Traumatismo dental
Foto: AEDE.

Hasta 6,5 millones de españoles han sufrido algún traumatismo dental a lo largo de su vida. La Asociación Española de Endodoncia (AEDE) ha organizado en Sevilla el primer simposio nacional centrado en traumatismo dental. El encuentro ha contado con la participación de siete ponentes de prestigio nacional e internacional.

Más de 6,5 millones de españoles han sufrido en algún momento de su vida un traumatismo dental, según la prevalencia estimada en Europa, que se sitúa en el 14% de la población. Desde la Asociación Española de Endodoncia (AEDE) estiman que nueve de cada diez personas no saben que el 80% de los dientes permanentes que salen fuera de la boca por un golpe podrían reimplantarse y mantenerse a medio o largo plazo, eso sí, siempre que se sigan los protocolos adecuados. Sevilla ha acogido el primer Simposio Nacional de Traumatismo Dental organizado por AEDE.

AEDE

A pesar del elevado número de casos, el 96% de la población, incluido parte del personal sanitario, desconoce que un endodoncista puede reimplantar la pieza. Eso sí, siempre que se siga un protocolo de actuación y se trate de un diente definitivo y no de leche.

Precisamente por este desconocimiento, desde AEDE instan a la Administración a que forme a profesores, monitores deportivos y socorristas sobre la correcta actuación en caso de traumatismo dental, ya que los niños y adolescentes son los que más sufren este tipo de trauma, que se sitúa como el segundo más común en su franja de edad. «El 50% de los menores de 16 años sufre un traumatismo dental a lo largo de su vida y ni sus familiares, profesores o entrenadores saben qué deben hacer para que ese diente se pueda reimplantar», explica el presidente de AEDE, Miguel Miñana, quien añade: «Parte del personal sanitario tampoco conoce los protocolos y para reimplantar un diente, su conservación tras el golpe y el tiempo que transcurre hasta que se pone en manos de un endodoncista es primordial».

A la luz de los datos que arroja su alta prevalencia, es importante conocer los protocolos de actuación para los diferentes casos, ya que en la mayoría de las ocasiones los dientes se pueden salvar.

Lesiones menos graves

Una de las posibles situaciones cuando se produce un traumatismo dental es la fractura no complicada, que tiene lugar en el 90% de los casos. En esta ocasión, lo que habría que hacer es encontrar el fragmento del diente, ya que, si se acude inmediatamente al dentista, es posible que pueda ser pegado.

Salida total del diente de la boca

Cuando el diente sale completamente del espacio donde se encuentra alojado nos encontramos ante una avulsión. En primer lugar, hay que saber que las piezas temporales o de leche no deben reimplantarse. Sin embargo, en el caso de los definitivos o permanentes es recomendable intentar salvarlos, ya que el éxito se sitúa en torno al 80%. «Es fundamental concienciar a la población de que un diente permanente avulsionado debe reimplantarse en menos de 20 minutos, o al menos colocarlo en un vaso de leche y acudir rápidamente a un odontólogo», indica César de Gregorio, endodoncista especializado en traumatismo dental. Y es que perder un diente, especialmente en pacientes en crecimiento, tiene «graves consecuencias en su desarrollo a nivel óseo». «Dificulta enormemente las opciones de rehabilitar su función masticatoria y estética en el futuro», advierte De Gregorio.

Tras la avulsión, lo primero es encontrar el diente y cogerlo solamente por la corona para evitar tocar la raíz. Si la pieza está sucia, hay que lavarla lo antes posible con agua fría durante un máximo de 10 segundos y después volverla a colocar en el alveolo -el hueco en el que se alojaba en la boca-. Tras este paso, la persona afectada debe morder un pañuelo o gasa para mantener el diente en la posición original.

En ocasiones, especialmente si el afectado es un niño, los nervios pueden impedir la colocación de la pieza en el alveolo. Existen otras dos opciones alternativas: depositar el diente en un vaso con leche o con suero fisiológico; o, si el golpe ha ocurrido en la calle y por tanto no se dispone de otros medios, colocarlo en la mejilla. «Aunque esta última opción es la menos recomendable, ya que es una zona muy contaminada y el diente puede dañarse o incluso ser tragado, en el caso de niños», puntualiza César De Gregorio. El último paso consistiría en buscar atención profesional El último paso consistiría en buscar atención profesional especializada preferiblemente antes de una hora.

Prevención y recomendaciones

Una de las causas más comunes de traumatismo dental es la práctica de algún deporte de contacto físico. Por lo tanto, es recomendable el uso de protectores bucales, ya que estos minimizan las consecuencias de los posibles golpes. La Asociación Internacional de Traumatología Dental (IADT) recomienda, además en el caso de los niños, no usar andadores y no permitir el uso de patines o patinetes sin la protección adecuada.