Dr. Salvatore Sauro, profesor de Biomateriales y Odontología Mínimamente Invasiva en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia

Dr. Salvatore Sauro, profesor de Biomateriales y Odontología Mínimamente Invasiva en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia

El Dr. Salvatore Sauro está desarrollando tres investigaciones orientadas a analizar los diversos factores que influyen en el proceso de adhesión de los empastes de composite, con el objetivo de evitar el fracaso de los tratamientos odontológicos. Este investigador, que es profesor de Biomateriales y de Odontología Mínimamente Invasiva en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, ha hablado con GACETA DENTAL para profundizar sobre sus líneas de investigación.

—Recientemente se han publicado tres investigaciones dirigidas por usted: una sobre el uso del ácido metafosfórico para mejorar la adhesión de los empastes, otra sobre materiales que mejoran la adhesión de los empastes al tejido dental, y, la última, sobre el impacto negativo del exceso de zinc en los adhesivos para empastes. ¿Cuál de estas investigaciones tendrá una mayor repercusión en el día a día del dentista?
—La más destacada es la publicada en el Journal of Dental Research, la revista científica más importante del sector. En esta investigación demostramos que las características estructurales de los monómeros funcionales de los nuevos adhesivos autoacondicionantes, que los dentistas utilizan para adherir el material de obturación al diente, pueden interferir en la adhesión química entre los tejidos duros dentales como la dentina, hecho que tiene influencia en la durabilidad de los empastes o restauraciones directas de composite.
Presentamos una parte de este estudio a los Premios Paffenbarguer, que otorga la Academy of Dental Materials, uno de los galardones más prestigiosos a nivel internacional en investigación de nuevos materiales en el campo de la Odontología. Entre el centenar de estudios procedentes de universidades de todo el mundo, el nuestro fue evaluado como el cuarto mejor trabajo de investigación y formó parte de los doce finalistas de este prestigioso premio internacional.
Otra de nuestras investigaciones que puede repercutir en mayor medida en el día a día del profesional en el campo de la Odontología es el hallazgo sobre la eficacia del ácido metafosfórico en el acondicionamiento de la dentina cuando se utilizan sistemas adhesivos de acondicionamiento total. Este ácido puede reducir la degradación del colágeno, aumentando, de esta forma, la durabilidad de las restauraciones directas de composite.

—¿Qué materiales habéis hallado que mejoren la adhesión de los empastes al tejido dental?
—Todos nuestros hallazgos demuestran que los monómeros funcionales de los sistemas adhesivos autoacondicionantes, que les otorgan un comportamiento hidrofóbico e hidrofílico, pueden interferir en la fuerza y la calidad de adhesión química con la hidroxiapatita en las interfase dentina-adhesivos, lo que tiene una repercusión directa en la supervivencia y durabilidad de los empastes directos de composite. Además, hemos comprobado que el monómero funcional experimental 12-MDP y 10-MDP, que ahora se encuentran en casi todos los nuevos sistemas adhesivos, puede mejorar la adhesión de los empastes a los tejidos dentales.

—En cuanto a la investigación sobre el ácido metafosfórico, ¿cómo mejora esta sustancia la adhesión de los empastes? ¿Qué diferencias podemos encontrar entre el ácido metafosfórico y el ácido ortofosfórico?
—En esta investigación, publicada en Journal of Dentristry, en la que también ha participado la profesora de la CEU-UCH, Arlinda Luzi, y otros investigadores de Brasil, Italia y Reino Unido, hemos demostrado que el uso del ácido metafosfórico al 40% induce la desmineralización y la precipitación consecutiva del fosfato cálcico (brucita), protegiendo el colágeno en la interfase del adhesivo con la dentina. Esto se debe a que este ácido no deja libres las fibras de colágeno, todo lo contrario que el ácido ortofosfórico, el cual deja libre las fibras de colágeno que contienen mucho agua, lo que dificulta la penetración del adhesivo y, a la vez, favorece que las metaloproteinasas degraden las fibras de colágeno en la intrefase adhesivo-dentina. El ácido ortofosfórico quema también todas las fibras de colágeno en los 2-3 micrones primeros de dentina, fibras que no se pueden remineralizar después y que crearán espacios entre la dentina y el adhesivo para la posterior filtración de fluidos y el fallo de la restauración.

