Consumo óxido nitroso entre los jóvenes
Los jóvenes consumen el óxido nitroso mezclándolo con alcohol. Foto: Michael Discenza, Unsplash.

Una nueva y peligrosa moda está causando furor entre los más jóvenes. Se trata del consumo de óxido nitroso o, más conocido, como el gas de la risa. Los medios de comunicación han informado sobre el incremento de la venta de globos de óxido nitroso a los jóvenes, que lo consumen mezclándolo con el alcohol sin ser conscientes de los riesgos que puede suponer para su salud.

¿Qué es el óxido nitroso y para qué se utiliza?

El óxido nitroso es un gas incoloro que se utiliza para la sedación y el control del dolor. Sus efectos van directamente asociados a la inhalación del gas y desaparecen de manera inmediata entre tres y cinco minutos después de suspenderlo. Entre ellos podemos encontrar:
– Aparición de euforia.
– Entumecimiento del cuerpo.
– Sensación de sedación.
– Mareos.
– Risa incontrolada.
– Descoordinación motora.
– Visión borrosa.
– Confusión y cansancio.

El uso del óxido nitroso está exclusivamente restringido a prescripción facultativa, ya que puede conllevar riesgos graves como la muerte súbita. Los profesionales sanitarios que lo utilizan, incluyendo a los dentistas, deben recibir una formación específica sobre su buen uso, indicaciones, contraindicaciones, así como sobre las medidas a tomar en caso de complicaciones. De hecho, algunas Comunidades Autónomas tienen una normativa expresa sobre el uso de este gas.

El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, declara que “en las clínicas dentales se utiliza, fundamentalmente, para intervenciones no demasiado largas en pacientes que no controlan o controlan mal su grado de ansiedad (odontofobia). Está clasificado dentro del grupo de anestésicos, aunque suele usarse en concentraciones menores mezclado con oxígeno. De esta manera, no se duerme al paciente, el cual puede seguir colaborando sin sentir dolor ni recordar nada de ese periodo debido a su efecto amnésico”.

La utilización del óxido nitroso debe ir precedida de un análisis previo del estado de salud de la persona que va a recibirlo, de su edad, de su peso, de la posible asociación a otros fármacos o drogas. En pacientes con serios problemas respiratorios, algunas patologías cardiovasculares o determinados rasgos de personalidad, puede estar contraindicado el uso de este fármaco”, explica el Dr. Castro.

Riesgos del consumo de este gas

El Consejo General de Dentistas insiste en que la utilización de cualquier fármaco que no haya sido prescrito por un profesional sanitario entraña unos riesgos añadidos a los del propio fármaco en sí. Algunos de los peligros más extremos de un uso indebido son la bajada brusca de la presión arterial, infarto de miocardio, hipoxia (falta de oxígeno) o alucinaciones visuales, entre otras.

Si además se asocia su consumo con otras sustancias como el alcohol o drogas, se incrementan los riesgos para la salud porque se produce una desinhibición y una pérdida del sentido de riesgo. “El incremento de su autoconsumo por parte de jóvenes y adolescentes debe considerarse un serio problema de salud pública. En Reino Unido, por ejemplo, ya llevan registradas 35 muertes debidas al mal uso del óxido nitroso. Es urgente, por lo tanto, tomar medidas sobre esta peligrosa moda”, concluye el Dr. Castro.