Entrevista a Prof. Dr. David Suárez Quintanilla, Presidente del Congreso

—¿Cuáles son los objetivos de la edición 88 del Congreso de la EOS?

—La EOS es una sociedad eminentemente científica y, por tanto, el objetivo principal del Congreso es la actualización en ciencia, tecnología y técnicas de los ortodoncistas que a él acudan. Hoy nuestro campo de conocimiento clínico está sufriendo una auténtica revolución de la mano del concepto de «Tratamiento Basado en la Evidencia», es decir, que la mayor parte de nuestros procedimientos diagnósticos y terapéuticos tengan un mínimo de soporte científico y de la tecnología. Pero no hay que olvidar que el Congreso de la EOS es, además, punto de encuentro y reunión anual de otras instituciones y sociedades académicas y profesionales de ámbito europeo. Especial mención merece el Board Europeo de Ortodoncia, el Foro Europeo de Profesores de Ortodoncia, de gran importancia en la enseñanza postgraduada de la especialidad, ya que anualmente marca las pautas y el camino a seguir en la formación de los ortodoncistas de nuestro entorno, y la reunión de sociedades profesionales, como la Federación Europea de Especialistas en Ortodoncia (EFOSA) o la EPSOS, la reunión de postgraduados y jóvenes ortodoncistas.

—¿Cómo es el programa científico que tienen diseñado para el Congreso?

—El programa ha sido cuidadosamente diseñado hace más de tres años tratando de aunar los temas que marcan el futuro de nuestra especialidad con los mejores investigadores y clínicos. El programa va a contar con cerca de 800 participaciones científicas que incluyen el prestigioso premio Sheldon Friel Memorial Lecture, a cargo de Anne Marie Kuijpers-Jagtman, diferentes conferencias impartidas por profesores y clínicos de todo el mundo (incluyendo a los españoles Eliseo Plasencia, Abel García y Vicente Hernández), más de 80 comunicaciones orales, pósteres científicos y clínicos, cursos (impartidos por destacados representantes de la mejor ortodoncia española, como los doctores Carriere, Domingo Martín, Juan Font, José María Llamas, José Chaques y Juan Carlos Pérez) y numerosos simposios satélite. Los nombres de los conferenciantes extranjeros hablan por sí solos de la calidad del Congreso: Sheldom Baumrind, Axel Bumann, Carla Evans, Timo Peltomäki, Ambra Michelotti, César Guerrero, etc.

—El programa se articula en torno a una serie de temas centrales como microimplantes, diagnóstico ortodóncico en 3D o los nuevos procedimientos quirúrgicos en el tratamiento ortodóncico. ¿Estos podríamos decir que son los temas más punteros por donde se mueve el campo de la ortodoncia?

—La ortodoncia, y en general la Odontología, está sufriendo un cambio radical, que aún la mayoría de clínicos ni se imaginan ni perciben en su clínica, de la mano de las nuevas tecnologías. Me aventuro a decir que en los próximos cinco años la ortodoncia va a evolucionar más de lo que lo hizo en los veinticinco últimos años. Va a cambiar la manera de ejercer la ortodoncia y quién va a ejercer la ortodoncia (otra cosa es ponerle puertas al mar). La fotografía digital y radiología 3D, unidas a la realidad virtual y los diseños y fabricación asistidos por ordenador, cambiarán radicalmente la clínica de ortodoncia. Los escáneres 3D de modelos dentales e intraorales van a favorecer el diagnóstico inmediato en ortodoncia (análisis odontométricos automatizados, determinación de la forma de arcada, selección y diseño de aparatología, etc.) y abrir un mundo de posibilidades, combinado con la ortodoncia de fricción controlada y plástica. Nosotros estamos trabajando con el escáner de modelos Nemotec y el intraoral LAVA COS de 3M-Espe y es algo espectacular el avance y el cambio de mentalidad que esto supone para el clínico. Nos guste o no a los que somos ortodoncistas exclusivos, una parte muy importante de la ortodoncia estética del adulto (la realizada con férulas poliméricas previo set-up virtual) va a irrumpir con gran fuerza en el mercado de la mano del dentista de práctica general, por una indudable mejora de dos elementos: el diagnóstico automatizado on-line, favorecido por los escáneres intraorales, y la mejora técnica de los alineadores. La combinación de estos sistemas con las técnicas microquirúrgicas para acelerar el movimiento dentario ortodóncico, la ortodoncia plástica invisible, los microimplantes y las nuevas aleaciones de arcos son una revolución imparable que puede mejorar exponencialmente nuestra eficiencia clínica y que va a traer a la clínica a un paciente que antes no estaba dispuesto a ponerse «hierros», y durante años, en su boca. Renovarse o morir es la sentencia sobre la que hoy han de meditar muchos de mis colegas de especialidad.

