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“Quien se preocupaba de dar una calidad odontológica del más alto nivel, estoy seguro que saldrá adelante”, asegura el presidente de SOCE.

 

Dr. Imanol Donnay, presidente de SOCE (Sociedad Española de Odontología Digital y Nuevas Tecnologías)

-¿Cómo se está viviendo en SOCE la actual crisis sanitaria?
-Hace unos meses veíamos las noticias de esta pandemia en la “lejana” Wuhan y, en nada, todos nos hemos visto engullidos en una consternación y lógica preocupación por el impacto tan brutal que ésta ha venido causando. Seguro que muchos de nosotros hemos tenido algún familiar, amigo o compañero que hayan sufrido de cerca los efectos de este virus. No sin despertarte de esta realidad, comienzas a pensar en las clínicas, en los laboratorios, en las empresas y en el sector en general, que, de una forma u otra, se ven y se van a ver afectados. Por lo tanto, este inhóspito camino es el de la doble preocupación, por una parte, la sanitaria y, por otra, la económica.

Desde el punto de vista de nuestra Sociedad, hemos intentado aportar valor tanto a nuestros socios como a los que no lo son, con webinars sobre cómo puede ayudar la Odontología  Digital en esta crisis, a través de “makers ” y de la impresión de dispositivos que ayudaron en esos momentos tan complicados de saturación en las UCIs; otros webinars sobre cómo gestionar tu clínica dental e ir del flujo analógico al flujo digital; webinars de herramientas digitales de encerado, de diseño de sonrisa digital, herramientas en la cirugía guiada… En definitiva, acercar aún más si cabe en estos momentos la Odontología Digital a nuestro sector.

-La garantía de seguridad centra ahora muchas de las preocupaciones de nuestros clínicos. ¿Cambiará mucho la práctica odontológica a raíz de esta pandemia?
-Mientras no se encuentre una vacuna o medicación que palie la situación, los protocolos de seguridad hemos de cumplirlos lo más estrictamente posible, con el objetivo de minimizar los posibles contagios y de garantizar tanto a nuestro equipo como a nuestros pacientes que están en un ambiente seguro. No nos hemos de volver locos tampoco y, para ello, hemos de conocer en profundidad estos protocolos. Se ha complicado la trazabilidad del tratamiento, por pequeño que sea… Ahora para hacer una simple incrustación te preparas como para colocar implantes, por lo tanto, hemos de trabajar en Chairside, y aquí es donde el flujo digital adquiere una relevancia clave. Hemos también de minimizar las visitas de nuestros pacientes, intentar trabajar en la menores citas posibles, aspecto que creo que, independientemente de esta crisis, siempre debería de haber sido así.

La seguridad es ahora el valor más importante que nuestros pacientes van a buscar en nuestras clínicas, el encontrarse en un ambiente protegido, pero no solo por las instalaciones, sino también por el conocimiento profundo de nuestro equipo de esos protocolos. Es importante que no nos vean dudar a la hora de tomar decisiones o de dar las explicaciones serias y pertinentes.

-¿Aprenderemos o sacaremos algo positivo de esta situación tan complicada?
-Mi opinión personal es que es en estos momentos cuando se ha de reflexionar y pararse a pensar. El mundo ha parado de golpe, todo ha parado, esto es increíble. No ha sido un país o dos, ha sido el mundo en su globalidad (unos más y otros menos). Creo que hemos de hacer una lectura individual y colectiva, todo tiene un porqué. Igual esto suena a filosofía, pero el mundo iba muy rápido, todo valía. Estoy seguro que nuestro sector sufrirá, pero también que todas aquellas clínicas y compañeros que se han preocupado siempre, no ahora, de cuidar los detalles, de cuidar al paciente, de tener unos protocolos de desinfección y esterilización óptimos, en definitiva, de dar una calidad odontológica del más alto nivel, estoy seguro que saldrán adelante. Nos viene bien parar para readaptarnos a la nueva situación. Todo ha cambiado, nada va a volver a ser igual. Ni mejor ni peor, diferente. Por eso el que mejor se adapte y se adapte antes, mejor le irá.