La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, ha celebrado en Madrid una nueva edición de la cita anual de referencia del sector, en la que se han analizado los principales retos que afrontan las empresas para acelerar la incorporación de innovación, reforzar la competitividad y mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes.
El sector de tecnología sanitaria precisa de un entorno regulatorio que permita su viabilidad y competitividad, impulsando su capacidad innovadora y garantizando que las soluciones que desarrolla lleguen al mercado de forma ágil mediante una compra pública eficiente, orientada al valor y a la calidad asistencial.
Establecer políticas de compras sanitarias orientadas a valor, recuperar la indexación de los contratos públicos y reforzar la autonomía estratégica del sector, entendida como la capacidad de asegurar en España la producción y el suministro de tecnología sanitaria esencial sin depender de la coyuntura externa, permitiría poner todo el potencial de la innovación tecnológica al servicio de los profesionales, los pacientes y el Sistema Nacional de Salud. Así se ha puesto de manifiesto en el 32º Encuentro del Sector de Tecnología Sanitaria, organizado en Madrid por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, y al que han asistido más de 280 representantes de administraciones, industria, gestores, profesionales sanitarios y pacientes.
El evento ha sido inaugurado por la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha destacado que “el Ministerio ha situado la modernización tecnológica como una línea estratégica, ya que cada salto tecnológico amplía la capacidad de nuestro Sistema Nacional de Salud y del país”. La ministra ha apuntado la importancia del acceso a esta innovación: “hay que construir un modelo justo, sostenible y que incorpore la innovación de forma rápida para beneficio de los pacientes; un objetivo para el que estamos trabajando de forma muy positiva con este sector”.
Mónica García también ha repasado las normativas en actual tramitación que deben ayudar a alcanzar estos objetivos, como es el caso del anteproyecto de nueva Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios. “Esta norma supone una oportunidad que no debemos perder para adaptar la regulación a la nueva realidad tecnológica y reforzar nuestra autonomía estratégica en la producción y abastecimiento de tecnologías sanitarias. España necesita soberanía tecnológica”, ha manifestado.
Por su parte, el presidente de Fenin, Jorge Huertas, ha subrayado que avanzar hacia una compra pública sanitaria basada en el valor resulta imprescindible para superar una visión economicista y orientar el sistema hacia la calidad, la innovación, la eficiencia y los resultados en salud. Por ello, ha celebrado el Anteproyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, que limita al 20 % el peso del precio en la compra pública de tecnología sanitaria e incorpora la obligación de aplicar criterios ligados al valor, una medida que considera “un paso fundamental para garantizar la calidad de la atención sanitaria mediante la tecnología sanitaria de mayor calidad”. Junto a este avance, Huertas ha reclamado recuperar mecanismos efectivos de indexación de los contratos públicos para proteger su viabilidad y competitividad en un contexto geopolítico y económico marcado por la inflación, el aumento de los costes productivos, la incertidumbre y las dificultades de acceso a materias primas.
“El Ministerio ha situado la modernización tecnológica como una línea estratégica”
Mónica García
Asimismo, ha defendido una apuesta decidida por potenciar la fabricación en España como lección directa de la pandemia, una crisis que evidenció los riesgos de depender en exceso de terceros países en el suministro de productos sanitarios esenciales. “No es solo una cuestión económica; es una cuestión de acceso y de equidad para los pacientes. El futuro del sistema sanitario pasa por el diálogo, la colaboración público-privada y la corresponsabilidad: administraciones, profesionales, empresas y pacientes debemos trabajar juntos para construir un modelo más eficiente, más sostenible y mejor preparado para los retos que ya están aquí”, ha añadido el presidente de Fenin.
Por su parte, Pablo Crespo, secretario general de Fenin, ha explicado que el propósito de la industria “es ayudar al Sistema Nacional de Salud para que siga mejorando la salud y calidad de vida de las personas a través de la tecnología sanitaria de forma eficiente” y ha ofrecido “la colaboración de Fenin para encontrar juntos las soluciones estratégicas que permitan ofrecer a nuestros ciudadanos la mejor sanidad y más eficiente”.
