Hitos Odontología
Imagen de la exposición «La más bella sonrisa. Historia del dentífrico». Cedida por Javier Sanz Serrulla, comisario de la exposición.

Hablar de hitos en cualquier actividad supone una selección obligada y no siempre coincidente con la opinión de los demás, ni siquiera de la mayoría, cuando no poco acertada o inexacta. Por supuesto que hitos los hay y muchos, pero lo complicado es elegir unos en detrimento de otros. De natural se tiende a premiar los hechos más cercanos, los que más nos afectan directamente hoy y la aparición del primer ordenador a mediados del siglo XX se valora más que la invención de la rueda hace 3.500 años o el aire acondicionado inventado apenas comenzado el siglo XX más que el descubrimiento del fuego hace 800.000 años o la llegada a la luna más determinante que el descubrimiento de América. Además, los hitos son más cuanto más cercanos nos son en el tiempo, y los descubrimientos o inventos del submarino, el avión, la llegada a la luna, el petróleo, la penicilina o internet no están separados por más de cien años.

La Odontología no es ajena a este difícil acotamiento de los sucesos más destacables en la evolución de la técnica dental. No obstante, en las siguientes líneas se hace un intento de llevar a cabo una selección cronológica atendiendo a cuantos hechos relacionados con lo bucal han acontecido a lo largo de los siglos.

¿Y por qué treinta hitos y no diez o cincuenta? Al final del texto se halla la explicación.

1. Año 3000 a. C. Hay pru­e­bas de que los médicos egipcios incrustaban piedras preciosas en las piezas dentales. En esta cultura se identifica al que se considera el primer dentista de la historia: Hesi-Re, según jeroglíficos descifrados, trataba las dolencias dentales de los faraones.

2. Año 2700 a. C. las anti­guas culturas chinas utilizaban la acupuntura para tratar el dolor de las caries.

3. También se atri­buye a los egipcios la pri­mera pasta dentífrica, que llamaron clisterate, creada hace 4.000 años. Era una mezcla de piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, cáscara de huevo y mirra.

4. La invención del cepillo de dientes se le atribuye a un emperador chino que el año 1400 a. C. incrustó cerdas de pelo de cerdo en un mango de hueso o un palo de bambú.

5. Entre los siglos IX y III a. C. los mayas incrustaban piedras preciosas en sus dientes como símbolo de relevancia social. Fueron los primeros en destacar la ornamentación dental.

6. En el 700 a. C. los etruscos adaptaban alambres para sostener los dientes y también utilizaban piezas de marfil o conchas de mar para rellenar las encías deshabitadas; es decir, inventaron la Orto­doncia y la Implantología.

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En la Edad Media se recurría a Santa Apolonia para remediar el dolor de muelas. (Detalle del Martirio de Santa Apolonia de Guido Reni).

7. Los siglos V y IV a. C. traen dos de las figuras más relevantes de la Medicina occidental. Hipócrates (460 a.C.-377 a.C.) y Aristóteles (384 a.C.-322 a.C.) se preocuparon en buscar métodos de esterilización mediante agujas ardientes para el tratamiento de las enfermedades de los dientes y estudiaron la extracción dental y el uso de alambres para estabilizar fracturas maxilares y unir dientes. También dejaron escritas fórmulas magistrales para calmar los dolores dentales y cuidar la higiene de la boca.

8. En torno a comienzos del siglo III nace en Alejandría (actual Egipto) la que se convertiría en Santa Apolonia (o Santa Polonia), a la que se recurría en la Edad Media para remediar el dolor de muelas con su mediación. Torturada con la extracción violenta de todos su dientes antes de morir en la hoguera, se convirtió en la patrona de los dentistas que celebran su festividad el 9 de febrero.

9. El médico andalusí Abu al-Qasim, o Abulcasis, (936-1013) reunió en Al-Tasrif (1000), una obra de treinta volúmenes sobre la práctica médica, toda suerte de consejos y recomendaciones que sirvieron de base a los procedimientos quirúrgicos europeos hasta cinco siglos después de su muerte, bien entrado el Renacimiento. Especialista en cirugía, en su obra describe los métodos que utilizaba en sus operaciones de ojos, oídos, garganta, amputaciones e implantes de dientes. En lo concerniente al ámbito bucal trató los épulis, alertó del peligro del sarro, recomendó prudencia para las extracciones, empleó limas diseñadas por él mismo para emparejar los dientes, se refirió a la operación de labio leporino, describió la reimplantación dental, la colocación de dientes artificiales y algunos tratamientos para las fracturas.