Carmen Álvarez Quesada. Profesora del Departamento de Odontología de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid

José C. Carrillo Baracaldo. Profesor del Departamento de Odontología de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid. Madrid

Introducción
La Ergonomía, ciencia múltidisciplinaria, participa en todos los procesos relacionados con la concepción, elaboración y uso del entorno habitable, adecuándolo al usuario. Por eso la Ergonomía participa en el proceso de diseño e interviene en la creación de un entorno artificial para el uso del hombre, teniendo presente su bienestar físico y mental. En nuestro caso, el hombre (odontólogo) y el entorno laboral (clínica dental) forman un sistema compacto que es básico para el proceso de atención de calidad a los pacientes (Odontología).

La Ergonomía “no es un lujo, es esencial” 1 tanto para el Odontólogo como para los pacientes y el equipo de trabajo, así como para el ambiente de la clínica dental, el cual hoy día estamos modernizando, incorporando nuevas tecnologías y materiales de forma constante.

El espacio del odontólogo debe de ser un espacio rentable y optimizado al máximo. Es decir, un espacio que combina lo que el dentista quiere y lo que el dentista necesita, se deberán optimizar los espacios de la clínica dental, según las funciones que se van a realizar en las diferentes áreas de la consulta. Se debe encajar todo como si fuera un puzzle para realizar un diseño adecuado, mediante un estudio y análisis detallado. Se estudiarán las necesidades reales y de futuro, considerando volumen de pacientes, equipo de trabajo, tipo de trabajo y dedicación, número de equipamientos, tecnología que apliquemos, etc.

Un buen diseño ergonómico se basa en una buena planificación arquitectónica y de espacios interiores para lograr un conjunto armónico, estético y de calidad 2-5.

En la clínica dental tendremos una serie de áreas dentro de la consulta entre las que destacamos (Figs. 1-10):
I. Área clínica: es el área de trabajo propiamente dicha, en ella situaremos nuestros equipamientos clínicos.

II. Área paraclínica: donde ubicaremos zonas comunes, como el servicio de recepción, la sala de espera, sala de esterilización, aseos, despacho, sala de radiología.

III. Área de apoyo: aquellos espacios que no podrán ser utilizados por los pacientes, y que sólo serán usados por el personal de la consulta, tales como el almacén, vestuarios, lavandería, sala de máquinas, laboratorio de apoyo, etc.

Como es lógico, todo ello irá en función de los metros cuadrados del inmueble.




Por otro lado, no olvidaremos aspectos generales, tales como:
a) Ventilación, humedad, temperatura y olores.

b) Sistemas de iluminación.

c) Sonidos.

d) Medidas de seguridad.

e) Zonas de tránsito o circulación.

f) Suelos.

g) Colores.

h) Mobiliario.

i) Sistemas de comunicación.

Área clínica. Clínica dental
Las clínicas o gabinetes de trabajo, a su vez, pueden ser de diferentes tipos, según el tipo de actividad odontológica que realicemos. Así, las tendremos 6:
• Las clínicas cerradas: son espacios cerrados con una puerta (habitación), donde la privacidad del paciente es absoluta. Sus dimensiones dependerán del espacio físico del que dispongamos, el mínimo ronda los 9-10 metros cuadrados. Ahí ubicaremos el sillón dental y sus sillas, los equipamientos necesarios, el mobiliario clínico y el lavabo.

Lo ideal sería tener dos habitaciones, situadas en paralelo y con idénticos equipamientos y en la misma disposición, ya que así se podría ahorrar tiempo de trabajo, aunque por otra parte requiere una mayor inversión económica.
• Las clínicas abiertas: requieren menos espacio que las anteriores. Son espacios abiertos donde situamos en disposición geométrica los sillones dentales y las zonas de dispensario y mobiliario común a ellos. Se ahorra en equipamientos, ya que todo se comparte, pero no guarda ningún tipo de privacidad a los pacientes.
• Las semicerradas o semiabiertas: son salas separadas mediante paneles, entrepaños, mamparas, y están intercomunicadas entre ellas; también se comparten equipamientos y disponen de una zona común. Se gana privacidad, pero ésta no es absoluta. Son muy frecuentes en clínicas universitarias. (Figs. 11-15).



