ADEMA
Para la adquisición de los 10 simuladores se ha hecho una inversión de 350.000 euros.

El centro adquiere 10 simuladores con una inversión de 350.000 euros que permiten al alumnado trabajar con una metodología innovadora y disruptiva como si estuviera en situación real con el paciente en diferentes áreas de la Odontología. Con estos simuladores también se pueden trabajar en el área de anestesia, proyecto que se está llevando a cabo con la Universidad de Nueva York.

El alumnado y los docentes de la Escuela Universitaria de Odontología ADEMA, centro adscrito a la UIB, podrán contar con un espacio de simulación 3D háptica y holográfica, referencia mundial en el sector de la Odontología.

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Foto de familia durante la visita de la presidenta de Baleares, Francina Armengol.

Según ha explicado el presidente del Patronato de la Escuela Universitaria ADEMA, Diego González, durante la visita de la presidenta del Govern balear, Francina Armengol al espacio de simulación, “hemos adquirido 10 simuladores, con una inversión de 350.000 euros, que permitirán a nuestros alumnos aprender con una metodología innovadora entornos virtuales, tan similar, como si estuvieran en una situación real con un paciente”.

Innovación tecnológica

Esta novedosa y disruptiva tecnología de la firma francesa Virtual Easy, permite al estudiante enfrentarse a situaciones tanto de Odontología Restauradora, como de Endodoncia, Prótesis, Implantes, Ortodoncia y Cirugía. Además, la última incorporación más vanguardista es poder aplicar incluso procedimientos de anestesia, proyecto que se está realizando conjuntamente con la Universidad de Nueva York.

Diego González ha incidido en la importancia de este nuevo sistema de aprendizaje en el que nuestro centro junto al de la Universidad de Sheffield se convierten en referencias mundiales dando un paso al frente en la incorporación de espacios virtuales.

“Nuestra Escuela contaba ya con espacios diseñados especialmente para la simulación clínica con tecnología analógica, con la ayuda de maniquís y otra aparatología odontológica, así como con una clínica integrada con la tecnología más moderna en 3D para el diagnóstico: TAC-CBCT 3D que permite producir imágenes en 3D de gran precisión de dientes, huesos y tejidos blandos, escáner 3D intraoral, láser dental, sondas periodontales digitales, equipos dentales digitalizados, impresoras 3D  y microscopios digitales. Pero con estos simuladores damos un paso al frente en la transformación digital y la calidad de la enseñanza que deseamos para nuestro alumnado”, ha explicado Diego González.

Asimismo, ha añadido que “estas herramientas se asemejan a los simuladores aéreos utilizados para el entrenamiento de pilotos. Con este tipo de aparatología, se garantiza que se reproduzcan con la máxima fidelidad los diferentes tratamientos en 3D que puede realizar un odontólogo en las distintas especialidades, enfrentándose a situaciones en un entorno virtual con la seguridad que adquieran al máximo las competencias más exigentes y de mayor calidad”.

En este sentido, González ha profundizado en este nuevo sistema de aprendizaje basado en la gamificación en la docencia universitaria. Este método no solo permite al docente realizar un seguimiento exhaustivo del rendimiento del alumno sino que ofrece numerosas ventajas para ellos, al poder llevar a cabo diferentes grados de complejidad en los tratamientos dentales; y medir el desempeño de cada alumno, efectuar prácticas adquiriendo capacidades e impulsar la motivación y la autoconfianza, percibiendo todas las sensaciones visuales, ergonómicas y táctiles.

Por otro lado, permite programar actividades desarrollando un trabajo secuencial partiendo de ejercicio de menor complejidad o iniciales, para ir avanzando a niveles superiores y refinar la técnica mediante repeticiones recibiendo, en todo momento, la retroalimentación correctiva del sistema y de los docentes. Las posibilidades de evolución de estos simuladores son muy amplias, ya que permite importar casos reales a partir de los registros 3D tomados a los pacientes a través de escáneres craneomaxilares (CB3D) y escáneres intraorales.

Imágenes cedidas: ADEMA