Odontología digital
El relevo generacional ha tenido mucho que ver en la renovación de la Clínica Turrión Monescillo.

Los doctores Andrés Sánchez Turrión y Andrés Sánchez Monescillo, padre e hijo, nos abren las puertas de su recién renovada clínica en Madrid. El nuevo espacio rezuma innovación, gracias a la adquisición de la tecnología más puntera del mercado, con el fin de garantizar a sus pacientes los mejores tratamientos. Y a pesar de que las dos generaciones ven claramente los numerosos beneficios de las herramientas digitales, también son conscientes de sus limitaciones. Como ambos profesionales aseguran, vivimos un momento de transición muy difícil, en el que se mezcla lo analógico y lo digital, y con una barrera muy clara a superar: la formación. Para ellos, el mundo académico, hoy por hoy, no está respondiendo a los nuevos retos que presenta la digitalización.

En pleno barrio de Chamberí, en la madrileña calle de Fernández de los Ríos, se ubica la Clínica Turrión Monescillo, una consulta familiar dirigida por padre e hijo, los doctores Andrés Sánchez Turrión y Andrés Sánchez Monescillo, que acaba de renovar completamente su imagen. Un diseño cuidado, tres gabinetes clínicos, dos quirófanos, sala de esterilización, sala de espera, zona de recepción (con un precioso patio andaluz a sus espaldas) y la más innovadora tecnología para ofrecer los mejores tratamientos a los pacientes abanderan esta nueva etapa.

El relevo generacional ha tenido mucho que ver en esta modernización y cambio de imagen, nos explica el Dr. Andrés Sánchez Turrión. «Mi hijo –explica con orgullo– tiene una gran formación, ha realizado postgrados en Cirugía e Implantología en España, además de un postgrado de casi cuatro años en Estética Dental en la Universidad del Sur de California (Estados Unidos) y a su regreso ya tocaba empezar con la transición. La intención es que mis pacientes sigan siendo los suyos, pero mejorando los tratamientos gracias a la nueva aparatología que hemos incorporado», añade el Dr. Sánchez Turrión.

«El nivel de los tratamientos ya era altísimo en esta clínica –apostilla Andrés hijo–, pero a día de hoy ya no solo vale que éstos sean de altísima calidad sino de que los flujos de trabajo sean los correctos, acordes a los tiempos. Asimismo, y debido a que se ha especializado todo tanto, necesitas también tener un equipo muy preparado para poder hacer esos tratamientos al máximo nivel».

En los gabinetes de la clínica están ya funcionando a pleno rendimiento «un escáner digital; radiología 3D -antes teníamos radiología 2D, pero hemos fusionado estas dos tecnologías para poder hacer cirugía guiada o para poder crear modelos 3D esteriolitográficos-, fresadoras de materiales, láser diodo, microscopios de alta definición, etc. En definitiva, se ha digitalizado todo el proceso», resume el Dr. Sánchez Monescillo.

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El Dr. Sánchez Turrión asegura que su faceta como profesor universitario le ha permitido mantenerse al día en la profesión.

Claros beneficios

La optimización de los tratamientos en tiempo y precisión son dos de los aspectos más relevantes del uso de las herramientas digitales. «El punto fuerte de la tecnología digital en cuanto al escáner y el fresado es la velocidad, la rapidez del tratamiento, relata Andrés hijo. Esto lleva implícito muchas cosas –continúa– el no tener que poner un provisional, porque puedes fabricar directamente un definitivo supone que ahorras tiempo y, sobre todo, en calidad para el paciente, porque realizas el mismo trabajo sin tener que estar esperando varios días a que llegue la restauración, disminuyendo la morbilidad del procedimiento al reanestesiar varias veces al paciente, etc.», detalla.

De entre las tecnologías que han adquirido sus directores clínicos destacan:

-Radiología 3D. «No se puede entender el diagnóstico y tratamiento de un paciente sin radiología 3D, porque la información que te da en cuanto al pre y post es abrumadora. Te permite planificar los abordajes, no cometer errores, no subestimar información que podrías haber tenido y que no tienes…Además te permite, si tienes escáner digital, hacer cirugía guiada, que no es que sea el futuro, es que es el presente. Nadie se va a plantear poner un implante sin una radiología 3D. ¿Se puede hacer sin cirugía guiada? Por supuesto, hay cirujanos muy buenos en este país que lo hacen fenomenal, pero por el simple hecho de la predictibilidad del tratamiento es algo que no tiene vuelta atrás».

-Escáner. «En el escáner todo lo que hacemos va a lo digital, es repetible. Se puede hacer el mismo trabajo simplemente por tener un archivo digital. Es mucho más rápido, la literatura científica ha demostrado que es igual de preciso… Si el clínico gana en rapidez y el paciente en calidad, no hay excusa para no utilizarlo».

322_Alaultima-Microscopio. «Creo que está muy subestimado en la Odontología moderna. En mi opinión, se debería enseñar a utilizar en pregrado como ya sucede, por ejemplo, en Suiza. La calidad que ofrece trabajar con microscopía es imposible alcanzarla sin ella. Es como usar o no lupas, si ves algo 30 veces más grande está claro que lo vas a hacer más preciso y mejor. Es algo que, por algún motivo, en España no ha cuajado tanto. Ha llegado antes lo digital, quizás por un tema de marketing o de ventas, pero un microscopio te ofrece muchísima más calidad que el escáner. Sin embargo, no da dinero directo».

-Láseres. «Los de tejido blando, como por ejemplo el láser de diodo, tiene grandes aplicaciones. Asimismo, es muy rápido, cauteriza, desinfecta… Tenemos una asignatura pendiente en el tema de contaminación cruzada de pacientes en este país. Mantener las zonas clínicas asépticas, no cruzar zonas de guantes con zonas de no guantes, el tratamiento del instrumental es crucial…».

Sin embargo, no todo son fuegos artificiales en la carrera hacia la digitalización. «Últimamente la gente tiene cierta obsesión por lo digital. Lo digital no sustituye el trabajo bien hecho. Lo digital es una herramienta, digamos que es un medio para conseguir un fin. No el hecho de hacerlo digital significa que esté bien hecho. Se trata de dar el mejor resultado al paciente, da igual si es digital o convencional. Lo digital nos añade, en algunos casos, precisión, rapidez y calidad, cierto, pero no hay que obsesionarse. En algunos casos puede ir en detrimento del paciente», afirma convencido Andrés Sánchez Monescillo.