Área paraclínica
Servicio de recepción

La recepción es la tarjeta de presentación de nuestra consulta, es una unidad de acción central para toda la consulta y dispondrá del personal adecuado muy bien elegido y con múltiples funciones. Entre ellas destacamos el servicio telefónico para recepción de llamadas y toma de contacto con los pacientes, el control del tiempo mediante el libro de citas, el servicio de información para los pacientes, recepción de entradas y salidas, administración de ficheros y correo, el apoyo a la terapia con la recogida y envío al laboratorio, las demandas de materiales a los depósitos, la atención a visitadores, fotocopias, control de ingresos y gastos, cobro de honorarios, etc. 7.

La recepción debe de ubicarse cerca de la entrada para recibir y despedir a los pacientes y también cerca de la sala de espera, es decir, en el área paraclínica, así se podrá tener un control sobre la misma y tener en todo momento a los pacientes informados.

La recepción es un lugar básico en la consulta y de este sacarán los pacientes su primera impresión al entrar en nuestra clínica, por lo que debe ser un espejo que muestre pulcritud, organización, eficiencia y que les dé a los pacientes sensación de agrado.

Respecto al personal, debe ser competente, servicial, agradable, natural y amable. Todas estas cualidades y otras más, como la pulcritud y aspecto, serán favorecedoras y estimulantes para ganarse la confianza de nuestros pacientes.

En cuanto al ambiente y decoración, estará acorde con el resto de la consulta, tendiendo a líneas sencillas, armónicas y personalizadas. La recepción estará diseñada para la atención de todo tipo de pacientes, niños, minusválidos, adultos y de tercera edad, facilitando el acceso a la información requerida por los mismos.

El mobiliario deberá contar con un mostrador con dos alturas, una alrededor de 1,15 centímetros del suelo y otro más bajo de aproximadamente 80 centímetros para el acceso de personas con alguna minusvalía o niños. Este mostrador podrá servir para escribir y tomar notas y para recibir la información de aspectos de la clínica que los pacientes quieran consultar.

Dispondrá de un sistema de comunicación interna con el gabinete dental y con otros servicios de la consulta.

Dentro del mostrador se tendrán los teléfonos, ordenadores, todo tipo de papeles, sillas, etc., estando los archivos de historias clínicas en un cuarto aparte o encerrados en armarios o ficheros con llave, para el acceso restringido y confidencial de los mismos solamente al equipo de trabajo de la consulta. Se contará con un sistema de iluminación adecuado para la escritura y lectura de documentos y papeles, como también se puede añadir un sistema musical ambiental para crear una atmósfera agradable y relajada, y lógicamente la temperatura y ventilación estarán bien reguladas.

Se podrán tener cerca y a la vista del personal los percheros o armarios para la ropa (abrigos, chaquetas, etc.) o enseres de los pacientes (paraguas, bastones, etc.), para que los recojan a la salida y no queden olvidados en la consulta.

La sala de espera
La sala de espera es uno de los puntos que debemos de cuidar con mucho interés en la consulta dental. Su ubicación estará cerca del servicio de recepción y no lejos de la clínica o gabinete dental, en el área paraclínica.

Debemos ser realistas en cuanto a sus dimensiones respecto a los metros cuadrados de los que dispongamos en el diseño total del inmueble, ya que dependerá del volumen y tipo de pacientes que atendamos o pensamos atender, y del número de profesionales que trabajan en la consulta.

La sala de espera será abierta, así se podrá controlar desde el servicio de recepción, y dará a los pacientes sensación de seguridad, disponiendo del espacio suficiente para el tránsito de pacientes y para su confort.

La sala de espera tendrá varios usos, entre ellos, será un lugar donde recibiremos información de los pacientes (podrán rellenar la encuesta de salud u otras encuestas así como escalas de ansiedad, etc.) y también será un lugar donde se les podrá dar información y formación de forma pasiva (vídeos de salud oral, folletos informativos). Será a su vez un lugar para la relajación previa a la consulta (música ambiental, revistas, juegos para niños, etc.) 8. Los pacientes que se encuentren en la sala de espera estarán siempre debidamente informados de cualquier retraso o alteración del ritmo de la consulta por el personal que trabaja en la clínica.

