En pleno distrito de Chamberí, el doctor Antonio Bowen encabeza un equipo multidisciplinar que se distingue por un denominador común: la pasión por lo digital. Una visita a su clínica es una puesta al día sobre las herramientas más innovadoras en Odontología, una inversión, a su juicio, viable y rápidamente amortizable, que les permite ofrecer día a día más y mejores tratamientos a sus pacientes. El miedo a la obsolescencia o el gran reto que supone la formación de todos los profesionales de la clínica son algunos de los temas que abordamos con el Dr. Bowen en la visita a su «casa».

Que la Odontología digital no es cosa de hoy, ni mucho menos del mañana, nos queda aún más claro charlando con el Dr. Antonio Bowen, quien empezó a apostar por la Odontología Digital en 1999. «Este año comencé a trabajar con las aplicaciones de planificación implantológica (Simplant, de Columbia Scientific) y a hacer los primeros casos con el sistema Procera. Pocos años más tarde, comenzamos a trabajar con el sistema Simplant con Materialize, y posteriormente, con aplicaciones como Navident y Nobel Guide, incorporando también el sistema Tek Scan».

Una lista de origen a la que se han ido añadiendo más líneas con el paso de los años. «Así, en 2008, adquirimos una unidad de CBCT (Skyview de MyRAy) y comenzamos a trabajar con uno de nuestros principales colaboradores, Nemotec. En 2011, adquirimos el primer escáner intraoral, LAVA COS de 3M, y en 2014, cambiamos a TRUE Definition, también de 3M. En 2017, compramos el escáner TRIOS de 3Shape y el escáner facial de AFT Medical. Y en 2018 hemos incorporado, finalmente, el escáner ITERO 2, de Align Technologies», explica el Dr. Bowen.

Siempre al día

Esta inquietud por lo digital –«que está en mi ADN y en el de la clínica», puntualiza– implica estar al día de las nuevas herramientas que ofrece el mercado. «Siempre tenemos sobre la mesa información de las novedades y de los nuevos materiales que se presentan al mercado y valoramos su posible aplicación, así como su impacto y beneficios sobre los pacientes».

Las investigaciones publicadas en revistas internacionales, y la asistencia a ferias y congresos –con dos citas obligadas: la IDS de Colonia y la Expodental de Madrid– son fundamentales para alimentar el conocimiento sobre aparatología dental. Además, hay otra pieza fundamental para que la digitalización se optimice, nos apunta el Dr. Bowen: la relación con el laboratorio dental. «Nosotros siempre hemos tenido la suerte de trabajar con laboratorios punteros, como Ávila Mañas y Denteo, que han sido nuestros principales colaboradores y compañeros en este viaje digital».

A la pregunta de si es una compra rentable y asumible, el Dr. Bowen lo expone claramente: «La inversión es importante, no lo podemos negar, aunque quizás pequemos algunas veces de exagerados, pero en mi caso, puedo decir que se ha amortizado ampliamente y en un tiempo récord. Lo importante de estas inversiones no es el coste económico, sino la integración de la tecnología en el trabajo diario: va a haber nuevos tratamientos, se van a mejorar los ya existentes y se va a producir una importante evolución en la forma de trabajo que va a ilusionar de manera muy importante a todo el equipo de la clínica».

Las herramientas digitales facilitan la comunicación entre clínico y paciente.

Antes y después de los tratamientos

Este aumento de la motivación del equipo se traduce en un incremento de la excelencia en la atención clínica. «La calidad de nuestros tratamientos ha crecido de manera exponencial. Hemos mejorado y mucho… y cada día más», asegura el Dr. Antonio Bowen.

La incorporación de la tecnología más puntera permite al profesional ofrecer a sus pacientes nuevos tratamientos, menos invasividad y una mayor precisión, predictibilidad y confort, «en definitiva, aclara el Dr. Bowen, se garantiza una mejor experiencia de usuario o se produce un aumento de la calidad percibida por parte del paciente», quien se ve beneficiado también de la mejora en el proceso de comunicación con el profesional. «Ahora, el paciente es capaz de ver los avances de una forma clara y destaca la importancia de la tecnología. Las herramientas digitales invaden nuestras vidas, así que no le extraña y, además, valora, que también éstas se empleen en Odontología».

