Tras su paso por la secretaría del Colegiado, el Dr. Ramón Soto-Yarritu afronta su nueva etapa al frente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, con ilusión y con el compromiso de una gestión transparente y honrada. En esta entrevista, concedida a Gaceta Dental, analiza las líneas de trabajo que considera prioritarias y nos ofrece su visión sobre el estado presente y futuro de la profesión.

En estas elecciones ha habido poco más del 20 por 100 de participación. ¿Qué análisis hace de los datos?
—Indudablemente el análisis es positivo, casi 1.400 votos presenciales, récord de participación respecto a cualquier votación anterior. El día de las votaciones durante dos horas y «pico» hubo compañeros que tuvieron que esperar 25 minutos para ejercer su derecho al voto. La colegiación ha demostrado un elevado grado de compromiso, madurez y lo que es más importante se ha implicado en la vida colegial.

Casi un 25% de participación, es un dato envidiado por Colegios como el de farmacéuticos, abogados, arquitectos, etc. cuya participación en procesos electorales no supera el 10%. Además el voto por correo se ha visto muy mermado, debido al hecho de tener que autenticar la fotocopia del DNI ante un notario. Esta medida se utilizó en las pasadas elecciones dando un extraordinario resultado, ya que evitó que determinados candidatos utilizaran dicha modalidad de voto de manera manipuladora y torticera, menospreciando la voluntad libre y real de la colegiación.

En cualquier caso, hemos conseguido movilizar a muchos compañeros, y sobre todo a muchos jóvenes. Es un gran éxito, ya que más del 54% de los colegiados tienen menos de 40 años.

¿Cómo afronta su nueva etapa al frente del Colegio de Dentistas de Madrid?
—Con mucha ilusión porque, primero, he sido respaldado por una buena parte de la colegiación y, por gran parte, de la anterior Junta de Gobierno, que para mi era algo fundamental para encabezar este proyecto. Después de mi experiencia estos años como Secretario del Colegio la afronto con profesionalidad, siendo muy consciente de la responsabilidad que asumo. La figura del presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región tiene mucha relevancia. Es un colegio con un prestigio enorme y con una gran capacidad de influencia y desde luego lo vamos a aprovechar tanto en el ámbito institucional, como profesional, académico, universitario, etc. En todos los aspectos posibles vamos a intentar situar al Colegio en el lugar que merece para que redunde positivamente en la profesión, que es al final el objetivo que perseguimos.

Abordemos uno por uno los pilares sobre los que se asentaba su programa electoral. En primer lugar, el mercado laboral. ¿Cree que se hará efectivo el establecimiento de números clausus en las universidades? Es un tema difícil y controvertido.
—Nosotros hemos recalcado mucho en nuestra campaña electoral que «íbamos a tratar de…» porque entendemos que es un tema políticamente muy complejo, pero lo que está claro es que lo vamos a intentar. La asesoría jurídica tiene ya la orden de la Junta de Gobierno de hacer un estudio con el fin de ver por dónde podríamos emprender acciones sobre ello. Vamos a reunirnos con nuestro Comité de Sabios para que nos den su punto de vista y ver como entre todos abordamos el problema.

Del mismo modo, vamos a aplicar un férreo control sobre la admisión de estudiantes de Odontología que realizan las universidades privadas. La ANECA permite un número máximo de admitidos por año, siendo éste sobrepasado, permitiendo distintas vías de acceso. Ya hemos empezado un detenido y exhaustivo estudio de esta situación, vamos a hacer que se cumpla la ley de manera escrupulosa.

¿Qué número de titulados es capaz de absorber el mercado laboral en estos momentos?
—No podemos enfocar la formación en Odontología como una factoría de producir profesionales sanitarios sin más, tenemos que ver que estos profesionales puedan desarrollar su función, su trabajo, que puedan desarrollarse profesionalmente. Según datos de la OMS, en España hay un dentista por cada 1.800 habitantes, cuando lo recomendado es uno por cada 3.000 habitantes. Son datos de 2009, pero las previsiones que hay son aún peores. Son tiempos difíciles, pero vamos a ayudar a los compañeros que se encuentran en situaciones muy complejas y a abrirles un poco un horizonte más esperanzador.

Y buscando soluciones para un mercado laboral difícil como el de hoy en día, han apostado por la creación del Departamento Internacional Profesional (DIP). ¿Cuáles serán las funciones que ejercerá este órgano?
—Hay muchos compañeros que se han tenido que ir al extranjero a trabajar con unas condiciones laborales y una proyección profesional sensiblemente mejor que en España.

Algunos miembros de la Junta de Gobierno como la vicepresidenta, la Dra. Marisol Ucha o la Dra. Laura Ceballos, vocal contadora, ambas muy vinculadas al ámbito universitario donde ocupan cargos de gran relevancia, se han involucrado directamente en este proyecto por tener la motivación de mejorar las expectativas laborales de los alumnos que forman durante los 5 años de licenciatura, los cuales se plantean su salida al extranjero ante un mercado laboral cuando menos incierto e inestable.