En cuanto a la decoración, seguirá las líneas del consultorio, guardando siempre la sencillez y la estética personal. El nivel de higiene y pulcritud será perfecto, así como el orden respecto al mobiliario, revistas, etc. Se podrán poner cuadros o láminas que induzcan a la relajación, así como alguna planta o pecera.

La iluminación será adecuada para la lectura y escritura de los pacientes, lo mismo que la temperatura y ventilación, según la estación del año, para crear un ambiente agradable y de confort.

Respecto al mobiliario, contará la sala de espera con asientos individuales, ya que dan más libertad de movimiento e intimidad personal a los pacientes, conservando siempre espacio suficiente para el tránsito. También se recomienda una mesa central con revistas, periódicos, folletos informativos, etc., de fácil acceso para todos (Figs. 16-19).


Sala de esterilización
El servicio de esterilización se ubicará en la zona clínica cerca del gabinete de trabajo, también se puede colocar en la zona paraclínica en un pasillo de tránsito para que cuando pasen los pacientes puedan observar la señal indicadora de este servicio, o bien si éste dispone de algún tipo de cristal puedan observar lo que ocurre en su interior, ya que así da una buena imagen de control y seguridad de con qué y de cómo van a ser tratados.

Este servicio de esterilización no hace falta que disponga de muchos metros, sino que es fundamental que disponga de todo lo necesario para desarrollar con éxito la cadena de esterilización y el almacenaje posterior del instrumental y material ya esterilizado 9, 10.

Contará con una o dos pilas con agua corriente, para el lavado del instrumental, tendrá el equipamiento de ultrasonidos, contará con el autoclave, con los sistemas para bolsas de instrumental o para bandejas de instrumental, y contará con algún método de almacenaje seguro de los materiales e instrumental esterilizado, con los medios de identificación y codificación ergonómicos de colores, letras, números, para tener siempre localizados todos los instrumentos.

El servicio o zona de esterilización es un lugar donde ganaremos seguridad para con los pacientes, el personal y para nosotros mismos. Es una de las zonas, junto con la consulta propiamente dicha, que debemos cuidar al máximo y procurar seguir siempre unas pautas estudiadas de actuación.

Los servicios higiénicos
Dependiendo del espacio físico real, es decir, del número de metros cuadrados de que dispongamos, ubicaremos los servicios y el número de ellos. Lo ideal sería tener unos servicios para el personal de la consulta y otros para los pacientes (hombre y mujer).

Los servicios deberían contar con unas normas de higiene básicas, como es tener jabón para lavarse las manos, lo ideal sería un tipo de jabón líquido con dispensador dosificador, huir siempre de la tradicional pastilla de jabón, ya que es un caldo de cultivo y poco higiénica, puesto que siempre suele ablandarse por el exceso de agua que hay en las jaboneras. Lo mejor sería contar con un jabón antiséptico, procurando siempre que esté accesible y que el dispensador esté siempre lleno 11.

Debemos tener secadores de manos, lo mejor es de aire caliente (conectados a corriente eléctrica), evitando las toallas de rizo o los secadores de toalla rotatorios, por la falta de higiene que generan. También se podrían tener secadores de papel desechable de rollo o de servilletas precortadas, las cuales son muy limpias pero necesitaremos entonces tener un contenedor para los papeles usados, que por otro lado genera un aumento de volumen en cuanto a residuos de las consultas.

En cuanto al inodoro, debe tener tapadera y un dispensador de salvainodoros desechables, para mantener una adecuada higiene. Contaremos con un contenedor específico en el inodoro de señoras que disponga de tapa y sea antivuelco.

El inodoro deberá tener algún tipo de líquido desinfectante para el agua, que sea de caída constante cada vez que se tira de la cadena.

Por otro lado, se debería contar con algún sistema de aspiración/perfumador de olores del ambiente o contar con ventilación directa mediante ventanas.

Los lavabos deberán estar a una altura pertinente de alrededor de 80 centímetros del suelo, siendo lo mejor que estén suspendidos, para facilitar su acceso, sobre todo si la consulta recibe pacientes con minusvalías, geriátricos y niños 12. Los grifos pueden ser variados, lo ideal sería de célula fotoeléctrica, que solo funcionan al acercar las manos y que a su vez evitan los consumos excesivos del agua; son también muy buenos los monomandos con palanca larga. Es recomendable tener algún agarrador cerca, al igual que en la zona del inodoro.