El pero de la formación

La formación es el gran desafío en la apuesta digital. «La casa comercial te forma en aspectos técnicos de la maquinaria, pero no sobre las posibles aplicaciones o técnicas de trabajo, con lo cual, el camino de la formación, que ha sido complicado, lo recorrimos asistiendo a congresos; realizando viajes para conocer técnicas y tecnologías y con muchas horas de formaciones específicas en aplicaciones de planificación quirúrgica, de prótesis o de tecnologías de laboratorio; de reuniones con nuestro «partner» de prótesis dental; de conversaciones con amigos y compañeros, de la relación con el departamento de Nuevas Tecnologías de Casa Schmidt, de las horas de estudio en la clínica con el equipo de doctores, en especial con los Dres. Arnáiz y Segura, especialistas en Prostodoncia y en Ortodoncia y con una gran experiencia en la Odontología Digital, y en nuestro caso, de horas y días con José Ávila, amigo y colaborador de muchos años y una de las personas más innovadoras del sector y con el conocimiento más amplio de la tecnología digital. Por último, el seguimiento algunos de los referentes en España de Odontología digital es fundamental. En este sentido las Redes Sociales han facilitado mucho la comunicación y proporcionan mucha información», enumera Bowen.

Todos a una

Una de las claves para que el camino de la digitalización odontológica sea un éxito es la integración de todo el equipo de la clínica. «Hemos realizado diferentes cursos internos para el personal médico: Exocad, DSD, uso avanzado de Nemosmile y de Nemoscan, seminarios con 3Shape y con Itero, formación con AFT Medical en escáner facial… y para el personal auxiliar se han hecho formaciones en técnica de escaneo intraoral con cada uno de los sistemas, formación en escaneo facial y, en un apartado fundamental, que es el mantenimiento y actualización de los sistemas. También destacaría la incorporación de las normas ISO 9001 y UNE en la clínica, desde 2013 y renovadas con su actualización en 2018, para optimizar todos los procedimientos organizativos y clínicos», explica.

La tecnología ha contribuido a mejorar la experiencia del paciente, asegura el Dr. Bowen.

El objetivo final es claro: «integrar a todo el equipo de la clínica con una definición completa del flujo digital, en sesión clínica, sistema que vamos actualizando a medida que surgen las nuevas necesidades y aplicaciones de la tecnología. Este trabajo se realiza en equipo, no hay otra manera», relata Bowen.
Y es que, la gestión de la información es diferente, en función de los perfiles profesionales implicados, y hace falta poner nuevos mecanismos tanto de transferencia de archivos como de control de los mismos. Esto hace que el proceso de formación sea continuo y que todo el personal esté implicado en el mismo.


¿Miedo a la obsolescencia?

«Es evidente que cuando se trabaja con alta y muy nueva tecnología esta va a ser rebasada y superada en el tiempo, a veces de una manera demasiado rápida. Es la evolución lógica del conocimiento científico. Echamos mucho de menos soporte y apoyo institucional para un proyecto de I+D+i real, en un entorno como el de la Odontología, que avanza gracias al esfuerzo y a la inversión exclusivamente privada. Basándose en la ética y profesionalidad, los odontólogos y estomatólogos estamos realizando un auténtico esfuerzo económico pensando solo en ofrecer lo mejor a los pacientes»,
reivindica el Dr. Bowen.


Un camino sin retorno

Si una conclusión hemos sacado de nuestra visita a la Clínica Bowen, es que parece ser que una vez que te pica el «gusanillo digital» no hay vuelta atrás. «Estamos pendientes de nuevo software para planificación y de un revolucionario concepto de comunicación con laboratorio. También la planificación con modelos 3D en movimiento es uno de nuestros próximos retos y, desde un punto de vista más biológico, estamos comenzando a investigar las posibilidades de regeneración ósea con impresión 3D de tejidos, a base de células madre», finaliza el Dr. Bowen.


Clínica Bowen

¿Dónde está?
Sta. Engracia, 135 1ªB. 28003. Madrid.

¿Quieres saber más?
www.clinicabowen.com/