De izda. a dcha., el Dr. Antoni Gómez, presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC); el Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España; el Dr. Antonio Montero, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región; José Luis del Moral, director de GACETA DENTAL, y el Dr. Luis Vázquez, director de la Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Los colegios reivindican la defensa de los pacientes y de la profesión

Los odontólogos españoles asisten a un intenso debate, trasladado al desayuno de trabajo organizado por GACETA DENTAL, sobre los diferentes modelos de clínicas y la situación de la profesión dental en la actualidad, reclamando una actualización de la normativa sobre publicidad sanitaria, una aplicación exhaustiva de la ley de sociedades profesionales y una solución a la plétora profesional.

La proliferación masiva de odontólogos en España, el modelo de clínicas denominado low cost o las surgidas bajo el concepto de «asistencia dental social», junto a la necesidad de poner fin a una publicidad sanitaria «engañosa» fueron los temas que dieron forma al encuentro organizado por GACETA DENTAL sobre la actual «burbuja» dental en el que participaron los doctores Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España; Antoni Gómez Jiménez, presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC); Antonio Montero, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (Madrid y las Juntas Provinciales de Ávila, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo), COEM; y Luis Vázquez Vázquez, director de la Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Modificaciones legislativas

Tras remontarse al fenómeno de Dental Line en 2005, «una anécdota dentro del devenir del país en aquel entonces», y hacer alusión a los últimos escándalos de Funnydent y Vitaldent, el doctor Óscar Castro inició el debate refiriéndose a las dos Proposiciones no de Ley aprobadas recientemente por la Comisión de Sanidad del Congreso e impulsadas por el PP y PSOE para regular la publicidad sanitaria e implementar sistemas de prevención y garantía para salvaguardar los derechos de los pacientes.

Los últimos acontecimientos han provocado, según Castro, «una alarma que ha hecho que los políticos despierten y sean conscientes de que los modelos empresariales ligados a la salud necesitan una regulación clara y concisa, al igual que la publicidad sanitaria, de ahí las dos proposiciones no de ley aprobadas».

A este respecto, el presidente del Consejo General de Dentistas agradeció la unión profesional de todos los colegios de España en pos de unas reivindicaciones en defensa, tanto de los pacientes, como de la profesión en general: «La cámara alta y la cámara baja han hecho sendos escritos y apoyos tanto a los dentistas en cuanto profesionales como en defensa de los pacientes que, después de todo, es lo primordial».

Refiriéndose a la parte en la que se vulneraban los derechos de estos últimos, el doctor Castro denominó como «delito sanitario» aquellos tratamientos interrumpidos o que ni siquiera llegaron a iniciarse.

Por otro lado, el presidente del Consejo habló sobre la laboralización de los profesionales, de los dentistas, incidiendo en una situación en la que actualmente «nos encontramos con muchos falsos autónomos, cosa que no se puede permitir en pleno siglo XXI. Esto supone tener a profesionales sin derechos sociales. Es más, incluso se ha detectado que, en determinadas circunstancias, las condiciones laborales eran mejores para el personal auxiliar, higienistas o recepcionistas, que para los propios dentistas, cosa que es absolutamente intolerable, no porque unos tengan que ser más o menos, sino porque todos deben tener unos derechos».

Prohibir la publicidad sanitaria

Dejando a un lado la necesaria seguridad de los profesionales en cuanto a sus condiciones laborales, los asistentes a este encuentro volvieron a poner el acento en un tema de «vital trascendencia» en el que coincidieron todos: la publicidad sanitaria.

Tal y como aseguró el presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC), el doctor Antoni Gómez, «ahora mismo es mucho más interesante que trabajemos todos en pro de la regulación de la publicidad porque, en el momento en que no se pueda hacer un anuncio de un implante a 200 euros, en el que no puedas decir en radio o televisión que tienes un millón de euros para subvenciones y que en tu clínica están los mejores profesionales, las mejores técnicas, los mejores aparatos… cuando eso se consiga, a toda esa cantidad de gente que se ha metido en el sector para rentabilizar sus inversiones no les va a interesar. El tema de franquicias desaparecerá inmediatamente. Si mañana se prohíbe o se regula estrictamente la publicidad, la franquicia desaparece».

El encuentro, centrado en el tema de la llamada «burbuja dental» reunió a destacados profesionales del ámbito colegial de nuestro país.
El encuentro, centrado en el tema de la llamada «burbuja dental» reunió a destacados profesionales del ámbito colegial de nuestro país.

Igual de rotundo se mostró en este sentido el presidente del Consejo General de Dentistas de España. «Todos sabemos que la publicidad sanitaria tiene que ser objetiva y veraz. No se debería hablar de precios ni hacer comparativas ni ofertas. Incluso lo ideal sería poder prohibir la publicidad sanitaria o, al menos, que estuviera adecuadamente regulada».

En este punto, el doctor Antonio Montero, presidente del del COEM, aseguró que «lo que hay que conseguir ahora es enfocarse en que los políticos respondan y haya un cambio de la legislación por parte de la Administración. Y el cambio está muy claro, tiene que ser en la publicidad. Pero no tenemos que exigir que se regule, tenemos que pedir que se prohíba absolutamente porque, además, las sanciones que hay ahora son sanciones ridículas, el tope son 6.000 euros».

