Ana Arce, directora del Departamento de Internacional & Innovación de Fenin

Ana Arce, directora del Departamento de Internacional & Innovación de Fenin

Ana Arce, directora del Departamento de Internacional & Innovación de FeninLa innovación es un factor clave para el crecimiento empresarial. Pero, ¿se apuesta por ella en tiempos de crisis? La responsable de este área en Fenin, Ana Arce, nos saca de dudas en una entrevista concedida a GACETA DENTAL, donde asegura que «el dental es un sector muy innovador y en constante renovación».

—¿En qué nivel se encuentra la innovación en el sector de la tecnología sanitaria de nuestro país?

—En un reciente estudio llevado a cabo por Fenin, junto con la Plataforma Española de Innovación en Tecnología Sanitaria bajo el título «Innovación en el Sector de Tecnología Sanitaria», se refleja que de la muestra de 118 empresas que han declarado hacer innovación, el gasto promedio en actividades de I+D+i se sitúa en torno al 9,5%, cifra mayor que en otros sectores.

—¿Y en el ámbito dental en concreto?

—El sector dental es un sector muy innovador y en constante renovación. Se han producido grandes avances en la práctica de la Odontología que han llevado al desarrollo de sistemas de diagnóstico en 3D, a técnicas de impresión digital y de tecnología Cad-Cam. También en el ámbito de la implantología y de la Odontología reparadora los profesionales cuentan con nuevos biomateriales que han supuesto una revolución en esta especialidad e inciden directamente en el bienestar de los pacientes.

—En el estudio se revela que las empresas que apuestan por la innovación crecen más rápido en el mercado. ¿Cómo se refleja esta premisa con un escenario de crisis económica como el que llevamos padeciendo durante varios años?

—La coyuntura económica en la que estamos inmersos dificulta el crecimiento en la inversión en I+D+i  y así se demuestra en las cifras que reflejan que la innovación se encuentra en su peor momento, con un descenso generalizado del gasto público en I+D+i. Pese a esta situación las empresas del sector de tecnología sanitaria son conscientes de que la innovación es fundamental para el crecimiento y decisivo para prosperar en el mercado. Esta afirmación tiene su reflejo en el estudio, ya que se observa que las empresas que más y mejor innovan, crecen de forma más sostenida en el tiempo. Invertir en I+D+i facilita el crecimiento, pero es cierto que siempre y cuando se disponga de una estrategia clara y sostenida en el tiempo.

—Además en el estudio se afirma que la innovación es un factor clave para el éxito en la internacionalización de las empresas, otra pauta esencial en tiempos de crisis. ¿Esto es así?

—Desde hace tiempo la PYME española está incrementando sus cifras de exportación y aunque la situación no es muy favorable y en el camino se encuentran con dificultades, como la de financiar operaciones en el exterior, certificaciones y registro de producto en los diferentes países, obstáculos arancelarios y otros, nuestras empresas mantienen una tendencia exitosa en el exterior.

Un dato importante que se extrae del estudio es que las  ventas de las empresas que tienen un índice de éxito en innovación alto crecen mucho más (8,6%) en los mercados exteriores, que las que tienen un índice medio-bajo (5,2%) y mucho más que las que dicen no innovar (2%). En definitiva, las empresas que invierten más en innovación crecen mucho más deprisa en el ámbito internacional.

—¿Cuál es el perfil de las empresas que hacen innovación en tecnología sanitaria?

—En los datos del estudio se evidencian que, por tamaño, las empresas medianas concentran gran parte del esfuerzo innovador del sector de Tecnología Sanitaria, seguido por las pequeñas y, en último lugar, las grandes.

—¿Qué frenos existen en el campo de la innovación?

—Algunos de los factores que suponen una barrera para que las empresas apuesten más por la innovación se podrían concretar en la especial situación de crisis que estamos viviendo, que acentúa los recortes en materia sanitaria, la falta de incentivos por parte de las administraciones públicas, así como la dificultad y tiempos en el procedimiento para introducir nueva tecnología que se hace lento y poco eficiente.

—Tratando de aportar soluciones en pro de la innovación, Fenin acaba de desarrollar Medintech, un espacio on line para la promoción de relaciones en el campo de la tecnología sanitaria. ¿Con qué objetivos concretos nace esta plataforma?

—A través de la Plataforma Española de Innovación en Tecnología Sanitaria, que lidera Fenin, venimos trabajando con el Colegio de Médicos de Barcelona con el objetivo de reunir en un mismo foro a todos los agentes involucrados en el proceso de innovación y comercialización tecnológica sanitaria en España.

Desde Fenin estamos generando una completa estructura de apoyo y servicios que reunirá tanto a empresas de tecnología sanitaria y su cadena de valor así como a universidades, centros tecnológicos y unidades de investigación de hospitales, para que cada uno de los agentes muestre sus necesidades y las potencialidades que pueden ofrecer y se genere un entorno de trabajo colaborativo, evitando duplicidades y racionalizando los recursos existentes. La plataforma virtual, que hemos denominado MEDINTECH, es una parte del programa de apoyo a la innovación y a los emprendedores. Está basada en el modelo de «colaboración abierta» con el fin de lograr la transferencia rápida de soluciones innovadoras al mercado en el sector sanitario, disminuyendo el riesgo tecnológico y conectando las necesidades y ofertas del sistema con las capacidades y soluciones ofrecidas por las empresas del sector, favoreciendo la aparición y aplicación de la tecnología a nuevos productos y servicios. Partimos del objetivo de mejorar y acelerar la identificación y puesta en el mercado de las innovaciones, haciendo uso de la tecnología para entender las necesidades asistenciales reales de los profesionales sanitarios en su práctica clínica. La plataforma virtual y su sistema de gestión nos permitirá: Identificar ideas o necesidades tecnológicas que puedan dar lugar a nuevos productos biomédicos así como establecer un sistema de priorización de las mismas; conectar oferta y demanda, así como la identificación de empresas y cadena de valor; facilitar la implicación sanitaria en la validación de productos innovadores a lo largo de toda su cadena de desarrollo, desde las pruebas de concepto hasta los estudios post-comercialización, mediante la colaboración interregional de las unidades de gestión de investigación clínica; sistematizar la transferencia de tecnología en el sector y, por último, fomentar nuevas oportunidades de negocio para las empresas del sector salud.

—La innovación en un campo como el sanitario pasa por la estrecha colaboración entre centros sanitarios, universidad y centros tecnológicos, sin olvidar el papel de la industria. ¿Cómo es a día de hoy está relación en nuestro país?

—Se debe de trabajar de una forma conjunta entre todos los agentes que forman el sistema sanitario para mejorar el desarrollo de nuevas tecnologías y optimización de procesos. Las empresas españolas son conscientes de que el modelo empresarial actual exige un cambio y que éste pasa por establecer colaboraciones sólidas y efectivas con partners estratégicos para desarrollar sus productos y soluciones tecnológicas, pero el camino no es fácil, aunque se está avanzando en ello.

Prueba de ello son los encuentros empresariales que organizamos en colaboración con instituciones del ámbito científico–académico como los Centros de Investigación Biomédica en Red (CIBER), la Red de Entidades Gestoras de Innovación Clínica (REGIC), la Red de Innovación en Tecnologías Médicas y Sanitarias (ITEMAS), la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias y el Instituto de Salud Carlos III, entre otros.