El Departamento Internacional Profesional va a intentar establecer contactos, relaciones con Instituciones en el extranjero, en países como Inglaterra, Alemania, Francia e Italia, para que el colegiado que venga a esta sede pueda encontrar un contacto en el país que él considere, incluso ver si podemos acceder a sus bolsas de trabajo, ver si le podemos gestionar una residencia allí, explicarle las condiciones laborales que se va a encontrar, ponerle en contacto con otros compañeros que se encuentren en esa zona, etc. En esta última legislatura, especialmente en los 6 últimos meses, muchos compañeros han venido preguntando si contábamos con información al respecto, y no habíamos caído en la cuenta de la necesidad de este departamento. Nos ha parecido una idea muy brillante y consideramos que a muchos de los jóvenes les va a venir fenomenal esta ayuda.

Esto es una salida más, pero también hay que trabajar para que el que quiera seguir asentándose en una Comunidad como Madrid y desarrollarse profesionalmente en un país como España tenga derecho a ello.

Dentro del ámbito laboral, también apuntaban a la necesidad de impulsar un convenio para luchar contra la precariedad o el intrusismo profesional. ¿Cómo se trabajará en este campo?
—Aquí tenemos que intensificar las relaciones con la Administración. El intrusismo, hoy por hoy, sigue siendo un problema para la profesión, menos inquietante tal vez que en décadas pasadas, pero tenemos que ser implacables con él. Depende mucho de la relación con la Administración, que esperamos siga siendo tan fluida como lo ha sido hasta ahora.

Respecto a las condiciones laborales, vamos a fomentar el asociacionismo y potenciar la creación de organizaciones sindicales propiamente dichas y tratar de confeccionar un marco laboral propio, un convenio propio, que defienda los derechos de los compañeros porque sí es cierto que hay compañeros que están trabajando bajo unas condiciones inaceptables. Todo es fruto de la situación laboral por la que estamos atravesando, una plétora profesional, escasez de trabajo,etc.

Un convenio laboral propio creo que ayudaría a clarificar y regular muchas de estas situaciones.

Otro de los aspectos fundamentales de sus compromisos electorales se centraban en el PADI. Más concretamente anunciaban su voluntad de luchar para recuperar su gestión por parte del COEM. ¿Qué pasos se van a dar para lograrlo?
—El PADI es el tema que han utilizado en mi contra de manera zafia, deshonesta y burda los otros candidatos a las elecciones del COEM. Por fortuna, la colegiación ha colocado a cada uno en su sitio, y es que la difamación y la mentira son compañeras de viaje con las que no se llega muy lejos.

A este respecto le diré que ya hemos comenzado conversaciones con la Conserjería de Sanidad, expresándoles nuestro deseo de gestionar dicho programa. Nos parece de justicia y sentido común que sea una institución como el COEM la que gestione dicha atención, dando igualdad de opciones a todos los colegiados, buscando un mejor servicio para la sociedad madrileña, sin ánimo de lucro y sí de servicio y atención.

También anunciaban en su programa, la mejora de la calidad y el número de servicios que ofrece el Colegio. ¿Cuáles serán las acciones que se emprenderán?
—Entre los muchos servicios que hemos propuesto destaca el SAI, el Servicio de Auxiliar Inmediata. A muchos de nosotros cuando una mañana nos falta en nuestra clínica una enfermera ese día el trastorno es considerable. Si desde el colegio somos capaces de organizar una bolsa de trabajo con un grupo de auxiliares bien formadas, tanto a nivel de conocimientos de instrumental y técnicas de la rama de la Odontología como a nivel informático, con los distintos programas de gestión, esto puede ser de una gran ayuda para el colegiado.

También se va a intentar gestionar desde el Colegio, y con el fin de reducir costes al colegiado, la renovación de licencias en la gestión de residuos, la protección de datos y el control de rayos, etc. pero a más largo plazo, porque requiere de una infraestructura importante. Además, vamos a trabajar por conseguir unas excelentes condiciones para un seguro de baja laboral gratuito. Cuando estamos de baja –como todo autónomo– nuestros ingresos caen de forma estrepitosa y no así nuestros gastos. Asimismo, pretendemos ofrecer al colegiado una página web gratuita y personalizada, y un asesoramiento fiscal y jurídico gratuito. Aunque ya existe un abogado en el Colegio que asesora de manera gratuita ante determinadas situaciones al colegiado, a nivel fiscal no teníamos este servicio y somos muchos los compañeros que estamos perdidos en este tema.

