Una mujer de Zaragoza, María M., recibirá 5.000 euros en concepto de indemnización por las secuelas derivadas de una intervención de colocación de implantes. En el mes de enero de 2006, la paciente acudió a la consulta de un cirujano maxilofacial para que se le colocaran varios implantes.

La intervención se llevó a cabo sin que, al parecer, hubiera firma del consentimiento informado, ni —según el abogado de la demandante— explicación alguna acerca de los posibles riesgos o secuelas que pudieran derivarse de la operación.

Como consecuencia de problemas posteriores a la intervención —la paciente sufría constantes molestias, además de desarrollar infección—, tuvo que acudir a otros facultativos y someterse a una segunda operación, lo que le ha ocasionado gastos imprevistos, además de dejarle secuelas físicas y psíquicas.

Por este motivo, la mujer acudió a la Asociación el Defensor del Paciente, desde donde se iniciaron trámites para un Acto de Conciliación en los Juzgados de Zaragoza con la aseguradora de la responsabilidad civil del médico, que culminaron en un acuerdo de indemnización por la cantidad de 5.000 euros.