Sólo el cinco por 100 de los casos de disfunción mandibular llegan a tratarse en manos de un dentista. No obstante, se calcula que más del cuarenta por ciento de la población sufre esta dolencia que puede desencadenar otras patologías. El tratamiento con técnicas alternativas de rehabilitación de la disfunción mandibular fue el tema elegido por el doctor Carlos Colomer para la conferencia «Patología Disfuncional Cráneo-mandibular y Cráneo-cervical», pronunciada en el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife.

En la charla se abordó el tratamiento de este problema desde un nuevo enfoque, derivado de estudios experimentales no necesariamente realizados por dentistas. En este caso, Colomer se guía por los resultados de la rehabilitación a través de la quinesiología, por parte del catedrático en esta especialidad, Mariano Rocabado, profesional chileno con amplia experiencia en estas técnicas que engloban el diagnóstico y el posterior tratamiento. Según explicó el colegiado tinerfeño, «es un complemento a otros tratamientos y fármacos clásicos que ya se están empleando por parte de los odontólogos y con los que se consiguen mejores resultados para tratar esta dolencia».

La disfunción mandibular es un mal funcionamiento del sistema articular de la mandíbula que puede acarrear problemas en la masticación, el habla, desgaste de las piezas dentales en el caso del bruxismo, etc., aunque también otras dolencias como cefaleas o dolor cervical. Puede estar causada por múltiples factores como malos hábitos de masticación, la propia constitución ósea o bien por la incorrecta alineación de las piezas dentales.

Aunque los problemas de disfunción mandibular afectan a una gran parte de la población, en especial a las mujeres a causa de lo que se llama hiperlaxitud ligamentosa, hasta que no aparecen dolores e incomodidades no se suelen tratar en las consultas de los dentistas. Entre las disfunciones mandibulares el bruxismo del sueño es uno de los problemas que ven los dentistas con más frecuencia en la actualidad. Se trata de presionar los dientes mientras se duerme, lo que provoca incomodidad y, en ocasiones, dolores de cabeza o descolocación a quienes lo padecen. No se conocen las causas de este hábito nocturno, pero según indica el doctor Colomer, no sólo aparece en estados nerviosos y se puede convertir en un hábito crónico, aunque tratable con distintos dispositivos intraorales que evitan la presión de unas piezas con otras.

El doctor Carlos Colomer es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna y especialista en Estomatología por la Universidad Complutense de Madrid. Además es fundador del Grupo de Estudios Odontológicos de Canarias (GEOEC) y postgrado modular en Fisiopatología craneocervical, mandibular y dolor facial.