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ToggleCon motivo del Día Mundial de la Diabetes, la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEdO) rescata su campaña informativa ‘Muerde bien, vive mejor’ para subrayar la relación estrecha entre salud oral y control glucémico, e informar de cómo una correcta prevención y tratamiento odontológico -incluida la ortodoncia- contribuye al bienestar general de las personas con diabetes.
Según la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Diabetes, la diabetes continúa en aumento a escala global y supone una importante carga de enfermedad y mortalidad, lo que exige reforzar la prevención y el diagnóstico precoz en todos los niveles asistenciales, también en la salud bucodental. En este sentido, el Dr. Javier Girón de Velasco Sada, presidente de la SEdO, indica que “la diabetes y la salud oral están conectadas en ambos sentidos”. “Cuidar encías y dientes -y mantener una mordida funcional- no es solo una cuestión local: repercute en el descanso, la alimentación, la calidad de vida y, en pacientes con diabetes, también en el control metabólico”, agrega, recalcando que “la colaboración entre odontología y medicina interna/endocrinología es clave”.
Lo que dice la evidencia
- Relación bidireccional encías–diabetes. La periodontitis es más frecuente y suele ser más severa en personas con diabetes, especialmente si el control glucémico es deficiente. A su vez, tratar la periodontitis puede ayudar a mejorar la HbA1c (prueba de hemoglobina glicosilada) de forma modesta pero clínicamente relevante, según consensos y revisiones sistemáticas internacionales. (SAGE Journals, PMC)
- Más riesgos orales si la diabetes no está controlada. Incremento de caries, sequedad oral, infecciones, retraso en la cicatrización y mayor susceptibilidad a enfermedad de las encías; por ello se recomiendan revisiones y profilaxis más estrictas. (Nature, Cochrane Library)
¿Y la ortodoncia en pacientes con diabetes?
La ortodoncia puede realizarse con seguridad cuando la diabetes está bien controlada y el periodonto está estabilizado. En cambio, el mal control glucémico se asocia a mayor riesgo de complicaciones periodontales y a respuestas biológicas menos predecibles durante el movimiento dentario, por lo que conviene optimizar la salud gingival, reforzar la higiene y coordinarse con el equipo médico. Recomendaciones recientes inciden en el cribado periodontal previo, la monitorización estrecha y la educación en higiene durante todo el tratamiento.
Consejos de la SEdO para pacientes con diabetes que valoran realizar un tratamiento de ortodoncia
En primer lugar, se recomienda un control glucémico estable (objetivos pactados con su endocrinólogo), así como realizar una revisión periodontal y establecer un plan de mantenimiento. Además, la higiene bucodental debe ser excelente (cepillado, ayudas interproximales, control de placa) y el paciente debería mantener una dieta y hábitos saludables. Por último, se aconseja llevar a cabo revisiones más frecuentes si el profesional encargado del caso así lo indica. “Nuestra recomendación es clara: chequeo periodontal antes de empezar, tratamiento individualizado y comunicación fluida con el paciente y entre este y el especialista que esté tratando su caso”, explica el Dr. Girón de Velasco. “La salud de las encías y una mordida en equilibrio son aliados del control metabólico”, apostilla el presidente de la SEdO.
Por todo esto, la SEdO hace un llamamiento importante a la ciudadanía: “Si convives con diabetes, solicita una revisión odontológica y periodontal de forma regular -al menos anual o con la frecuencia que indique tu dentista- y permanece atento a signos de alerta como sangrado gingival, halitosis, movilidad dentaria o sequedad bucal”. Por su parte, a los profesionales sanitarios se les invita a impulsar circuitos de derivación bidireccional entre medicina y odontología y a actualizar los protocolos de cribado periodontal en personas con diabetes, alineándolos con los consensos de la European Federation of Periodontology (EFP) y la International Diabetes Federation (IDF) y la mejor evidencia disponible.