Se deberá contar con un espejo amplio, donde los pacientes se puedan ver con detenimiento antes y después del tratamiento dental. Se deberán colocar ligeramente inclinados (desplomados), para facilitar la visión a todo tipo de personas y edades 13, 14.

Se contará con papel de baño en rollos o servilletas precortadas de celulosa, evitando los papeles reciclados porque dan más alergias 15 y estaremos atentos a que nunca falte. Se podría tener en el baño una cestita con cepillos y dentífricos monodosis desechables, peines, toallitas perfumadas, etc., es otra forma de dar una buena imagen de calidad a nuestros pacientes.

Lógicamente, como en el resto de la consulta, se debe mantener un nivel de higiene adecuado y diario. Dependiendo del volumen de pacientes, se realizará la limpieza periódicamente por un servicio adecuado.

Los suelos serán antideslizantes y de fácil limpieza (gres, cerámica, PVC, mármol, granito, etc.), las paredes sería ideal que estuvieran alicatadas de materiales cerámicos, hasta el techo, que darán aspecto más higiénico y limpio.

Se tendrá buena iluminación para facilitar la estancia y el uso de los servicios. Se puede dar un toque de decoración con algún cuadro o lámina para que alegre la visión y esto, como siempre, dependerá del dentista y de la imagen que quiera ofrecer a sus pacientes.

En cuanto a su ubicación, deberán estar perfectamente señalizados y ubicados en zonas de tránsito para pacientes, o en zonas restringidas si son para el personal de la consulta. Nunca están dentro de la sala de espera o la consulta, estarán en pasillos variando según el diseño de cada consulta. Las puertas deberán tener una anchura adecuada para facilitar el paso a todo tipo de pacientes, siendo éstas de fácil higiene. Su apertura será fácil y contará con una manilla con protector.

Lo ideal sería contar con una puerta que divida la zona del lavabo de la del inodoro, que contará con cierre de seguridad y que tuviera un colgador adosado, así se guardaría más la intimidad e independencia 15. (Figs. 20 y 21).

Despacho
El despacho del dentista estará ubicado en la zona paraclínica. Será un lugar para el estudio y descanso del profesional, así como también un lugar para entrevistas y conversaciones con los pacientes, guardando así la intimidad de todo lo hablado.

Contará con una mesa y varias sillas para los pacientes, así como del espacio suficiente para que puedan acceder personas minusválidas. Tendrá un buen sistema de iluminación que permita leer y escribir.

La decoración será a tono con el resto de la consulta, incluyendo algunos detalles que le puedan dar un aspecto de intimidad y confort al dentista y a los pacientes, como cuadros, plantas, marcos con fotos familiares, títulos que posea el profesional, etc.

Tendrá también algún sistema de comunicación interior con la consulta y todos sus servicios y con el exterior (Figs. 22 y 23).

Sala de radiología
Se ubicará en la zona paraclínica, para estar cerca de la consulta y ganar eficacia. Esta sala contará con las medidas de seguridad que la ley imponga y los sistemas de aislamiento y protección adecuados (delantales, collarines, etc.).

Tendrá una señalización adecuada y estará controlada por el personal de la consulta y el dentista para seguir las normas establecidas.

Debemos cuidar la contaminación que se pueda producir durante el proceso de radiología, en líquidos, placas, etc. 16.

Área de apoyo
El almacén de materiales

Dependiendo del espacio físico, del volumen de pacientes y número de profesionales que trabajen en la clínica, podremos tener una habitación destinada a almacén de materiales dentales o sólo dedicar un espacio o armario para guardarlos. Disponer de este almacén nos reporta una serie de ventajas, como la eficacia y eficiencia para disponer de todo ante cualquier tratamiento dental, mejorar el ritmo de trabajo y la productividad, mejorar el control de gastos y evitarnos estrés personal.

Si tenemos espacio ubicaremos el almacén en el área de apoyo a clínica, de acceso restringido para el personal y fuera de los circuitos de tránsito de los pacientes. El control sobre el almacén lo llevará el personal de recepción, anotando entregas y pedidos de material.

