Juan Badal, en una imagen tomada en su despacho.

Adiós a una de las figuras clave de la prótesis en España

El pasado 26 de septiembre falleció Juan Badal March, primer presidente del Colegio Oficial de Protésicos Dentales de Castellón y Valencia, y una figura muy destacada de la Prótesis Dental en nuestro país. Fernando Folguera, director del Centro de formación Folguera Vicent, ha respondido a la llamada de GACETA DENTAL para rendirle un merecido tributo.

Juan Badal, en una imagen tomada en su despacho.
Juan Badal, en una imagen tomada en su despacho.

Estimado Juan:

Te escribo estas líneas para agradecerte toda una vida de trabajo y esfuerzo dedicado a la profesión de la Prótesis Dental.

Es mi compromiso destacar, aunque tú ya lo sabes, que has sido y seguirás siendo un referente en el campo dental, siendo uno de los responsables del reconocimiento y regulación de la Prótesis Dental como una profesión digna y de futuro para las nuevas generaciones.

Además, hay personas, como en tu caso, que parecen aliarse con el destino para ocupar un lugar destacado en la historia, porque sois capaces de promover cambios sobre sí mismos y sobre todo lo que os rodea.

Si fuera mi deseo definirte con una sola palabra podría referirme de distintas maneras: emprendedor, perseverante, carismático, controvertido… Aunque yo escogería para describirte la palabra visionario. Creo que ese aspecto marca la diferencia y lo acerca a la genialidad. Gracias a tu portentoso olfato para el progreso cosechaste numerosos éxitos en el exigente universo de la Prótesis Dental durante tu dilatada vida profesional.

Tu empeño por mejorar te situó como uno de los precursores del reconocimiento oficial de la figura del Protésico Dental en España, que no se produjo hasta una fecha aún reciente: 1986. Pero quince años antes demostraste tu visión de futuro al apostar por la educación especializada de los futuros profesionales, que era la forma más clara de contribuir al desarrollo de la profesión. Para conseguir ese hito histórico construiste un edificio, que alojaría el primer centro de formación técnica en Prótesis Dental de nuestro país.

La escuela Juan Badal March se inauguró en 1976 con un objetivo primordial: capacitar a los alumnos para que adquirieran conocimientos científicos, técnicos y prácticos de la Prótesis Dental en sus diferentes especialidades, que les permitieran desenvolverse con los máximos recursos en el mundo laboral, con las exigencias que planteaba la sociedad del momento.

Este centro pionero fue un referente para todos los que se abrieron después. A lo largo de casi treinta años acogió alumnos de todos los rincones de nuestra geografía y también de otros países que, generación tras generación, fueron formándose como profesionales y como personas. De este modo se fue forjando un nutrido grupo de excelentes protésicos dentales diseminados por toda España. Ellos siguen contribuyendo día a día a incrementar la leyenda de este centro y de su creador, pues ahora están al frente de los mejores laboratorios dentales, participan en congresos internacionales e incluso algunos continúan con la difícil labor de la docencia en otras escuelas profesionales.

Cada uno de los que participamos en aquella aventura, en «Badal», tenemos muy presente que fuimos testigos de una experiencia única, imborrable y que, además, sin la titulación en Prótesis Dental no se habría alcanzado el reconocimiento oficial. Por tanto, es obligación de las nuevas generaciones reconocer y agradecer a los que hicieron posible su consecución. Tenemos la responsabilidad de mantener y hacer crecer la llama de la ilusión por nuestra profesión, que todavía tiene mucho camino por recorrer.

Como estas líneas no pueden resumir su vida, recomendamos, como uno de los mejores homenajes que se puedan proponer a Juan Badal March, la lectura de tu libro autobiográfico Vivencias, que resume perfectamente la vida de un emprendedor.

La comunidad dental estará siempre en deuda contigo, Juan… ¡Gracias!

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