Formación
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Los profesionales del sector nos dan las claves

Con el inicio del nuevo curso solicitamos a los líderes de diversas sociedades científicas y otras organizaciones odontológicas echar un vistazo al pasado para conocer cómo valoran la formación que recibieron en su día para el desarrollo posterior de su carrera. Y es que la experiencia de quienes hoy representan al sector de la Odontología puede resultar clarificadora y muy eficaz para orientar a los profesionales del mañana.

Los profesionales del ámbito odontológico son conscientes de la importancia de la formación continuada, por lo que a lo largo de su trayectoria se han formado e incluso siguen estudiando para ampliar sus conocimientos. Los líderes de diversas organizaciones profesionales y sociedades científicas nos cuentan cómo valoran este tipo de formación y cuál ha sido la más efectiva para sus carreras.

El Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España, cree conveniente «distinguir entre los diferentes tipos de formación que existen y cómo pueden influir en el desarrollo de nuestra profesión. Por ejemplo, los Másteres Oficiales son necesarios para la docencia e investigación y obtienen más puntuación en ofertas de empleo público, pero la oferta y la demanda es escasa. Por otro lado, los Títulos Propios se caracterizan por su orientación a las necesidades de la práctica clínica y son valorados por los empleadores del mercado. Hay que dejar claro que, actualmente, ningún Máster Oficial o Título Propio otorga ningún derecho en las futuras especialidades, ya que los requisitos y proceso de creación están aún por determinar».

Como consejo a los futuros odontólogos, el Dr. Castro subraya que tengan en cuenta «la experiencia y el prestigio del cuadro docente, es decir, que sean profesores universitarios y profesionales de nivel acreditado. Además hay que valorar el prestigio del organismo o el centro que avale y gestione la información (Colegios Oficiales, sociedades científicas, clínicas solidarias reconocidas…). Del mismo modo, deberían fijarse en la trayectoria o pervivencia en el tiempo, el programa y el número de créditos, así como el número de promociones formadas».

Por su parte, la Dra. Rocío Cerero, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO), destaca, más allá de los postgrados, la importancia de los cursos de formación continua. «En mi época, en Medicina Oral no había postgrado y me formé en algún curso en el extranjero, pero sobre todo en las sesiones clínicas que, a modo de formación especializada, organizaba José Vicente Bagán en el Hospital General de Valencia. También los cursos organizados por el profesor Aguirre en la Universidad del País Vasco, siempre bajo el auspicio de la Sociedad Española de Medicina Oral».

Desde su cargo de presidente de la Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB), el Dr. Miguel Peñarrocha hace hincapié en el papel de las sociedades profesionales al afirmar que «la formación continuada es necesaria para todos. La SECIB nace con una clara vocación de servicio para la mejora del conocimiento de los odontólogos con especial dedicación a la Cirugía y a la Implantología Bucal para hacer más fácil la vida de los profesionales y de los pacientes. El sistema educativo sanitario español no regula ni se ocupa de la formación postgraduada. Esa carencia existente en la organización de profesiones sanitarias intenta ser parcialmente paliada por distintas organizaciones de la profesión y por sociedades como la SECIB, para que los odontólogos españoles sigan realizando dignamente su tarea de sanar a sus pacientes».