Miguel Carrero, presidente de PSN; Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y Alfredo Milazzo, presidente de la Fundación Ad Qualitatem, durante el encuentro celebrado en Madrid.

El primer encuentro de este cIclo contó con la presencia de Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

«El Sistema Nacional de Salud está en el momento más comprometido de su historia. Por este motivo, de las medidas que tomemos los que tenemos responsabilidad en su gestión depende su viabilidad». Ésta fue una de las principales ideas puestas de manifiesto por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, en el primer encuentro del Ciclo de Conferencias sobre la Calidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS), organizado conjuntamente por el Grupo Previsión Sanitaria Nacional (PSN) y la Fundación Ad Qualitatem.

El consejero declaró que contamos con un gran sistema sanitario que, al no haber sido adaptado a la realidad social durante décadas, ha incrementado sus costes en mayor grado que el crecimiento económico que ha ido experimentando el país. Por este motivo, según Lasquetty «se hacía imprescindible dotarlo de mayor flexibilidad para responder a los retos de la sociedad española», tomando medidas que frenaran una tendencia «suicida e insostenible».

En lo que respecta al contexto sanitario de la Comunidad de Madrid, Fernández-Lasquetty explicó que las medidas de contención se están poniendo en marcha desde 2007, por lo que se trata de una región pionera en este sentido. Este tipo de decisiones, según sus palabras, han sido muy criticadas en su momento, pero también se han exportado a otros territorios con posterioridad: la prescripción por principio activo, la reducción en el número de liberados sindicales o las 37,5 horas semanales de jornada laboral son algunos ejemplos de medidas que «han supuesto un ahorro de mil millones de euros», compatibilizado con la no reducción de los niveles de calidad.

Por otro lado, el consejero quiso romper una lanza a favor de la colaboración público-privada, haciendo hincapié en la diferencia existente entre este término y la idea de la privatización de la sanidad. «Los centros cuya gestión sanitaria será privada, continuarán siendo de titularidad pública y atenderán a los ciudadanos que hacen uso de la sanidad pública», recalcó.

Fernández-Lasquetty también abordó cuestiones como la situación de la partida destinada a Sanidad para los Presupuestos de 2013 o el euro por receta, medida, según sus palabras, enfocada a la concienciación y no a la recaudación.