Investigadores de la Universidad de Adelaida (Australia) han descubierto que las células madre extraídas de los dientes pueden desarrollarse como células del cerebro, lo que sugiere que, algún día, se podrían utilizar como terapia contra ciertos trastornos neuronales, como el accidente cerebrovascular.

En experimentos realizados en laboratorio, los científicos comprobaron que las células madre de los dientes formaban además redes complejas de células, similares a las redes neuronales.

Por todo, señalan que «las células madre de los dientes tienen un gran potencial para crecer y transformarse en nuevas células cerebrales o nerviosas».

Esto podría ayudar en tratamientos de trastornos cerebrales, aseguraron los expertos. Hoy día, las opciones de tratamiento disponibles para los miles de pacientes con accidente cerebrovascular cada año son limitadas. Además, los tratamientos disponibles deben administrarse rápidamente, en unas horas tras un derrame cerebral, y muchas personas no lo reciben a tiempo.

Utilizar las propias células madre de los dientes del paciente permitiría poder aplicar un tratamiento meses, o incluso años, después de un accidente cerebrovascular.

Aunque aún no se ha conseguido desarrollar células cerebrales totalmente funcionales a partir de las células madre dentales, los científicos creen que proporcionando a estas células un entorno lo más parecido posible al del cerebro, podrían convertirse en neuronas.

Por último, el trabajo con células madre dentales podría servir para hacer en laboratorio modelos de los trastornos cerebrales más comunes, que faciliten su estudio y el desarrollo de nuevos tratamientos.