Enero es lo que tiene, que según asoma la pata, ya estamos todos organizando las agendas del año que inaugura. Y así, a vuela pluma, a ojo de buen cubero y bote pronto se me antoja que 2014 va a ser un año apasionante; al menos en lo que concierne al sector dental. Porque no van a faltar asuntos que despierten mucho interés. Por ejemplo, la cuestión de la subida del IVA para los productos sanitarios al tramo del 21%. Que será en enero o será en marzo, ojalá que en abril, pero, por desgracia, será. Y habrá que hacerle frente, como se les planta cara a otros obstáculos y contrariedades que nos llegan en la vida. Puestos a ser positivos, si esto del IVA puede tener ese lado no negativo, es que llega en 2014, no en 2013, año malo donde los haya habido en los anales de los años malos. Y no utilizo el término anal de forma gratuita y pueril, que su segunda acepción no por escatológica deja de tener aquí cabida.

Avanzando en el calendario de previsiones me encuentro con la siempre agradable festividad de Santa Apolonia, a la que este año dedicaremos un algo especial en nuestra revista de febrero, y en seguida nos sale al paso Expodental, que en esta edición pinta igual de bien que en la de hace un par de años. La industria dental mantiene bien el tipo ante la bicha que nos acecha hace ya años. Que no queráis ver ni saber cómo está de pobre la cosa en las ferias de otros sectores tradicionalmente más poderosos en su aportación al PIB nacional.

Cuando queramos darnos cuenta nos hemos ido de veraneo y a la vuelta ya tenemos encima la fiesta de los Premios Gaceta Dental, la convocatoria que marca el comienzo de un nuevo curso, más prometedor, sin duda, que sus predecesores. Y como cumplimos 25 años, a lo largo de todo 2014 habrá mensajes especiales recordando la evolución de la revista desde sus comienzos hasta el momento actual, cuando GACETA DENTAL aparece convertida en una plataforma multicanal, que utiliza todas las formas posibles de comunicación, desde el soporte del papel a las redes sociales e internet pasando por la organización de todo tipo de acontecimientos.

Para que no decaiga, octubre viene con sorpresa. No solo por el eclipse lunar que se producirá el miércoles 8, sino porque está previsto que se celebren las elecciones al Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España. Un sufragio que podría suponer la renovación de la presidencia de esta institución, que desde 1995 ostenta Alfonso Villa Vigil, quien ya ha dicho que esta vez, sí, va la vencida y que se retira. Pero, claro, hay rumores para todos los gustos. Depende quien te lo cuente se cita a José María Suárez Quintanilla o a Juan Carlos Llodra como más que probables candidatos, aunque nadie descarta la aparición de un tapado; una posibilidad que siempre da mucho juego… al menos periodístico. Y entre los encubiertos ya se apunta a… Villa Vigil. Parece que hay un sector del Consejo que quiere que continúe, sí o sí. Hay otra corriente que apuesta por el nombramiento de una persona que se dedique en exclusiva a gestionar y dirigir el Consejo. Tenemos diez meses por delante para ver por dónde van los tiros.

No me digáis que el año no viene cargadito de temas interesantes, que 2014 no promete ser apasionante. Así pues, bien que se justifica que os desee un muy
¡FELIZ AÑO NUEVO!