Juan A. López Calvo. Presidente del Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región. Madrid

Según Juan Antonio López Calvo, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región y vicepresidente del Consejo Oficial de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España, las repercusiones de las polémicas sentencias del Tribunal Supremo no serán tan graves como se pensaba en un principio, sino que sus consecuencias se harán notar sobre todo a nivel filosófico. En opinión de López Calvo, estas sentencias introducen una nueva problemática en un tema que estaba resuelto y es imprescindible “no hacer más gravosa la situación a los colegiados”.

Pregunta. ¿Cómo van a afectar a los Colegios de Odontólogos y Estomatólogos las recientes sentencias del Tribunal Supremo?
Respuesta. Tras una primera impresión “catastrofista” y de gravedad, y analizando en frío las sentencias, mi opinión personal es que no supone excesiva trascendencia y que van a tener una repercusión leve, más bien de tipo filosófico.
Las sentencias se limitan a suprimir una palabra —“estomatólogo”— de dos o tres artículos de los Estatutos de los Odontólogos y Estomatólogos y de su Consejo General, en los que se hablaba de la obligatoriedad de colegiación. Pero las sentencias no combaten, en esencia, la creación y existencia de los Colegios de Odontólogos y Estomatólogos.
Tal vez, la argumentación que se esgrime podría llevar a algunos interesados a intentar una división de la profesión. Pero no creo que esta escisión llegue a producirse porque los compañeros saben perfectamente cuáles son sus intereses y qué corporación los defiende. Sinceramente, mi opinión es que los estomatólogos no van a pedir la baja en nuestros Colegios.

P. ¿Van a recurrir contra estas sentencias?
R. Las sentencias son contradictorias con otras anteriores del propio Tribunal Supremo y de Audiencias y Tribunales Superiores de Justicia. Por ello, cabe un recurso de casación para unificación de doctrina. También un recurso de amparo constitucional. Y, por último, habrá que recurrir a Tribunales y Comisiones europeas, porque parece ser que en la Unión Europea, esa “realidad social” de la que hablan las sentencias es muy otra.

P. ¿Han mantenido conversaciones, después de conocerse las sentencias, con el Consejo de Colegios de Médicos? ¿Han llegado a algún principio de acuerdo?
R. Ha existido un primer contacto mío con la profesora Juliana Fariña, presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, e intentaremos llegar a un compromiso beneficioso para todos.
Con el Consejo General de Colegios de Médicos está pendiente una próxima reunión.
De todas formas, deberemos esperar a la celebración de la próxima Asamblea General del Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos, el 26 de octubre, para unificar los criterios políticos de actuación.

P. En su opinión, ¿existe un solapamiento de competencias tan grave entre los Colegios de Médicos y los de Odontólogos y Estomatólogos que justifique la decisión del Tribunal Supremo?
R. Desde que en 1950 se decreta que los Colegios de Odontólogos pasen a denominarse de Odontólogos y Estomatólogos, queda establecido legalmente que las competencias de ambas titulaciones son iguales, que se trata de una misma profesión. Efectivamente, la profesión de dentista ha estado tradicionalmente separada de la Medicina aunque, para ejercerla, a lo largo de la historia, haya sido necesaria la obtención de diferentes títulos; lo que hay son diferentes titulaciones para ejercer una única profesión: la Odontoestomatología actual —licenciados en Odontología, licenciados en Estomatología, Médicos Especialistas en Estomatología, antiguos Odontólogos del título de 1901; como antes existían también los cirujanos dentistas—.
Y, en toda su argumentación, la sentencia se refiere a la especialidad médica de Estomatología, pero ¿en qué situación quedan los licenciados en Estomatología (titulación que existía desde 1948 a 1978) o los que son simultáneamente médicos y odontólogos?
Si los Colegios regulan el ejercicio profesional (esta es la primordial función pública delegada por el Estado en las corporaciones colegiales), no parece lógico, deseable ni bueno, que dos Colegios distintos vayan a regular —con diferentes criterios— una misma profesión.

P. ¿Desea añadir algo más?
R. Sí, creo que las sentencias han venido a introducir una nueva problemática en un tema que ya estaba resuelto y aceptado en su mayoría por los Colegios de Médicos. Porque, qué ha hecho la Organización Médica Colegial por la Estomatología: no han realizado actividades de formación continuada, ni han defendido nunca los intereses de los estomatólogos… v