueden originar infecciones, provocar la pérdida del diente y crear problemas posteriores. De hecho, las bacterias de las caries de los dientes de leche pueden afectar a los dientes definitivos, produciendo caries también en estos.

La importancia de iniciar las revisiones odontológicas

Los especialistas recomiendan iniciar las revisiones odontológicas a partir del primer año de vida con el objetivo de detectar caries tempranas. En algunos casos, el dentista aplicará selladores de resina en las fisuras de algunos molares para evitar la aparición del 70-80% de las caries. Estos selladores convierten la fisura en una superficie lisa, facilitando su limpieza y dificultando que crezcan las bacterias. En los niños que presenten más riesgos de caries, el facultativo decidirá si también es necesario aplicar un barniz de flúor para proteger los dientes.

Asimismo, es aconsejable acudir al dentista si se observan anomalías en la erupción de los dientes (si se adelantan o se retrasan más de la cuenta o si salen los definitivos sin que se hayan caído los de leche). La mayoría de las veces, si se detecta a tiempo, el problema tiene fácil solución.

Hábitos saludables para evitar la aparición de caries en los niños

Para evitar la caries en los niños es fundamental mantener unos hábitos adecuados de cepillado dental y de alimentación:

– Limpiar las encías del bebé con una gasa humedecida con agua antes de que erupcione el primer diente.
– Desde que aparece el primer diente de leche (alrededor de los 6-8 meses de edad) es muy recomendable empezar a limpiarlos con un cepillo pediátrico con una mínima cantidad de pasta dentífrica fluorada (tamaño de un grano de arroz).
A partir de los 3 años de edad, deben realizarse, al menos, dos cepillados al día con pasta fluorada (cantidad equivalente a un guisante), uno por la mañana y otro antes de irse a dormir. Hasta esta edad, el cepillado debe ser efectuado por los padres.
Entre los 4 y los 6 años, el niño debe aprender a cepillarse bajo supervisión.
De los 6 a los 12 años se completa la dentición permanente, por lo que es muy importante reforzar la higiene dental. Se aconseja cepillar los dientes durante dos minutos con pasta fluorada (tamaño de un garbanzo) después de las comidas o, como mínimo, por la mañana y por la noche.
– En cuanto a la alimentación, es recomendable seguir una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, pescados y aceite de oliva y minimizar el consumo de azúcares y grasas.

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