La Odontología y la ortodoncia son una mezcla de arte, empirismo y ciencia. De la carga empírica y mística de finales del siglo pasado –me refiero a mística por la gran cantidad de ideas y filosofías pseudocientíficas de algunas áreas como la oclusión funcional, el crecimiento dentofacial o la patología de ATM–, hoy los avances tecnológicos nos están metiendo en una nueva era marcada por la evidencia científica y la aplicación de sofisticada tecnología. El ortodoncista clásico debía combinar su perspicacia diagnóstica, basada en pocos datos objetivos, derivados de los modelos y la telerradiografía, con un buen entrenamiento y habilidad para la confección y manejo de arcos de alambre. El pasado siglo se despidió con un ortodoncista que acababa de incorporar en su práctica la tecnología informática y digital 2D, el articulador, los brackets de autoligado y baja fricción y las nuevas aleaciones super y termoelásticas. La ortodoncia del futuro inmediato va a incluir no sólo la adquisición de nueva tecnología por parte del profesional (escáner de modelos e intraoral 3D, programas de manejo e interpretación de las imágenes radiográficas 3D, arcos faciales y articuladores electrónicos, programas de diseño de aparatos 3D, etc.), sino una adecuación de su práctica al complejo mercado actual (incorporación de otros profesionales o especialistas en la clínica, marketing interno, gestión empresarial de la clínica, etc.)

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—¿Pensando en qué tipo de profesionales dentales se ha elaborado el programa científico de esta reunión?

—El grueso de la European Orthodontic Society, como muchas de las sociedades nacionales de ortodoncia, está formada por especialistas o postgraduados universitarios en ortodoncia, pero cada vez son más los clínicos de otras áreas interesados en este campo, desde odontólogos generales a cirujanos maxilofaciales.

—¿Qué número de inscripciones esperan recibir?

—Esperemos no vernos desbordados ya que nuestro límite está en unos 2.500 participantes, sin contar con los acompañantes ni los profesionales del sector. Esperamos unos 500 ortodoncistas de España y Portugal, 1.500 del resto de Europa, 300 de Asia-Pacífico, Nueva Zelanda y Australia y otros 200 de Latinoamérica. A principios de marzo ya teníamos más de 1.500 inscripciones y vendida toda la exposición comercial. Este año nos vemos muy honrados con la presencia de la junta directiva de la Asociación Americana de Ortodoncia, presidida por el Dr. Michael B Rogers; la de la Federación Mundial de Ortodoncia (WFO), dirigida por el Dr. Roberto Justus o la del American Journal of Orthodontics and Dentofacial Orthopedics, coordinada por el Dr. Vicent Kokich.

—Hace dos años, Eslovenia; el pasado año, Turquía y en 2012 el Congreso de la EOS aterriza en nuestro país. ¿Por qué se ha elegido Santiago de Compostela?

—La mecánica de selección de la ciudad está condicionada por la democrática elección previa de los miembros del Councill de donde sale el presidente. Todo el mundo quiere ser profeta en su tierra y los compostelanos seguimos siempre escuchando la lluvia de nuestra infancia. Mi padre fue el creador de la primigenia Escuela de Estomatología en la Universidad de Santiago, yo continué sus pasos profesionales y académicos, y he sido el primer catedrático de Ortodoncia. Mi objetivo, con la inestimable colaboración de otros compañeros, es hacer de nuestra ciudad y de su universidad un referente en la Ortodoncia internacional y creo que este congreso es un hito importante en el camino que nos lleve a alcanzar esa meta. Indudablemente, Santiago de Compostela se ha convertido en un referente espiritual y cultural europeo de primera magnitud al representar el Camino de Santiago la difícil senda que nuestros ancestros han tenido que recorrer para llegar a formarse la idea de Europa. Hoy que parece que el concepto de UE se limita a una integración en lo económico y las veleidades de los mercados de deuda, tenemos que reivindicar los aspectos culturales y espirituales que nos han hecho recorrer un camino común desde hace más de quince siglos. Creo que Santiago, por su origen, belleza, tamaño, su adaptación a la medida del hombre y por su triple condición de ciudad espiritual, cultural y universitaria es paradigma de lo que quiere decir ser europeo.

—Aparte del programa científico, ¿está prevista alguna actividad social?