El almacén, ya sea una habitación independiente o un armario, contará con puertas de seguridad con llaves, mobiliario de estanterías de fácil acceso y de fácil limpieza. Todos los materiales o productos almacenados estarán codificados por colores, letras o números para tener cada uno bien identificado y también poder controlar las fechas de caducidad evitando pérdidas innecesarias.

Se controlará la temperatura, humedad, iluminación y ventilación con cuidado, porque se podrían alterar los materiales, ya que éstos en general requieren un riguroso control 17, 18, siguiendo las instrucciones del fabricante.

Vestuarios y lavandería
Las consultas se deberían tener, si el espacio lo permite, una habitación para vestuario del personal, con taquillas, armarios o percheros para guardar la ropa de trabajo, facilitaría mucho las cosas y evitaría contaminaciones innecesarias.

Se ubicaría en una zona restringida a los pacientes y sólo para el uso del personal, en el área de apoyo de la clínica.

Si además este cuarto dispusiera de lavadora, la ropa de trabajo siempre estaría en perfectas condiciones, por supuesto ello dependiendo del número de personas que trabajen en la consulta. Esta habitación podría estar aparte de la zona de vestuario.

Para el lavado de ropas se usará un detergente desinfectante, se lavará con agua caliente por encima de 80 ºC, con programas largos y con hipoclorito sódico, phenoles, propilenos, etc., sustancias para reducir la contaminación bacteriana 19, 20.

La temperatura de la habitación no deberá superar los 24 ºC, para no favorecer el crecimiento bacteriano en la ropa acumulada que espera ser lavada.

La ropa limpia se guardará en armarios para tal efecto.

Sala de máquinas
Si hay espacio suficiente en la consulta tendremos un cuarto de máquinas, o si no una zona en la terraza cubierta o en un armario cerrado, para tener los compresores debidamente aislados e insonorizados en la clínica. Se ubicarán en el área de apoyo lo más alejados posibles de la zona de clínica. Los compresores se mantendrán revisados periódicamente, purgados y engrasados según las normas del fabricante.

Laboratorio de apoyo a clínica
El laboratorio de apoyo a clínica es un elemento auxiliar para el trabajo del odontólogo, diseñándolo como siempre en función del espacio físico real y de las necesidades del profesional o profesionales que trabajen en la clínica. Es un lugar destinado a la realización de actividades sencillas de laboratorio y que facilitan y mejoran la atención integral del paciente.

Lo ubicaremos en el área paraclínica, fuera del tránsito de los pacientes y con acceso restringido al personal del consultorio.

Contará con un puesto de trabajo donde el personal realizará sus tareas, y a su vez con todas las fuentes de alimentación necesarias como luz, agua, aire, etc., y con los equipamientos e instrumentos necesarios para las funciones de laboratorio que necesitemos. Tendrá todas las normas de seguridad pertinentes y el aislamiento oportuno (ruidos, olores, polución…) 21, 22.

El laboratorio de apoyo a clínica nos dará una serie de ventajas, como es mayor calidad, ahorro de tiempo y buena planificación de los tratamientos.

Aspectos generales
Ventilación, temperatura, humedad y olores

Toda clínica debe de contar con un buen sistema de ventilación, ventanas al exterior o interior para realizar ventilación cruzada, y limpieza y renovación del aire.

También se podría disponer de un sistema de aire acondicionado (frío y calor), el cual periódicamente deberá ser revisado, engrasado y cambiados sus filtros, para mantener la instalación en buen estado y libre de contaminaciones.

En cuanto a la temperatura, ésta se controlará con un termostato de acuerdo con las estaciones del año, al igual que la humedad que se controlará con un higrómetro, y en épocas de mucho calor se puede poner un humidificador para hacer el ambiente más agradable.

Respecto a los olores, de todos es conocido que éstos se conservan en la memoria y muchos de ellos van asociados a experiencias vividas, emociones, etc. 23.

Los olores más frecuentes y típicos en la consulta y que llevan a sensaciones de temor o ansiedad son el eugenol y el metacrilato de metilo, por eso es muy indicado poner algún tipo de ambientador o desodorante, siendo el más aceptado en los ambientes dentales, el olor a mentol, aunque se pueden poner aromas florales o de campo sin alterar la atmósfera del consultorio.

