Por primera vez en la historia del Consejo Europeo de Dentistas (CED) se ha elegido a un español, el Dr. Francisco Rodríguez Lozano, para el cargo de vicepresidente.

Rodríguez Lozano, con ejercicio profesional en Tejina (Tenerife), fue con anterioridad presidente de los Colegios de Dentistas de Canarias y de Tenerife y secretario del Consejo General de Dentistas de España.

¿Qué ha supuesto para usted este nombramiento? ¿Y para la profesión en España?
—Para mi ha supuesto el reconocimiento de la Junta Directiva europea a un trabajo que llevo desarrollando en el CED desde hace muchos años. Para la profesión en España espero sinceramente poder ser de alguna utilidad. En todos los años que llevo representando a nuestro país en el CED he tratado de defender las peculiaridades y los intereses específicamente españoles, pero siempre entendiendo que en el ámbito europeo hay que hacer grandes esfuerzos por mantener una cierta convergencia y equilibrio con el resto de países. Nuestra fuerza en Europa y frente a las instituciones europeas es mucho mayor cuando hablamos de problemas o asuntos globales, que afectan a todos los dentistas de Europa. Somos 327.000 profesionales en los que descansa la salud oral de todos los ciudadanos europeos y por eso nuestra voz es oída y tenida en cuenta como parte interesada cuando se tiene que legislar en asuntos relacionados con nuestra profesión.

Hasta hace unos meses yo era el responsable de las relaciones internacionales del Consejo General y su representante en el CED. Tras presentarme a las elecciones a la presidencia del Consejo y perderlas, se ha nombrado a otra persona para dicho cometido, el Dr. Juan Carlos Llodra. Mi papel ahora ya no es representar a mi país. Afortunadamente mi relación con Juan Carlos Llodra es muy buena y espero poder seguir siendo útil a través de él a los intereses de los dentistas españoles (pues es él quien los representa) durante todo el tiempo en que continúe como vicepresidente y ya le he ofrecido toda mi colaboración en la medida en que ésta sea posible.

¿Qué objetivos se ha marcado en esta etapa?
—Los objetivos son los que ya tenía como vocal de la Junta Directiva y más bien lo que espero es que el nuevo cargo aumente mis posibilidades de cumplirlos.

En la actualidad soy el presidente del Task Force «Internal Market», que es un grupo que monitoriza todas las directivas que tienen que ver con la actividad profesional en la Unión Europea, el movimiento transfronterizo de pacientes y profesionales, la seguridad de los pacientes, la protección de datos y un largo etcétera de asuntos en los que respondemos a consultas de la Comisión o directamente les planteamos nuestras inquietudes, eso sí siempre con la aprobación del Board o de la Asamblea General según la urgencia que exista.

Además soy el Board Liasson, es decir, el enlace entre el Board y el nuevo grupo de trabajo «Salud Oral» y pertenezco también a los grupos de trabajo «Amalgamas» y «Control de la infección en la consulta dental». Como vicepresidente asumo además ahora algunas tareas de coordinación interna en la Junta Directiva y soy el encargado de sustituir al presidente cuando sea necesario.

¿A qué retos se enfrenta en su nuevo cargo?
—Estamos atravesando una época en que la credibilidad de las instituciones es escasa en general. Los Colegios, el Consejo y el CED deben esforzarse para ser útiles, cada uno en su terreno. Los colegios fundamentalmente a los colegiados, el Consejo a los Colegios y el CED a las asociaciones nacionales. Afortunadamente, la credibilidad del CED es bastante alta entre las 32 asociaciones que lo integran. Como hoy en día mas del 70 por ciento de la legislación que se nos aplica proviene de Europa, todos los países entienden la necesidad del CED y apoyan enormemente su trabajo. En Europa además siempre se tiene en cuenta y de un modo muy importante a los pacientes. No hay legislación en la que no se escuche a todas las partes y en nuestro caso los pacientes son nuestra razón de existir como dentistas. Además es muy importante la transparencia y la información.

Así pues, me gustaría mucho que los colegiados a través de sus Colegios y éstos a través del Consejo General, conociesen la labor que hacemos en Europa por ellos y para ellos al fin y al cabo y, sobre todo, y nunca debemos olvidarlo, con su financiación. En el CED estamos empeñados en mejorar nuestra visibilidad y para ello hemos diseñado unos newsletters periódicos muy sencillos, pero que recogen muy claramente nuestra actividad y los frentes en los que estamos más implicados en cada momento. El recibir un feedback, una respuesta de los colegiados y hasta de la población, sería el objetivo, que nos transmitan sus inquietudes y necesidades en las que podemos serles útiles, porque esa es evidentemente nuestra razón de ser.