En cuanto a la autonomía estratégica, Jaime Martínez Muñoz, director general de Economía e Industria de la Comunidad de Madrid, y Christoph Müller, consejero delegado de B. Braun Spain, han coincidido en la necesidad de impulsar un cambio de paradigma que permita a España evolucionar desde su condición histórica de país importador de tecnología sanitaria a convertir nuestro país es un polo de fabricación, innovación y desarrollo de productos sanitarios y software sanitario con proyección global, especialmente en el actual contexto geopolítico.
En opinión de Müller, esta transformación exige medidas como “la agilización de los trámites administrativos, un respaldo decidido de la Administración al tejido industrial, la atracción de talento y una mayor inversión de capital”. En este sentido, Martínez Muñoz ha anunciado que “la Comunidad está trabajando con la Federación en un plan estratégico y específico para reforzar la competitividad de las empresas de tecnología sanitaria, mediante actuaciones orientadas a impulsar inversiones y ayudas al tejido industrial, simplificar la normativa y la burocracia, así como captar talento”.
Por su parte, gerentes de la sanidad pública como Cristina Granados, directora gerente del Hospital Universitario Son Espases (Palma de Mallorca); Carlos Mingo, director gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), y Albert Salazar, gerente del Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona) han trasladado la necesidad de que la compra por valor se traduzca en una realidad en el día a día de los centros sanitarios públicos. Asimismo, han reclamado nuevas estrategias que den continuidad a las inversiones de los planes INVEAT y AMAT‑I para combatir la obsolescencia del parque tecnológico y avanzar en la incorporación de soluciones innovadoras al servicio de los pacientes.
También ha habido espacio para debatir sobre los retos en la incorporación ágil de tecnología innovadora en la sanidad privada. En esta línea, Juan Abarca, presidente de HM Hospitales; Sebastián Sansó, director general del Grupo Hospitales San Roque; y Valeriano Torres, consejero delegado del Grupo Hospitalario HLA, han puesto de manifiesto cómo un marco de compra que pondera el valor frente al precio facilita la llegada de la innovación a profesionales y pacientes, y han reivindicado la exigencia del Marcado CE de producto sanitario como garantía de seguridad y calidad de las herramientas de IA empleadas en la práctica asistencial.
La participación de los pacientes en las decisiones sobre la incorporación de tecnología sanitaria a los servicios de salud ha sido otro de los aspectos abordados en el 32º Encuentro. Manuel Arellano, vicepresidente segundo de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, y Raquel Sánchez, vicepresidenta del Foro Español de Pacientes, han defendido la necesidad de avanzar hacia un modelo sanitario en el que esa participación esté integrada de forma estructural en la toma de decisiones sobre innovación, evaluación y adquisición de tecnología sanitaria. Durante el debate, han insistido en la necesidad de que se garantice la incorporación de nuevas tecnologías sanitarias y las de mayor calidad, debiendo utilizarse modelos de compra que tengan en cuenta el valor real aportado a las personas (incorporando criterios vinculados a experiencia, resultados en salud, calidad de vida y sostenibilidad), y han subrayado la importancia de proporcionar una mayor formación e información para que esta participación sea efectiva.
El evento ha contado además con la participación de Marcos Urarte, representante español en el Foro de Davos, quien ha advertido sobre la necesidad de que las empresas de tecnología sanitaria refuercen su capacidad de anticipación ante un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica y las tensiones en las cadenas de suministro. En este sentido, ha defendido la prospectiva estratégica como una herramienta clave para identificar riesgos, reforzar la resiliencia organizativa y anticiparse a escenarios cada vez más complejos. “Las empresas ya no pueden limitarse a gestionar el presente; necesitan anticiparse y prepararse para escenarios de creciente incertidumbre. La capacidad de identificar riesgos y planificar respuestas será un elemento diferencial para competir y garantizar la resiliencia”, ha señalado.
La jornada ha sido clausurada por el presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), José Soto, quien ha solicitado que se adopten medidas que aseguren el acceso a la innovación tecnológica en los hospitales, como pueden ser la compra basada en valor y la indexación de los contratos públicos. “Nuestros centros y profesionales necesitan disponer y trabajar en todo momento con esta innovación para ofrecer la mejor atención a los pacientes. Hay que salvaguardar esta disponibilidad frente a factores que pueden influir negativamente en ella, como el actual contexto geopolítico, la crisis de suministros o el incremento de costes productivos de estas tecnologías”, ha expuesto.