Sistemas de iluminación
Toda la consulta contará con un sistema de iluminación adecuado, aprovechando al máximo la luz natural y que impida cualquier tipo de accidentes.

Se requiere en pasillos y zonas de tránsito, un mínimo de 50 a 100 lux. Dispondremos de luces de techo ambientales y de luces de emergencia en techos o zócalos, en el suelo.

En salas de espera, despachos y recepción, también se contará con luces de mesa para poder escribir y leer.

En cuanto a la clínica propiamente dicha, contaremos con luces de techo y con la luz de los equipos dentales 24.

Cualquier sistema de iluminación deberá ser controlado e higienizado periódicamente y repuestas sus luces cuando sea necesario, es decir, tener un mantenimiento adecuado.

Los enchufes tendrán toma de tierra y las tomas protegidas ante cualquier situación.

Todos los equipamientos eléctricos se revisarán periódicamente y se mantendrán según las normas del fabricante.

Sonido
En la clínica dental se recomienda tener música ambiental para la distracción del paciente y para solapar ruidos procedentes del trabajo odontológico.

Todos los equipamientos se usarán de acuerdo a las condiciones y modo de uso que el fabricante indique, y se conectarán sólo y cuando se vayan a utilizar, evitando así la contaminación sonora del ambiente del consultorio, procurando no utilizar varias fuentes sonoras al unísono (vibradores de escayola, vibradores de amalgama, ultrasonidos, instrumentos rotatorios, sistemas de aspiración, etc.).

Si se dispone del espacio necesario, ubicaremos en el área de apoyo la sala de máquinas cerrada, donde situaremos los compresores, los motores del aire acondicionado para evitar ruidos ambientales. Si tenemos laboratorio de apoyo, pondremos los equipamientos necesarios insonorizando dicha área. Ambas salas estarán como es lógico lo más alejadas que se pueda de la zona de los pacientes.

Medidas de seguridad
Toda clínica dental contará con las medidas de seguridad que la ley imponga, en cuanto a residuos biosanitarios, residuos generales, equipamientos radiológicos, etc.

Deberá tener sistemas contra incendios, extintores, luces de emergencia en techos o zócalos del suelo, por si falla la red eléctrica general, buena comunicación con el exterior con teléfonos (urgencias, seguridad social, etc.). Dispondrá de seguro de continente y contenido el inmueble donde esté instalada la consulta, seguro de responsabilidad civil de los profesionales, seguros de accidentes, etc.

Toda consulta contará con señalizaciones adecuadas en las puertas, indicando las salas, clínicas de tratamiento, aseos, despacho, etc., así como señales que impidan el acceso a determinadas áreas. Estará muy bien indicada la salida de emergencias, libre de obstáculos, de fácil apertura y con salida a zona de seguridad 25.

Los pavimentos serán antideslizantes e ignífugos, a ser posible, para prevenir cualquier tipo de accidentes por caídas o traumatismos del personal y de los pacientes.

Zonas de tránsito o circulación
Los pasillos estarán siempre libres de mobiliario y tendrán muy bien señalizadas las puertas que contengan, así como también contarán con luces de emergencia en zócalos o techos. Sus pavimentos serán antideslizantes.

La consulta contará con pasillos de tránsito para pacientes y personal, como también contará con pasillos o zonas privadas y de acceso restringido al personal y profesionales del consultorio.

Suelos
Los suelos de la consulta deberán ser fijos, es decir, estables en cuanto a su movilidad, no resbaladizos, sin irregularidades, ni pendientes peligrosas.

Para seleccionar un suelo, aparte del aspecto estético, su facilidad de higiene y su coste, hay otra serie de factores a tener en cuenta, como es la resistencia al desgaste, la resistencia a productos químicos (derrame de líquidos y sustancias, productos de limpieza, etc.) y la resistencia a factores ambientales. Deben de ser absorventes en cuanto vibraciones y ruidos; resistir la humedad y los cambios de temperatura, siendo de baja conductividad térmica, así como ser ligeramente conductores de la electricidad para evitar la electricidad estática 25.

Deberían ser ligeramente rugosos para evitar cualquier tipo de deslizamiento o accidentes por caídas.

Deberán estar siempre limpios de manera periódica y de forma rigurosa.

Color
El uso de los colores en el diseño ergonómico sirve para una gran variedad de funciones. El color no es una característica de los elementos físicos utilizados en el diseño, sino de la respuesta perceptiva producida por la luz procedente de ellos.

El color es el resultado de la actividad de los mecanismos perceptivos (retina). Los contrastes de color experimentados en un determinado entorno, ante una combinación de materiales, no sólo dependerá de las características de éstos, sino también de las condiciones de observación. Las condiciones de iluminación influyen en las características de la energía enviada a la retina por las distintas superficies, así como las características del iluminante usado.

El color provoca sensaciones y reacciones emocionales cuando se perciben los objetos, unas veces para estimular o excitar, otras tranquilizando e incluso otras provocando sensaciones de cansancio. Las sensaciones del color están interrelacionadas, los valores de luminosidad, tono y saturación de cualquier superficie son relativos al ser modificados por la luminosidad y por las superficies que les rodean. Un buen diseño del color, aplicado al mobiliario y al medio, es una forma ergonómica de conciliar al hombre y al medio, para así lograr el confort del hombre en su hábitat 26, 27.

En la clínica utilizaremos colores claros, mates, y de la gama de los colores fríos, que inducen a la relajación, aunque se pueden usar otros colores de otras gamas para dar realce a alguna determinada zona o destacar a modo de ruptura algo en la decoración y romper un poco la monotonía en el diseño.

Toda la clínica deberá tener una homogeneidad, armonía y estilo propio, el cual será, como siempre decimos, el reflejo de la personalidad del dentista. Estos colores elegidos deberán contar con una luz adecuada para cada ambiente del consultorio. Al igual que el mobiliario, irá acorde con lo elegido, asumiendo la concordancia de todo con el diseño y la estética deseada.

Mobiliario
El mobiliario de la consulta seguirá las líneas de sencillez y armonía estética en todo el consultorio. El mueble es el que debe de estar al servicio de las personas y no al revés.

Hay que guardar un equilibrio entre las personas y el espacio de movimientos, se tenderá a la simplicidad y a la sencillez 28.

Los muebles de la consulta podrán ser para adorno y decoración y otros serán muebles funcionales. Estos muebles funcionales nos facilitarán el trabajo y el rendimiento de la clínica y deberán estar adaptados a nuestras necesidades y muy bien estudiado su diseño y ubicación en el lugar de trabajo que corresponda. Serán muebles de fácil higiene y desinfección, así como de estudiada resistencia y duración. Su gama de colores irá de acorde con el resto de la decoración, para dar un aspecto armónico a la clínica.

Sistemas de comunicación
Es recomendable tener una buena comunicación entre todas las áreas del consultorio, sobre todo en el área clínica y ésta a su vez con el área paraclínica. Lo más frecuente es el uso de intercomunicadores internos o interfónos, los cuales tendrán la sonoridad adecuada para no interferir en el ambiente. Se podrían usar otros métodos de comunicación, como las claves sonoras (siendo éstas de una musicalidad establecida en un código previo conocido por todo el personal). Otras formas podrían ser mediante un sistema lumínico con diferentes colores (aunque éste implica mirar de vez en cuando y estar atentos a las diversas combinaciones establecidas de antemano).

Es vital tener teléfonos para la relación de la consulta con el exterior y algún telefonillo para la relación con el portal de entrada.

Siguiendo estos parámetros enunciados anteriormente, conseguiremos una consulta dental ergonómica con la que ganaremos eficacia y eficiencia en el trabajo y daremos calidad y confort a nuestros pacientes. v

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25. Guía para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de lugares de trabajo INSHT. Art. 5, RD 39/1997, de 17 de enero, que aprueba el Reglamento de Servicios de Prevención; RD 486/ 1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de Seguridad y Salud en los lugares de trabajo.

26. Lillo J, Collado J, Del Valle R, Sánchez P. Color, contraste y diseño ergonómico (I). La percepción del color. Ed. Complutense-Somosaguas 1995, Madrid.

27. Lillo J, Collado J, Del Valle R, Sánchez P. Color, contraste y diseño ergonómico (II). Temperatura correlacionada del color. Ed Complutense-Somosaguas 1995, Madrid.

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