InicioTecnología«Lo digital no sustituye el trabajo bien hecho»

«Lo digital no sustituye el trabajo bien hecho»

Actualización en formación

La inversión en I+D+i de las compañías del sector dental para ofrecer mejores productos y servicios es muy relevante por su interés económico. El desarrollo tecnológico evoluciona a velocidad de vértigo. Sin embargo, esta velocidad en la innovación no va paralela al desarrollo de los programas de formación docente. A juicio del Dr. Andrés Sánchez Turrión, «es la docencia la que tiene que adaptarse a los nuevos cambios tecnológicos y hoy por hoy no lo está, sobre todo, en los programas de Grado. Los únicos que se acercan más a la nueva realidad son los posgrados. Y no todos, claro está. Solo posgrados muy específicos, cuyos directores se preocupan de avanzar en este nuevo complemento», explica.

El momento, para el Dr. Sánchez Monescillo, es clave para entender el nuevo escenario que se dibuja en la clínica dental española. «Nos ha tocado vivir en un impasse, en una situación en la que ni somos puramente digitales ni somos puramente analógicos o convencionales. Estamos en el peor punto de todos. Cuando era todo analógico se aprendían más o menos técnicas, con más o menos complejidad, pero la mecánica o el proceso de fabricación del resultado final eran siempre los mismos. Cuando todo sea digital, los procesos serán todos digitales y mucho más sencillos. ¿Qué ocurre? Que estamos en ese paso en el que la tecnología funciona bien, pero no nos da el cien por cien de lo que necesitamos. Estamos a caballo entre una cosa y otra. Y esto es exactamente lo que pasa con la docencia: ¿hasta qué punto enseñas a hacer digital? Hay tecnologías que estamos usando que no están listas al cien por cien. Nosotros, por ejemplo, en la consulta hemos implementado herramientas digitales que creemos que nos favorecen, pero hay otras que consideramos que aún no están a la altura. Acertar o no es difícil en esta época», asevera.

322_Alaultima
En la renovación de la Clínica Turrión Monescillo, además de la tecnología, se ha cuidado mucho el diseño. Destaca un cuidado y coqueto patio en la parte trasera de la recepción.

Aunque todo el equipo de la clínica se ha formado en las herramientas digitales, afrontan con algo de miedo los problemas que puedan surgir con su uso dando un tirón de orejas a la industria. «A los servicios técnicos de las casas comerciales les pasa lo mismo que a la docencia, no están a la altura de la tecnología. No hablamos de una marca concreta, es general. Es todo muy nuevo, vamos haciendo el camino andando. Hasta que el profesional entienda el aparato y los técnicos sean capaces de solucionar el problema por control remoto no empezaremos a funcionar completamente», asegura el Dr. Sánchez Turrión.

Lo primero: el paciente

A pesar del cambio y la evolución, si hay un aspecto que se ha visto inalterado desde que la clínica abrió sus puertas en el año 1983 es la atención personalizada al paciente. «Mi clínica siempre se caracterizó por la familiaridad. Por resolver el problema del paciente desde un punto de vista ya no solo ético, sino familiar. La pregunta que hay que hacerse como profesional cuando se valora a un paciente es: ¿qué le harías a tu madre? Lo importante es el paciente, y darle soluciones en función de sus necesidades. Y aquí se incluyen los recursos de los que dispone, el medio en el que se mueve… son muchos factores los que hay que controlar. Si a esto le puedes añadir este suplemento de más tecnología, de más estética y de menos sufrimiento, pues espléndido», asegura el Dr. Andrés Sánchez Turrión.

Esta lección paterna la ha aprendido a la perfección el Dr. Sánchez Monescillo. «La atención al paciente es uno de los pilares de esta clínica y así lo seguirá siendo en el futuro. Estamos creciendo mucho, tenemos que estabilizar bien las bases, pero seguiremos la senda que ha trazado mi padre desde sus inicios».

322_Alaultima
«Si piensas solo en el retorno que te va a dar, no vas a comprar nunca tecnología», afirma el Dr. Sánchez Monescillo.

¿Y valora el paciente la tecnología de la que dispone una clínica? «Creo que al paciente le llama la atención, pero realmente el valor lo dan los resultados. Gracias a la tecnología, mejora la conservación de los tejidos, la espectacular estética que tanto se demanda… Sin embargo, tampoco creo que el paciente tenga la capacidad de valorar el trabajo bien hecho porque, en el fondo, hacer el trabajo no es difícil, lo difícil es hacerlo bien. Somos nosotros los que se lo debemos transmitir», asegura el Dr. Andrés Sánchez Turrión.

