Hoy se conmemora el Día Europeo contra el Cáncer Oral y organizaciones profesionales como el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la VIII Región y el Colegio de Odontólogos de Asturias (CODES) ponen el foco en la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz para bajar la alta incidencia de una enfermedad que continúa registrando cifras preocupantes en España.
Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) a partir de los datos de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), durante este año se diagnosticarán en España 301.884 nuevos casos de cáncer. De ellos, 8.203 corresponderán a tumores de cavidad oral y faringe, una cifra superior a la registrada en años anteriores y que confirma la necesidad de reforzar la prevención y la detección temprana.
La mortalidad asociada a esta enfermedad continúa siendo elevada. En 2024 fallecieron en España 2.544 personas por tumores malignos de labio, cavidad bucal y faringe, frente a las 2.469 registradas el año anterior.
La tendencia al alza preocupa a los profesionales de la Odontología. El presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la VIII Región (que comprende las provincias de Burgos, Palencia, Soria, Valladolid y Zamora), el doctor Víctor Zurita, subraya que el cáncer oral “va aumentando poco a poco en España” y advierte de la necesidad de que la población conozca mejor esta enfermedad para reducir los factores de riesgo asociados y favorecer un diagnóstico temprano. “Estamos ante una patología cuya incidencia sigue creciendo y cuya mortalidad continúa siendo elevada. Por eso es fundamental que la sociedad conozca sus causas, sus señales de alerta y la importancia de acudir a revisiones periódicas”, señala.
El doctor Zurita destaca que una de las principales fortalezas frente a esta enfermedad es la posibilidad de detectarla en fases iniciales. “Si se realiza un diagnóstico precoz, la supervivencia puede situarse por encima del 90%. Es una enfermedad que, detectada a tiempo, puede tratarse con menos secuelas e incluso alcanzar la curación completa en muchos casos”, explica.
En este sentido, recuerda que el dentista desempeña un papel fundamental en la detección precoz, ya que muchas lesiones potencialmente malignas pueden identificarse durante una revisión rutinaria antes de que aparezcan síntomas avanzados.
TABACO, ALCOHOL Y VPH, PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO
El consumo de tabaco y alcohol continúa siendo el principal factor de riesgo asociado al cáncer oral. “Cuanto mayor es el consumo de ambas sustancias, mayor es también el riesgo de desarrollar la enfermedad”. A estos factores se suma el virus del papiloma humano (VPH), cada vez más relacionado con determinados tumores de la orofaringe. “Hoy sabemos que el tabaco, el alcohol y el VPH constituyen los tres grandes factores de riesgo del cáncer oral”, explica el presidente del Colegio.
Existen otros factores que pueden favorecer su aparición, aunque con menor frecuencia, como una alimentación inadecuada, las prótesis dentales mal ajustadas que provocan traumatismos continuados en la mucosa oral o la exposición excesiva a la radiación ultravioleta sin la protección adecuada.
El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la VIII Región recuerda que los cigarrillos electrónicos y vapeadores tampoco están exentos de riesgos. “Por ser dispositivos más modernos no son necesariamente más seguros ni más saludables”, advierte el doctor Zurita.
REVISIONES PERIÓDICAS PARA DETECTAR CUALQUIER SEÑAL DE ALARMA
Desde el Colegio insisten en la importancia de acudir periódicamente al dentista, tanto en el ámbito público como privado, para realizar revisiones rutinarias que permitan detectar de forma precoz cualquier anomalía en la cavidad oral. Úlceras que no cicatrizan, manchas blancas o rojizas persistentes, bultos, sangrados sin causa aparente o dificultades para tragar son algunas de las señales de alarma que deben ser valoradas por un profesional, especialmente cuando persisten más de dos semanas.
“Cada revisión dental es una oportunidad para detectar precozmente una lesión potencialmente maligna. No debemos esperar a que aparezca dolor o síntomas avanzados para acudir a consulta”, recalca Zurita.
En este sentido, el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (CODES) lanza un mensaje directo a la población: no hay que normalizar una llaga, úlcera o mancha en la boca que no desaparece. “En muchos casos, el cáncer oral da señales visibles. El problema es que a veces se convive con ellas demasiado tiempo. Si una lesión no cura en 15 días, hay que consultarlo”, señala el presidente del CODES, Dr. Jesús Frieyro, recordando que el dentista es un profesional clave para la detección precoz en una exploración rutinaria.
Además de su papel en la detección precoz, los odontólogos desempeñan una función relevante durante el tratamiento oncológico. La quimioterapia, la radioterapia y otros tratamientos pueden provocar efectos secundarios en la cavidad oral, como mucositis, sequedad bucal, infecciones o alteraciones en dientes y encías que afectan de forma significativa a la calidad de vida de los pacientes.
Por ello, el doctor Zurita destaca la importancia de la coordinación entre los distintos profesionales sanitarios implicados en el proceso asistencial. “Los dentistas trabajamos en estrecha colaboración con oncólogos, cirujanos maxilofaciales y otorrinolaringólogos para ofrecer la mejor atención posible a estos pacientes”, explica.
Asimismo, recomienda realizar una valoración odontológica completa antes de iniciar cualquier tratamiento oncológico. “Es aconsejable revisar previamente la salud oral del paciente y resolver posibles focos de infección o patologías existentes. En determinados casos también es necesario adoptar medidas preventivas para evitar complicaciones derivadas del tratamiento contra el cáncer”, concluye.