—¿Es diferente la aplicación del ácido metafosfórico al utilizado hasta el momento?
—La mejora en la resistencia y durabilidad de las restauraciones de composite compensa, por todos los motivos explicados anteriormente, el empleo de más tiempo durante el acondicionamiento de los tejidos duros del diente, ya que con el uso del ácido metafósforico son necesarios 60 segundos de aplicación, mientras que en el caso del ácido ortofósforico al 37% –el empleado hasta ahora– solo hacen falta entre 10 y 20 segundos. Esta diferencia mínima de tiempo no afecta, según nuestra opinión como investigadores y clínicos, al tiempo que se necesita para realizar una restauración de calidad en la consulta.

Dr. Salvatore Sauro, profesor de Biomateriales y Odontología Mínimamente Invasiva en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia
La Dra. Arlinda Luzi y el Dr. Salvatore Sauro, ambos profesores e investigadores de la CEU-UCH.

—¿Qué factores causan la degradación de los empastes y cómo se puede impedir este proceso?
—Conseguir una buena adhesión de los materiales restauradores a los tejidos del diente (dentina y esmalte) nos permite reforzar la estructura remanente del diente, protegiendo a la vez la pulpa de las agresiones externas. La capa híbrida es la estructura más importante para conseguir una adhesión efectiva del material de obturación al diente, pero se ha observado que con el paso del tiempo se degrada formando unos gaps, microfiltraciones que producen sensibilidad post-operatoria. Cuando las microfiltraciones persisten en el tiempo pueden producir caries secundaria, que, a su vez, puede inducir la necrosis pulpar.
Las dos principales causas de esta degradación de la capa híbrida son la ruptura hidrolítica de los monómeros hidrofílicos y la degradación de las fibras de colágeno por enzimas proteolíticas como las metalproteinasas y las catepsinas que se encuentran en la dentina. Este problema se puede resolver mediante el uso de agentes que inhiben la actividad de estas enzimas y con el desarrollo de nuevos sistemas adhesivos que contienen monómeros más resistentes a la degradación y con capacidad de formar uniones químicas penetrando la dentina desmineralizada. La línea actual de investigación que estamos siguiendo ahora es el desarrollo de un adhesivo nuevo biomimético y bioactivo que puede resolver toda la problemática de la degradación de la capa híbrida.

—¿Qué le llevó a estudiar sobre el exceso de zinc en los adhesivos para implantes?
—Como he comentado anteriormente las dos principales causas de la degradación de la capa híbrida son la desestructuración de las fibras de colágeno por la acción de las enzimas proteolíticas como las metalproteinasas que se encuentran en la dentina. Por ello, en el año 2012, en colaboración con los profesores de la Universidad de Granada, Manuel Toledano y Raquel Osorio, realizamos una investigación que fue publicada en la revista científica más prestigiosa en el campo de la Endodoncia, Journal of Endodontics, en la cual demostramos que la presencia de zinc en adhesivos de acondicionamiento total de tipo experimental inhibía las metalproteinasas y aumentaba la longevidad de las restauraciones directas de composite. Pero nos faltaba descubrir qué efecto tendría la presencia del zinc en los adhesivos autoacondicionantes (autograbantes) sobre la interacción química de los monómeros funcionales con la dentina y, a la vez, cómo repercutiría esto en la longevidad de las restauraciones de composite. Por ello realizamos este estudio, cuyos resultados se publicaron en el Journal of Dentistry.

—¿Qué adhesivos dentales contienen zinc?
—Ninguno, por ahora. Todavía son todos materiales nuevos experimentales. Hay empresas interesadas en comercializarlos, pero no se puede desvelar su nombre por razones obvias de marketing de empresas. En el mercado existen materiales como los cementos endodóncicos que pueden contener zinc. Por ello, cuando se utilizan estos tipos de cementos (por ejemplo, Seal Apex y Tubli Seal de la casa Kerr Sybron; Endo Seal de la casa Ultradent Products Inc, el Cemento de Grossman…) el dentista debe evitar el uso de los adhesivos autoacondicionantes (autograbantes).