El valor de la evidencia científica

La oferta de tecnología es tan abrumadora en el mercado odontológico que la toma de decisión de la compra exige al profesional un tiempo de estudio y análisis. Antes de la adquisición de las nuevas herramientas, los doctores Sánchez consideran fundamental tener claro para qué quieres esa tecnología: «¿Qué quieres hacer con ella? ¿Hasta qué punto quieres llegar? ¿Vas a trabajar en la clínica? ¿Vas a mandar al laboratorio? ¿Vas a hacer un mix? Tienes que definir estos aspectos. No obstante, la decisión sobre la adquisición de productos en esta clínica siempre la hacemos de la misma forma: basándonos en la evidencia científica. Hay grandes marcas que están apoyadas por diversos estudios independientes, en diferentes grupos científicos alrededor de todo el mundo. Si todos los estudios van en una misma línea, se puede interpretar que esa marca lo está haciendo bien. Nuestras decisiones clínicas, en cuanto a adquisición de materiales y tecnología, vienen basadas en la evidencia clínica», explica el Dr. Sánchez Monescillo.
Sobre la inversión necesaria para su adquisición, el Dr. Sánchez Monescillo lo tiene claro: «Se escapa de ser un tema meramente económico. Si no apuestas por ello, no estás ofreciendo lo mejor. Si estás pensando en el retorno que te va a dar, jamás vas a comprar estas máquinas porque el precio es tan alto que el retorno es muy cuestionable. Si quieres de verdad hacer lo mejor para el paciente a día de hoy necesitas la tecnología, cueste lo que cueste», asevera rotundo. Y ejemplifica su argumento con los microscopios: «¿Vas a ganar más dinero por utilizar microscopía si lo comparas con no usarla? ¿Vas a ser más rentable? La respuesta es clara: no. Es un dinero que nunca vas a recuperar, pero es un dinero que te hace trabajar mejor».


322_Alaultima
El Dr. Sánchez Monescillo asegura que en Estados Unidos aprendió la forma de usar la tecnología.

Perspectiva internacional

La estancia formativa del Dr. Andrés Sánchez Monescillo en Estados Unidos ha influido mucho en su forma de ver actualmente la Odontología. «En el tema digital, he descubierto su forma de usar la tecnología. Allí aprendí a usar estas técnicas en el modo más conservador posible. La idea es aprovechar las bondades de la tecnología para el beneficio del paciente. Además, por suerte, el centro donde estudié, al que acudo periódicamente como profesor invitado, apostó muy fuerte por la tecnología. Estamos hablando de que tienen unos 40-50 escáneres, 10-12 fresadoras CAD/CAM… los alumnos colocan más de 1.300 restauraciones anuales», describe.


Visión generacional

322_Alaultima
Andrés padre ha intentado inculcar a su hijo la importancia de ofrecer un trato familiar al paciente.

A pesar de la incorporación de su hijo a la clínica, el Dr. Sánchez Turrión no quiere hablar aún de jubilación. «Sigo en activo, hago algunas cosas y pienso hacer muchas más. Estoy esperando a que salgan las tecnologías 5D, asegura sonriente. El trabajar en la universidad con gente joven –es profesor en la Facultad de Odontología de la UCM– y conocer todos los avances científicos y tecnológicos me ha servido para mantenerme al día en la profesión. Para mí ha sido un éxito trabajar en la Odontología», asevera. Precisamente la faceta docente del Dr. Andrés Sánchez Turrión nos da pie a preguntarle por su visión sobre las nuevas generaciones de odontólogos, que, como su hijo, se hacen paso en el sector. A este respecto, nos asegura que «si están bien formados, tendrán un gran futuro. Pero creo que pueden cometer un grave error: pasar de tratar al paciente como persona a tratarle como cliente. Los pacientes que vienen a la consulta son enfermos que quieren que les resuelvas un problema que les preocupa, por la razón que sea función, estética… y hoy en muchas clínicas, como ocurre con las grandes cadenas, al paciente se le trata como cliente. Hoy se basa todo en el marketing y creo que este mercadeo solo conduce a denostar la profesión», advierte.

¿Y cómo ves a las antiguas generaciones comparadas con las vuestras? Le preguntamos, a su vez, al Dr. Sánchez Monescillo. «Hemos copiado mucho de ellos en cuanto a los procesos con los que trabajamos. No hay nada que achacarles. Ellos hacían lo que hacían con los conocimientos y la tecnología que había en ese momento. Las cosas han avanzado mucho, pero tampoco hemos vivido unos cambios dramáticos en la profesión, como en otras como las vinculadas a la informática o las ingenierías. Creo que es una profesión que sigue siendo muy manual y que depende mucho de las habilidades científicas y clínicas de la persona que la ejerce. Quien era bueno hace años, lo es ahora. Mi padre es un clínico excelente, no necesita adaptarse a los nuevos tiempos, aunque lo que más le cuesta de entender es cómo la publicidad ha cambiado la profesión. Está claro que si un material o tecnología funciona mejor se cambia, pero ahora hay que cuidar los detalles. Desde el entorno a la atmósfera de trabajo. Todo tiene que acompañar», apunta.


Clínica Turrión Monescillo

¿Dónde está? Fernández de los Ríos, 88. 1º Escalera Centro

¿Quieres saber más? clinicasturrionmonescillo.com

artículos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí