Imagen: Drazen Zigic. Shutterstock.

En los últimos años, el vertiginoso incremento, abaratamiento y mejora de la eficacia y seguridad de la terapia de implantes dentales no solo ha generalizado su empleo (estimaciones recientes indican que en nuestro país se colocan entre 1.200.000 y 1.400.000 de implantes al año), sino que también se ha acompañado de una serie de falsas creencias, algunas muy consolidadas en la sociedad.

“Los procedimientos en Implantología dental llevan usándose más de 35 años y están contrastados como un método eficaz para suplir la falta de alguna pieza dental”, destaca la Dra. Rosa Puigmal, que detalla en el último número de la revista divulgativa “Cuida tus Encías”, de SEPA, una serie de bulos sobre la terapia de implantes.

Y es que, como indica esta especialista Máster en Periodoncia de la Universidad de Barcelona, “hoy en día muchas personas siguen teniendo sus dudas o aceptando por ciertas algunas afirmaciones que son completamente falsas, y que podrían mitigar la confianza en este tratamiento y truncar las expectativas”.

Entre las falsas creencias más extendidas, la Dra. Puigmal resalta una decena:

Implantes para toda la vida

La estimación general de la duración de los implantes es distinta en cada paciente y no existe una caducidad conocida.

Cabe recordar, sin embargo, que los implantes no están exentos de sufrir enfermedades, y su mayor riesgo de fracaso o complicaciones se da en los pacientes con periodontitis no diagnosticadas y/o no tratadas, en pacientes fumadores y en aquellos que no son capaces de mantener una higiene bucodental adecuada.

En el caso de personas que fuman, son diabéticos o tienen otros problemas de salud, esta duración puede verse significativamente reducida. “Y la falta de higiene dental provocará infecciones que también afectarán al tiempo de vida útil de estos implantes”, asegura la Dra. Puigmal.

Por eso es importante el tratamiento y control de la periodontitis previamente a la colocación de implantes, ya que de esta manera se minimiza el riesgo de pérdida de hueso alrededor de los mismos. Las personas que han recibido terapia periodontal y que han sido introducidas en un programa de mantenimiento, presentan menos complicaciones con sus implantes.

No hace falta cuidarlos

“Los implantes dentales deben ser cuidados igual que los dientes naturales, manteniendo una adecuada higiene bucodental para evitar que se infecten, dando lugar a enfermedades como la mucositis o la periimplantiitis”, aconseja la Dra. Puigmal.

Hay que aplicar una correcta limpieza oral, así como seguir visitas periódicas de control y mantenimiento periodontal e implantológico. Durante estas visitas, el especialista controlará los factores de riesgo como el tabaco, ciertas enfermedades sistémicas y la periodontitis.

Los pacientes deben ser evaluados en intervalos regulares para monitorizar la condición de sus tejidos periimplantarios, siendo necesario también revisar su eficacia en la práctica de la higiene oral, y eliminar tanto los depósitos bacterianos visibles como aquellos no visibles (localizados por debajo de la encía).

Resalta además que es muy importante revisar periódicamente el estado de las prótesis, su ajuste, necesidad de reparación y comprobar la facilidad de higienización.

La tasa de rechazo es muy elevada

Los implantes dentales están generalmente fabricados de titanio quirúrgico, material absolutamente inerte, biocompatible, con capacidad de integrarse en el hueso y muy bien tolerado por los tejidos blandos. No es un material nuevo, utilizándose desde hace varias décadas en diferentes especialidades médicas en forma de válvulas cardíacas, placas, tornillos y prótesis tras lesiones traumatológicas.

El titanio no ha mostrado ninguna reacción tóxica ni irritativa sobre los tejidos vivos. Por el momento, no se ha identificado rechazo biológico de un paciente hacia un implante, aunque puede haber fracasos en la oseointegración (proceso por el cual el implante se fija al hueso).

Estos fracasos tempranos suelen ser escasos y habitualmente están relacionados con infecciones, malas condiciones biológicas de la zona operada y/o el exceso de carga o fuerza no adecuada sobre el implante.

Además, el fracaso de un implante no “condena” al paciente a no poder llevar implantes en su vida: una vez retirado, y transcurrido el periodo de curación de los tejidos, puede colocarse otro y tener una oseointegración exitosa.

La colocación de un implante es un proceso muy doloroso

“Es un tratamiento complejo, pero no doloroso, ya que se realiza con anestesia local, o que puede estar acompañada de sedación asistida si la complejidad del caso lo requiere”, recuerda la Dra. Rosa Puigmal.

