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ToggleHace diez años, Clínicas W nació de una convicción sencilla: que se podía ejercer la Odontología de otra manera, devolviendo al tiempo y a la confianza el lugar central que merecen en la relación con el paciente. Una década después, aquella intuición se ha convertido en un modelo propio -la denominada Odontología Slow- que la red celebró en su 10ª Reunión Anual, los días 11 y 12 de junio en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, ante más de 300 profesionales llegados de las más de 45 clínicas que integran el proyecto en toda España.
El encuentro tuvo un marcado carácter conmemorativo, pero sirvió sobre todo para hacer balance de lo construido y reafirmar los principios que dieron origen a la organización. A lo largo de la jornada, la red reivindicó una forma de entender la profesión que sitúa la calidad asistencial, la experiencia del paciente y la sostenibilidad del trabajo del dentista en un mismo plano, defendiendo que no son objetivos contrapuestos, sino que deben avanzar juntos.
El tiempo como decisión clínica
La idea que vertebra el modelo es que hay decisiones que no deberían tomarse con prisa. “Slow no es lo contrario de rápido, es lo contrario de ir por la vida de forma precipitada”, explicó el CEO de Clínicas W, Primitivo Roig. “En salud, rápido no siempre es eficiencia. A veces, puede ser negligencia bien vestida”. En este sentido, el odontólogo y creador del modelo aseguró que “la Odontología Slow no nació para ir más despacio, sino para entender que cuando todo está estructurado, esa es la mejor manera de acabar antes”.
La premisa es clínica: hay procesos que marcan su propio ritmo y no admiten aceleración. El diagnóstico, la cicatrización, los tiempos biológicos o la construcción de la confianza no se pueden comprimir sin coste asistencial. El modelo plantea estructurar todo lo demás -la agenda, los protocolos, el circuito del paciente- para ganar eficiencia justo donde sí es posible, sin sacrificar lo que necesita tiempo. De ahí una de las frases que mejor lo resumen: “si quieres ser rápido, tienes que ser slow”.
De una filosofía a un método
Si algo distingue a la propuesta, según defendieron sus responsables, es haber convertido esa manera de ejercer en un método replicable. Antes dependía del criterio y la sensibilidad de cada profesional; el modelo W lo ha dotado de estructura, protocolos e indicadores, de forma que la misma calidad de atención pueda ofrecerse de manera consistente en cualquiera de sus clínicas. Todo ello sin que los centros pierdan su identidad: se trata de clínicas que conservan su nombre, su liderazgo clínico y su relación de proximidad con el paciente, y que comparten una metodología común de gestión y excelencia asistencial.
“Tenemos marca, tenemos nombre y tenemos independencia, que es nuestro gran valor. Pero sobre todo tenemos un modelo”, resumió Roig. Esa combinación -identidad propia y sistema compartido- es la que la red señala como su principal aportación, pensada para el profesional que quiere mantener su forma de trabajar y, a la vez, contar con un respaldo sólido para la creciente complejidad de gestionar una clínica dental.
Tecnología para liberar tiempo clínico

La innovación ocupó un lugar destacado en el encuentro, siempre planteada como un medio al servicio de las personas. La red presentó nuevas funcionalidades desarrolladas sobre WIA, su plataforma de inteligencia artificial propia, con herramientas de apoyo al diagnóstico, generación automática de informes y planificación de tratamientos, además del Plan W Kids, un programa de salud bucodental infantil. El propósito declarado es liberar tiempo clínico para reforzar la relación entre profesional y paciente. “La tecnología nos ayuda, los protocolos nos ayudan, la inteligencia artificial ya nos está ayudando. Pero la diferencia sigue estando en la persona”, subrayó Roig.
Esa idea la reforzó el conferenciante Emilio Duró, encargado de cerrar la jornada con una reflexión sobre la actitud y el liderazgo en un entorno cada vez más automatizado: “Todo lo puede hacer una máquina mejor que vosotros, menos una cosa: la ilusión, la pasión, las ganas. Una máquina puede escribir lo que quieras, pero no puede ser sincera”.
Reconocimiento a una trayectoria
Durante el acto se reconoció también a las clínicas que este año cumplen sus primeros cinco años dentro de la red -Clínica Dental Plasencia Calvillo, Clínica Dental Daniel Abad, Clínica Dental Luciana López y Clínica Dental Miguel Noguer-, cuyos responsables recibieron un tótem conmemorativo.
Diez años después de su nacimiento, y con una nueva etapa de crecimiento por delante, la red sigue fiel a su convicción de que la calma no es una renuncia, sino una estrategia.