—Me siento orgulloso, y desde estas líneas quiero agradecer al Gobierno Gallego y al Defensor del Pueblo de Galicia, que sea este Congreso el que inaugure, como sede de congresos, la magnífica Cidade da Cultura de Galicia con una recepción para todos los participantes. Es un acontecimiento histórico que quedará en los anales de la ortodoncia española y la memoria de Galicia. La Cidade da Cultura de Galicia es un increíble conjunto de edificios y espacios diseñados por el genial Peter Eisenman para albergar la biblioteca y archivo de Galicia, museos, exposiciones, música, etc. Creo que los participantes van a quedar boquiabiertos con las dimensiones, la arquitectura exterior e interior, la radicalidad y vanguardia del diseño y la armonía del conjunto. En otro orden de cosas, vamos a organizar actividades sociales y lúdicas todos los días, destacando la cena de gala en el Hostal de los Reyes Católicos. No quiero pasar por alto el concierto de apertura a cargo de la Orquesta Filarmónica de Galicia y el coro Terra Nosa, dirigidas por Maximino Zumalave.

—Son muchas las razones para no perderse esta reunión científica. ¿Aportaría algún otro argumento que anime a los profesionales a su asistencia?

—Creo que es una oportunidad única para, de un vistazo, en menos de una semana, conocer la realidad presente y futura de la ortodoncia, desde las últimas tendencias y tecnologías a otros aspectos más académicos o profesionales. El programa está organizado alrededor de todo lo novedoso que está apareciendo en nuestro campo y la exposición comercial, que ya está toda completada y con lista de espera, va a mostrar la última tecnología para hacer el diagnóstico de ortodoncia más preciso y nuestros tratamientos más eficientes, rápidos y confortables. Desde estas líneas animaría a mis compañeros de España, en especial a los más jóvenes, a tener una mentalidad más internacional, más abierta y a participar con asiduidad en cursos y congresos internacionales. Pero no todo va a ser trabajo y ciencia y, por ello, hemos organizado un fantástico programa lúdico en el incomparable marco de la Cidade da Cultura de Galicia y nuestras plazas y rúas. La vida nocturna en Santiago durante el congreso creo que no va a tener mucha evidencia científica, pero seguro que ningún desperdicio, y la mítica cocina gallega regada con un buen Alvariño o Ribeiro ayudará a perdonar los posibles fallos de la organización.

—¿Qué otros aspectos tendrán cabida en este Congreso Internacional? ¡Habrá hueco para tratar problemas de la profesión?

—Evidentemente agradecer a todos los que están colaborando en el Congreso y animar a la participación de todos mis colegas. Es indudable que la celebración de un congreso de esta magnitud en España ha de contribuir a reflexionar sobre la situación de la Odontología y la ortodoncia en nuestro país. Las organizaciones dentales internacionales y todos mis colegas de los países vecinos están viendo con gran preocupación la sinrazón de la penosa planificación de nuestra profesión en España (y cómo la plétora aquí va a influir en sus respectivos países: emigración de profesionales españoles, masiva matriculación de alumnos comunitarios de países vecinos sin facultades de Odontología privadas, etc). Nuestros pacientes, y alumnos, no se merecen este desastre que sólo favorece al aspecto empresarial de la Odontología. Esperamos aprovechar el congreso para llamar la atención sobre el coste estatal de formar odontólogos, el negro futuro, la sobresaturación y explotación profesional (con sus efectos inmediatos: el sobretratamiento y la caída de la calidad asistencial), así como sobre la especialidad de ortodoncia, sobre la que ya está todo dicho, inventado y experimentado, existiendo una completa unanimidad entre instituciones tan importantes y representativas a nivel internacional como la EOS, WFO y AAO. Es importantísimo equipararnos a Europa, poner en marcha lo antes posible una especialización en ortodoncia, siguiendo las directrices del Foro Europeo de Profesores Universitarios de Ortodoncia (Teachers´ Forum – NEBEOP), que tenga su núcleo en universidades de reconocido prestigio y que sea abalado por organismos internacionales competentes. En este maremágnum profesional debemos, hoy más que nunca, aspirar a la excelencia en la formación, la organización, el ejercicio profesional y en nuestras metas terapéuticas. Entramos en una época en que ya no vale el café para todos de antes y estamos abocados a un tiempo donde sólo los excelentes van a poder ser felices con su trabajo. Formarse bien, tratar de estar actualizado a través de la formación continuada o la participación en congresos como éste, es el primer paso para tomar esta senda de la excelencia.

Más información: www.eos2012.com