Los implantes pueden ser colocados en cirugías ambulatorias de poco tiempo de duración, bajo el efecto de la anestesia local, y la recuperación suele ser rápida. El posoperatorio tampoco es especialmente doloroso ni molesto.

Pero cada caso es diferente, así que será el profesional quién instaurará la medicación óptima para el confort del paciente durante los primeros días tras la intervención.

Ya no tengo edad para colocarme implantes dentales

Una función masticatoria óptima es de gran importancia a cualquier edad, y los implantes dentales son una buena opción para restituir dientes faltantes. La vejez no es un condicionante o impedimento para la colocación de implantes. La única limitación es el estado de salud del paciente y, por ello, es importante realizar una buena historia clínica.

Sí existe, en cambio, una edad mínima para la indicación de una terapéutica de implantes: es a partir de los 18-21 años cuando se estima que ha finalizado el periodo de crecimiento óseo, por lo que se aconseja retrasar este tipo de solución terapéutica hasta que el crecimiento se ha finalizado y, por lo tanto, es muy importante que se valore de forma individual.

Los implantes no ‘me funcionan’

Un implante está sometido a una serie de factores que hacen que no todos consigan anclarse al hueso. Esta falta de osteointegración o fracaso temprano, que oscila entre el 1 y 8%, puede deberse a una curación inadecuada, la contaminación del implante durante el momento de colocación, un lecho óseo de calidad insuficiente o la aplicación de fuerzas excesivas sobre el mismo antes de que esté cicatrizado.

Son múltiples los factores que pueden afectar a la capacidad del organismo para integrar el implante. Con todo, la implantología actual, realizada de forma correcta, siguiendo unos protocolos quirúrgicos sensatos y seleccionando de forma adecuada a los pacientes, permite asegurar que es una alternativa exitosa al reemplazo de los dientes naturales no viables.

Sin embargo, una vez pasada la etapa de osteointegración del implante (cuando este ya está anclado al hueso), empieza el verdadero reto: mantener los implantes en un correcto estado de salud.

Con poco hueso no es viable el implante

De forma errónea, como subraya la Dra. Puigmal, “se cree que si un paciente tiene poco tejido óseo en los huesos maxilares no podrá ser candidato a un implante dental; sin embargo, es completamente falso”.

Existen diversos métodos y técnicas, como la regeneración ósea, que permiten rehabilitar los huesos mediante ciertos tratamientos. Los injertos de hueso, así como los avances en tecnología y materiales, permiten ofrecer unos resultados óptimos.

Hoy en día, las técnicas complejas de regeneración ósea vertical y horizontal son rutinarias. La mejora en el conocimiento y los numerosos estudios científicos que avalan este tipo de técnicas, han convertido su puesta en práctica en un éxito.

Si tengo implantes no puedo hacerme una resonancia magnética

La prueba de resonancia magnética nuclear (RMN) es un procedimiento utilizado para el diagnóstico, muy útil para las exploraciones musculoesqueléticas, cerebrovasculares… y que se utiliza para obtener imágenes de alta resolución del cuerpo humano, sobre todo de los tejidos blandos. Es un procedimiento no invasivo que no emplea radiación ionizante (rayos X).

Los aparatos RMN pueden interferir con objetos de hierro o ferromagnéticos, pero los implantes dentales están hechos de titanio o zirconio y no se incluyen en estas categorías.

No obstante, antes de una RMN, es importante avisar que se es portador de un implante dental.

Cualquier dentista puede colocar los implantes

Como recomienda encarecidamente la Dra. Rosa Puigmal, “el profesional dental que coloque los implantes debe estar capacitado en cirugía implantológica y tener los conocimientos, habilidades y experiencia necesarias en el manejo de tejidos duros y blandos (esto es, hueso y encía)”.

Y es que, en ocasiones, para llegar al resultado óptimo con implantes son necesarios tratamientos más complejos, como procedimientos de regeneración ósea e injertos de encía.

El especialista ha de valorar también la necesidad previa de tratamiento de las encías o de simultanear con otros tipos de tratamientos que favorezcan la realización exitosa del tratamiento con implantes, y también debe conocer y saber actuar frente a los factores de riesgo que pueda presentar el paciente.

Es caro, pero hay clínicas que hacen el tratamiento a ‘buen precio’

La diferencia de precio en el tratamiento con implantes según las clínicas no solo radica en las diferentes necesidades de cada paciente y en la propia ley de la oferta y la demanda, sino también en el diagnóstico y plan de tratamiento que se realiza y en los materiales empleados.

En la terapia de implantes, lo barato puede salir muy caro”, sentencia la Dra. Rosa Puigmal.