El doctor Montero añadió que nos encontramos ante un momento histórico «porque ahora tenemos a la opinión pública de nuestro lado, al contrario que antes que siempre se nos tachaba de elitistas, de que estábamos defendiendo el gremio, pero no a los pacientes. Ahora se ha visto que no, que realmente cuando denunciábamos las clínicas low cost era porque esto podía suceder y está sucediendo».

Tal y como está ocurriendo con las especialidades, para el presidente del COEC, en el tema de la publicidad la apuesta también debe pasar por Europa. «Estamos a niveles peores que Rumanía o Chipre», aseguró tras hacer un pormenorizado resumen de la Ley de Publicidad vigente en diversos países: «Austria: publicidad en radio y televisión prohibida, según las limitaciones marcadas por entidades profesionales; Bulgaria, prohibida la publicidad comercial sanitaria, únicamente es posible informar a los servicios que ofrecen profesionales; Bélgica, publicidad prohibida según la legislación avalada por el Tribunal de Justicia Europeo; Croacia, sólo se permite publicidad para informar sobre la apertura o el traspaso de una clínica; Chipre sólo se permite publicidad para informar sobre la apertura de clínica dental; República Checa y Dinamarca, publicidad prohibida en radio y televisión…».

De izda. a dcha., Antonio Montero, José Luis del Moral y Luis Vázquez.
De izda. a dcha., Antonio Montero, José Luis del Moral y Luis Vázquez.

La plétora profesional, ¿culpable?

Si de buscar culpables a la actual situación del sector dental se trata, uno de ellos es, sin duda, y en opinión de la mayoría de los actores que lo protagonizan, la tan nombrada plétora profesional. «Se están buscando fórmulas para solucionar los problemas, pero la madre del cordero, el origen de todo esto es la plétora profesional, que ha hecho que determinados empresarios se aprovechen de esta situación a través de modelos de negocio como las cadenas de ‘falso low cost’», aseguró el doctor Óscar Castro.

«La profesión ha cambiado. Cuando yo llegué a Murcia había 126 colegiados para una población de más de 1 millón de habitantes. Ahora mismo somos alrededor de 1.300 para una población de un millón y medio. Teniendo en cuenta que solo acude al dentista el 46% de la población, el resultado es que, en realidad, tenemos 460 pacientes por dentista».

También para el doctor Antonio Montero, el exceso de odontólogos existente en la actualidad es la causa de los actuales problemas del sector. «No te encuentras por Madrid con clínicas oftalmológicas por cada esquina, entre otras cosas porque si un empresario se decide a montar este tipo de clínicas no va a encontrar profesionales que quieran trabajar, ya que cuentan con númerus clausus, van vía MIR… Todos los años sale un número específico de oftalmólogos y exigen unas condiciones de trabajo diferentes».

Uno de los temas que suscitó mayor debate durante el encuentro fue el de la regulación de la publicidad sanitaria.
Uno de los temas que suscitó mayor debate durante el encuentro fue el de la regulación de la publicidad sanitaria.

Precisamente en este punto del debate, el director de la Clínica Universitaria de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Luis Vázquez, aprovechó el encuentro para hacer pública una medida aprobada en Consejo de Gobierno de este centro educativo por la que reducirá aproximadamente a un tercio su número de plazas en el Grado de Odontología. Para el doctor Luis Vázquez, el motivo que les ha impulsado a tomar dicha decisión es claro: la calidad. «El ambicioso proyecto de aprendizaje clínico que nosotros pretendemos ofertar a nuestros alumnos» –argumentó Vázquez– «está diseñado precisamente para respaldaros como representantes de todos los colegios oficiales y recoger el testigo de la labor tan importante que estáis haciendo. No tiréis la toalla.

Esperamos elaborar una hoja de ruta para que en los próximos años, si el problema es la plétora profesional y los númerus clausus una vía muerta, se genere el marco propicio para elaborar un acuerdo entre los rectores de todas las Universidades que permita consensuar un número de plazas ajustadas a nivel público, con una oferta formativa de conocimientos y aprendizaje clínico de elevada calidad y, sobre todo, ajustada a las necesidades reales de la asistencia dental que nuestra población precisa. Santiago de Compostela oferta 45 plazas, Oviedo 25 y Salamanca 30. Nuestros responsables analizaron el panorama estatal y es verdad que Madrid, Barcelona, Sevilla y Granada se descuelgan, pero el resto estaban en esas cifras».

«El problema de la plétora es algo que subrayan todos los profesionales del sector. Debemos formar dentistas de calidad y para lograrlo debemos ajustar el ratio tutor clínico-alumno», concluyó el doctor Vázquez.

Para el doctor Antoni Gómez, en este, como en los temas de la Ley de Publicidad o las especialidades, la respuesta está también en Europa. «En Francia son 65 millones de habitantes y tienen 16 facultades, mientras que en España, con 46 millones de población, contamos ya con un total de 22 facultades», apuntó.