Uso del peróxido de hidrógeno para reducir el riesgo de infección por Covid19 en la consulta dental
Los investigadores evaluaron el uso del peróxido de hidrógeno para reducir el riesgo de infección por Covid19 en la consulta dental. Foto: Benyamin Bohlouli, Unsplash.

Un nuevo estudio de la Universidad de Illinois (Chicago), y publicado recientemente en Journal of Dental Research, ha determinado que añadir una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno al agua de los escarificadores ultrasónicos utilizados para limpiar los dientes puede ayudar a mitigar el riesgo de propagación de enfermedades transmitidas vía aérea, incluida la Covid19.

Este trabajo, titulado «Effect of H₂O₂Antiseptic on Dispersal of Cavitation-Induced Microdroplets», y en el que han participado tanto investigadores de la Facultad de Odontología como de la Facultad de Ingeniería de la UIC, tenía como objetivo evaluar la forma más segura de reabrir la clínica dental de esta universidad al comienzo de la pandemia.

Para ello, los investigadores buscaron estrategias para mitigar el riesgo de transmisión por el aire de las partículas que contienen el SARS-CoV-2, dado que los instrumentos ultrasónicos y otras herramientas utilizadas en los procedimientos odontológicos contribuyen a la aerosolización de la saliva, el agua contaminada o la sangre, y aumentan el riesgo de propagación de los patógenos.

Utilización de peróxido de hidrógeno o povidona

Algunos dentistas ya conocían el hecho de que la adición de peróxido de hidrógeno al 1% o de povidona al 0,2% presentaba el beneficio potencial de los antisépticos suaves. Esta circunstancia llevó a los autores a la idea de que añadir el compuesto de peróxido al suministro de agua de los instrumentos dentales podría mitigar la propagación del virus a través de las partículas expulsadas durante los procedimientos dentales.

Para este estudio, los profesores de ingeniería probaron cómo se modifica la pulverización producida por un dispositivo de escarificación ultrasónica común al añadir peróxido de hidrógeno al suministro de agua del dispositivo.

Tamaño y velocidad de las gotas emitidas por el escarificador dental

Tal y como explica Constantin Megaridis, profesor de Ingeniería Mecánica e Industrial de la UIC, los investigadores midieron el tamaño y la velocidad de las gotas emitidas por la punta de un escarificador dental ultrasónico autónomo. Compararon el uso de agua pura y diferentes concentraciones de peróxido de hidrógeno en la línea de suministro de agua de la herramienta.

Según los autores del estudio, «los resultados mostraron que la adición del oxidante peróxido de hidrógeno afecta al tamaño de las gotas y a las velocidades de eyección de forma que ofrece directrices basadas en datos para mitigar el riesgo de propagación de enfermedades en el aire».

Para los investigadores, añadir el peróxido de hidrógeno al flujo de agua del escarificador ultrasónico debería reducir el riesgo de infección porque se reduce o elimina el número de pequeñas gotas procedentes de la boca del paciente. También reduce el riesgo de infección porque el peróxido de hidrógeno es un medio más hostil para los patógenos en el aire y una vez que aterrizan en las superficies.

Menor permanencia en el aire

Las trayectorias simuladas de agua y de peróxido de hidrógeno expulsadas desde el mismo punto muestran que las gotas con la solución son más grandes y tienen una mayor velocidad, lo que se traduce en menores tiempos de permanencia en el aire.

Aunque los investigadores no probaron las gotas que realmente contenían virus, sostienen la hipótesis de que la probabilidad de que cualquier virus en la boca de un paciente sobreviva se reduce con la solución de peróxido de hidrógeno.

En dosis mayores, el peróxido de hidrógeno puede ser perjudicial, pero la solución al 1,5% es segura y ya había sido utilizada por algunos dentistas durante la pandemia.

«Hemos comprobado que la adición de peróxido de hidrógeno es un enfoque bien fundado. No requiere modificar el instrumental. Basta con una solución de peróxido de hidrógeno al 1% o al 2% para que funcione», afirma Megaridis, quien añade que «este compuesto no solo combate de forma agresiva la supervivencia del virus en vuelo y en las superficies, sino que también crea gotas más grandes que reducen aún más la probabilidad de largos tiempos de permanencia en el aire ambiente».

Más investigaciones

Según el estudio, serían necesarias más investigaciones para averiguar la carga patógena real de las gotas (que depende de las interacciones del fluido expulsado con los tejidos bucales y los dientes), las propiedades del líquido correspondiente y el papel que desempeña el movimiento del dispositivo dental alrededor de la boca en la dispersión de las gotas en el aire.

Fuente: News Wise