Los asistentes, manipulando lenguas de cerdo.

El cáncer oral se puede curar en el 90 por 100 de los casos si se detecta de forma precoz, un requisito que está muy lejos de cumplirse en la actualidad, donde más de la mitad de los tumores son diagnosticados de forma tardía, cuando ya se han extendido hacia la garganta y cuello, elevando el índice de mortalidad y morbilidad entre los afectados.

Así lo afirmó Héctor Rodríguez Casanovas, presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas, en la celebración de un taller práctico entre más de 30 especialistas para la detección precoz del cáncer oral en las consultas, una iniciativa que se enmarca dentro de la campaña nacional de prevención y diagnóstico precoz del cáncer oral 2010, organizada por el Consejo General de Dentistas.
«El cáncer oral supone el 8 por 100 de los tumores y afecta fundamentalmente a los hombres y a los mayores de 40 años, mucho más a los fumadores, que representan el 70 por 100 de los casos. Más de la mitad de esos cánceres ya se han propagado cuando se detectan y han afectado a la garganta o el cuello, mientras que el 25 por 100 de los pacientes muere a causa de la demora del diagnóstico y el tratamiento. Si el cáncer se diagnostica antes de que se haya diseminado a otros tejidos, la tasa de curación es muy alta», indicó Rodríguez.

Las claves de la detección precoz son la autoexploración y la visita periódica al dentista. De ahí el doble objetivo de la campaña de, por un lado, concienciar a la población sobre la necesidad de que se examinen en casa y acudan a la consulta si detectan alguna mancha o pequeño bulto que prevalezca más allá de dos semanas; y por otro, impulsar la habilidad diagnóstica y el conocimiento específico de esas lesiones entre los dentistas. En el taller, impartido en la sede colegial, se utilizaron lenguas de cerdo para formar a los profesionales sobre cómo detectar las primeras lesiones precancerosas y hacer correctamente una biopsia.

El presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas está en conversaciones con el Servicio Canario de Salud para agilizar los trámites y crear un circuito en el que, una vez acuda el paciente a la consulta con sospecha de lesión cancerosa, o bien sea detectada por un dentista, se active un sistema que facilite al paciente todas las pruebas y pasos hasta el diagnóstico definitivo y el tratamiento de la enfermedad.