La crisis ha afectado al sector dental, que en 2012 facturó 455 millones de euros, un 6,95% menos que en 2011.

El volumen del mercado dental en España durante 2012 fue de 455 millones de euros, un 6,95% menos que en el ejercicio de 2011, según se desprende de la Memoria Anual de Fenin. En su conjunto, la actividad del Sector de Tecnología Sanitaria en España se vio reducida en un 6%, con una facturación de alrededor 7.200 millones de euros.

Las empresas españolas del sector dental, incluyendo equipamiento a clínicas dentales y laboratorios protésicos, software de gestión, consumibles, dientes, implantes y servicio técnico, facturaron en 2012 un total de 455 millones de euros, lo que representa un 6,95% menos que en el año anterior, según se recoge en la Memoria Anual de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).

El comportamiento del sector dental está casi un punto por debajo de la media del sector que engloba toda la industria de la tecnología sanitaria, cuya actividad se vio reducida un 6%, con una facturación de alrededor de 7.200 millones de euros. Estos resultados negativos contrastan con el incremento del 4,8 por ciento experimentado en las exportaciones a otros países, con un montante de 1.833 millones de euros, mientras que las importaciones fueron de 4.360 millones de euros, un 5% menos que en 2011. Es decir que la balanza comercial de Tecnología Sanitaria, –2.477,09 millones de euros, es la menos negativa en los últimos cinco años que registraron los siguientes datos negativos, en millones de euros: –2.635,79, en 2008; –2.786,64, en 2009; –2.927,90, en 2010, y –2.851,81, en 2011.

Estos datos muestran la creciente presencia en los mercados exteriores y la apuesta del sector por la internacionalización hasta suponer un 10% de incremento en las exportaciones en el periodo 2008-2012, pasando de 1.715,46 millones de euros a 1.882,92 millones.

La Memoria de Fenin confirma «la profunda crisis económico-financiera y social que ha impactado muy directamente en la actividad empresarial en estos últimos años, llevando a la concentración y desaparición de empresas en todos los sectores que han visto minorado su mercado, además de encontrarse con serias dificultades debido a la generalización de criterios de compra en los que no se valora ni la calidad ni la innovación», reconoce Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, para quien nos encontramos «ante un cambio de modelo».

En este retroceso del mercado ha tenido una influencia decisiva la morosidad de las instituciones y organismos públicos. Si bien la puesta en marcha del Plan de Pago a Proveedores anunciado por el Gobierno «impactó positivamente» en el sector ya que, según Alfonsel, «en el peor momento de nuestra historia reciente en materia económica este mecanismo permitió un respiro al sector en su conjunto al liquidarse, a través de este mecanismo, la mayor parte de la deuda de las CC.AA.», lo que no ha supuesto un alivio definitivo, «ya que a finales de año se ha reproducido el problema acumulándose la deuda del ejercicio 2012 alcanzando un volumen total de 2.806 millones de euros, con una media de plazo de pago de 273 días».