Grupo de Investigación en Patología Dentaria, Operatoria Dental y Endodoncia de la Universidad de Sevilla, con el Dr. Juan José Segura en el centro.

Según varios estudios epidemiológicos

Expertos de la Universidad de Sevilla advierten que el tabaquismo aumenta el riesgo de padecer periodontitis apical y estudian la relación existente entre la patología endodóncica y diversas enfermedades sistémicas como la diabetes, la cardiopatía isquémica o la osteoporosis.

El Grupo de Investigación en Patología Dentaria, Operatoria Dental y Endodoncia de la Universidad de Sevilla ha llevado a cabo varios estudios epidemiológicos en los que ha demostrado la correlación entre el tabaquismo y las lesiones periapicales. Así, los resultados señalan de manera fehaciente que las personas fumadoras tienen mayor prevalencia de periodontitis apical, una inflamación que afecta a la zona que rodea el extremo de la raíz dental, que si no se trata, termina desarrollando un flemón.

Por otro lado, y en colaboración con el grupo de investigación del profesor José López López, de la Universidad de Barcelona (UBA), los expertos han realizado otro estudio en el que se ha evidenciado que las personas diabéticas tienden a desarrollar más periodontitis apical. «Ahora estamos investigando si existe alguna diferencia entre pacientes que tienen mejor o peor controlada la hemoglobina glucosilada (HbA1c)», explica el responsable de este proyecto y catedrático de la Universidad de Sevilla, Juan José Segura Egea.

Inflamación pulpar

El equipo del profesor Segura, en colaboración con el del profesor Víctor Sánchez Margalet, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la hispalense, ha iniciado una nueva línea de investigación en la Universidad de Sevilla, en la que ya han logrado demostrar la presencia del receptor de leptina en odontoblastos, que son las células características de la pulpa dental. Aunque se describió en su origen como una hormona que regula el apetito, estudios posteriores han indicado que también actúa como mediador inflamatorio. La presencia de receptores de esta hormona en el tejido pulpar indica que puede favorecer la regeneración de este tejido y la producción de dentina cuando hay una enfermedad dental como las caries.

«Nuestro objetivo es conseguir que dientes con caries e infección pulpar sigan vivos. Para ello, tendríamos que regenerar la pulpa con un tratamiento en el que intervendrían las células madre pulpares, una matriz introducida en el interior del diente y factores de crecimiento», explica el Dr. Sánchez Margalet.