—¿Cuáles son las conclusiones generales de los estudios?
—En todos los estudios analizamos los distintos factores del proceso de adhesión química entre el adhesivo y la dentina que influyen en la durabilidad de los empastes directos de composite. Las conclusiones generales son, por un lado, que el acondicionamiento (grabado) con ácido de la dentina debe permitir la menor exposición de las fibras de colágeno y permanecer protegida de la fase mineral de dentina como la hidroxiapatita y el fosfato de calcio. Por otro lado, hemos concluido que la formulación de los sistemas adhesivos con monómeros más resistentes a la degradación pueden formar uniones químicas con la dentina y también penetrar en dentina desmineralizada. Estas son dos estrategias óptimas para mejorar la adhesión y la longevidad de las restauraciones dentales a los tejidos dentales.

—¿En qué punto se encuentran estas investigaciones?
—Estos estudios in vitro abren el camino a nuevas investigaciones, in vitro o in vivo, para evaluar la eficacia de diferentes materiales de restauración y diferentes tipos de adhesivos. Es necesario el desarrollo de futuros ensayos clínicos de larga duración para evaluar la eficacia de los productos, la longevidad de las restauraciones y las posibles filtraciones que conducen al fracaso de estos tratamientos.

—¿Qué ha supuesto la publicación de estos trabajos para su carrera profesional?
—Sobre todo, el reconocimiento internacional del trabajo, a través de las publicaciones científicas más prestigiosas y también gracias al buen resultado obtenido en los Premios Paffenbarguer. Además, es también muy positivo poder trabajar con equipos de distintos países e, incluso, de otras disciplinas como la Ingeniería de Materiales y la Biotecnología para avanzar en nuestro ámbito de estudio.

—¿Tiene en mente desarrollar otra línea de investigación?
—Nuestra intención es seguir ampliando los estudios que estamos realizando en este mismo ámbito, ya que dentro de la amplia variedad de técnicas restauradoras existentes en la Odontología estética, las técnicas directas con composite constituyen una de las mejores alternativas de tratamiento y han ganado una amplia aceptación. Sin embargo, el método de adhesión conlleva en ocasiones fracasos clínicos que desembocan en problemas más graves, no solo desde el punto de vista económico, sino también de salud dental.
También he presentado recientemente en la International Expodental de Milán el uso innovador de materiales bioactivos y biomiméticos para el tratamiento terapéutico estético de la desmineralización dental, empleando resinas con microrrelleno bioactivo.

—¿Con qué apoyos cuenta para desarrollar su labor investigadora?
—El apoyo más grande son los investigadores jóvenes con los cuales tengo una colaboración de forma continuada. Ellos realizan los experimentos sobre protocolos desarrollados por mí en países como Brasil, donde la financiación para proyectos de investigación de este tipo es amplia. Esto nos ayuda a realizar diferentes tipos de pruebas que en España, donde ahora mismo, por la crisis que nos rodea, a veces es muy difícil. Ahora, en la división de «Dental Biomaterials» de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, vamos a poner en marcha un nuevo laboratorio de biomateriales con fondos privados para poder realizar diferentes labores de investigación en el campo de los materiales dentales y la Endodoncia.

El Dr. Salvatore Sauro actualmente es profesor de Biomateriales y de Odontología Mínimamente Invasiva en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia. Hasta el año 2013 ha trabajado como investigador asociado en la prestigiosa Universidad King´s College de Londres (KCLDI), en el departamento de Biomateriales, Biomimética y Biofotónica. Tiene una experiencia de 15 años en la investigación sobre la adhesión dental, preventiva y biomateriales. Ha publicado más de 60 artículos científicos en revistas internacionales de impacto y cuenta con la publicación de dos patentes, una internacional y otra brasileña.