Un órgano fundamental también será la Comisión Científica. Hablénos de su papel.
—La Comisión Científica es fundamental porque la formación continuada es básica en una profesión como la nuestra, donde nunca dejas de formarte. Es una profesión que va cambiando día a día y a una velocidad de vértigo. Lo que hoy vale, mañana se ha quedado obsoleto. Tienes que estar en formación permanente y la Comisión Científica ayuda a que no nos quedemos atrás y a estar a la vanguardia de la profesión. Una de las propuestas que hay en esta legislatura es una formación on line, desde casa vamos a poder mejorar nuestra formación. Tenemos realmente la necesidad imperiosa de estar actualizados y la mejor manera es asistiendo y participando en cursos y charlas. Por eso, uno de los principales pilares de nuestra candidatura fue la constitución de una Comisión Científica fuerte. El Dr. Ricardo Fernández, que va a ser el presidente de la misma, tiene un gran empuje y prestigio dentro de la profesión.

Entre nuestros propósitos está realizar un congreso multidisciplinar que no sabemos si será anual o bianual, pero sí que contará con un elevadísimo nivel científico.

El tercer punto del programa se centraba en la necesidad de dignificar la profesión. ¿Cómo se trabajará este aspecto?
—Nosotros y la Odontología en general, estamos profundamente preocupados y alarmados por la situación actual de la profesión, deterioro de la imagen, plétora, publicidad salvaje y engañosa, oportunismo, perversión de la relación médico-paciente, que conducen a un mal concepto del profesional de la Odontología por la sociedad. Creo que al ciudadano le falta información sobre la profesión y el profesional en sí.

La práctica de una profesión liberal sanitaria no es sinónimo de «mercantilismo». El objetivo principal del Odontólogo es la salud del paciente, aunque paralelamente haya una remuneración profesional.

Hoy por hoy, la sociedad no es consciente del grado de servicio y compromiso que esta profesión tiene con la ciudadanía y es algo que tenemos que apreciar de los odontólogos y estomatólogos.

El odontólogo español es un profesional de la salud altamente cualificado y capacitado, que, como el médico, está en constante formación y entrenamiento en beneficio de la sociedad.

Nuestro principal objetivo es recuperar o mantener la salud bucodental de los pacientes y ésta es nuestra razón de trabajar y nuestra razón de ser durante las horas que estamos ejerciendo como dentistas, esto se lo debemos dejar claro a la sociedad y transmitirlo. Estamos recuperando la autoestima de muchos pacientes que la tenían perdida por problemas bucales muy importantes. Es el dentista quien le está ayudando a recuperar esa confianza, esa autoestima, esa sonrisa y esa alegría gracias a su quehacer diario. Además, la sociedad no tiene conocimiento de que un problema oral puede tener repercusiones en el resto del organismo de una gran importancia.

¿Cómo conseguir que cale el mensaje en la sociedad?
—Tenemos intención de actuar a nivel escolar, en los distintos Institutos de la Comunidad de Madrid, ver de qué manera podemos acercar la profesión a la gente joven. En definitiva, decir a la sociedad que el odontólogo es una persona que va buscando el bienestar de su salud bucodental.

¿Cómo ve el futuro de la profesión de cara a la próxima década?
—Está claro que a nivel general la situación no es fácil, pero en nuestra profesión el tema se está complicando de manera acelerada. Yo sí veo que va a pasar todo por una gran formación y por un gran espíritu de sacrificio por parte del propio profesional… quién tenga una buena formación y una capacidad de trabajo y sacrificio importante saldrá adelante, pero no lo va a tener fácil. Ya venimos padeciendo unos años en los que la Odontología no goza de la salud de la que gozaba hace un par de décadas, pero para eso estamos aquí, para intentar ver de qué manera podemos ayudar a estos compañeros, cómo podemos conseguir un futuro más esperanzador para la profesión.

El futuro y presente de la profesión pasa por la especialización. Es uno de los primeros temas que vamos a llevar al Consejo, porque si queremos estar en la vanguardia de la profesión a nivel internacional tenemos que pasar por las especializaciones sí o sí, además, es algo que nos están demandando nuestros propios compañeros y la sociedad. Es una profesión que está tendiendo a la especialización y cuanto antes lo regulemos mejor para todos.

¿La nueva junta se ha marcado plazos?
—Estamos tratando de priorizar temas que consideramos más urgentes. El DIP, por ejemplo. Es una de las cosas que hay que potenciar lo antes posible. También, las relaciones con la Administración y una serie de servicios que por las circunstancias actuales requieren de más celeridad. Lo que sí nos gustaría es llegar dentro de cuatro años y haber cumplido nuestro programa completo.

Si tuviera que definir la línea de trabajo que seguirán los próximos cuatro años de mandato, ¿cómo lo haría?
—Queremos ser fieles a la línea que ha estado manteniendo el Dr. Sabino Ochandiano durante los últimos cuatro años de transparencia y honradez. Hemos contado con su apoyo y nos hemos considerado el relevo de esta bandera. Nuestra gestión va a ser transparente, honrada, sin ánimo de lucro, aquí vamos a estar dedicando nuestro tiempo, sin tener un sueldo a cambio, buscando únicamente lo mejor para la profesión y para nuestros compañeros. Si consiguiéramos su aprobación y apoyo, genial. Que en nuestra conciencia quede que hemos hecho todo lo que ha estado en nuestra mano.