Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador
Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador

Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador

Desde la Universidad de Michigan, el odontólogo español Miguel Padial, trabaja para entender mejor los mecanismos de mantenimiento del ligamento periodontal. El equipo multidisciplinar e internacional del que forma parte ha visto reconocidas recientemente sus horas de estudio con un premio en el International Symposium on Periodontics and Restorative Dentistry.

 

Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador
Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador

—¿De dónde surge su interés por la investigación odontológica?
—Desde que estaba aún estudiando Odontología en Granada, estuve en contacto con el equipo de Cirugía Bucal, los profesores Elena Sánchez y Pablo Galindo. En esos años, empecé a colaborar con su grupo y con el grupo de Cirugía Bucal de la Universidad de Sevilla. Obtuve además una beca de colaboración del Ministerio de Educación para desarrollar un trabajo de investigación en superficies de implantes. Todo esto supuso mi primer acercamiento a la investigación y me hizo, ya entonces, saber que esto es lo que quería hacer: investigación básica de laboratorio y su traslado a la clínica; y, en sentido contrario, tener una duda clínica e ir al laboratorio a buscar una respuesta.

—¿En qué áreas se centran sus esfuerzos investigadores?
—Nuestro grupo actual trabaja principalmente en entender mejor los mecanismos de mantenimiento del ligamento periodontal. La enfermedad periodontal, según estudios muy recientes, afecta de una u otra forma a aproximadamente el 90% de la población, con casos moderados o severos en el 50%. Por tanto, es imprescindible que cambiemos los viejos paradigmas que estábamos utilizando hasta ahora, puesto que es claro que algo no está funcionando. La estrategia actual se basa en prevenir y frenar la progresión de esa enfermedad. Además, la regeneración de ese tejido destruido no es posible aún de una forma predecible. Se han propuesto muchas técnicas diferentes, pero su uso es aún limitado.

—Un estudio sobre la aplicación de una nueva molécula para combatir la enfermedad periodontal le ha hecho merecedor recientemente del Premio al Mejor Póster del 11 th International Symposium on Periodontics and Restorative Dentistry. ¿Nos puede explicar en qué consiste esta investigación?
—Existen muchas moléculas que ayudan a mantener nuestros dientes en su sitio, controlando los efectos bacterianos, inflamatorios y mecánicos. Nuestros estudios se centran en la molécula periostin, que es clave en este sentido. Periostin se une al colágeno, específicamente en el ligamento periodontal, haciendo que sea más resistente y el tejido se adapte mejor a la actividad mecánica. Hemos identificado que los productos bacterianos e inflamatorios hacen disminuir su síntesis y depósito en la matriz extracelular, lo que tiene un efecto añadido al efecto directo de la inflamación en el tejido periodontal que ya se conoce: en ausencia o déficit de periostin el tejido es más débil con lo que la cascada de eventos destructivos se acelera aún más. Si podemos identificar esa reducción de periostin, antes de que se vea el efecto en forma de aumento del sondaje o de pérdida ósea a nivel radiográfico, podríamos intervenir antes de que eso ocurra.
Además, periostin es capaz de ejercer un efecto directo sobre la proliferación, migración y mecanismos de supervivencia celular. Este efecto se produce no sólo en células del propio ligamento sino también en células de tejidos vecinos como el hueso y el tejido conectivo y epitelial. Más aún, una vez que periostin se disminuye por efecto bacteriano o inflamatorio, la restauración de los niveles de periostin con suplementos externos, permite que las células recuperen su actividad normal. Por tanto, además de ayudar a predecir el riesgo de enfermedad, si podemos restaurar a niveles normales la presencia de esta molécula, la regeneración de estas estructuras podría verse favorecida.

Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador—¿En qué fase se encuentra esta investigación?
—Actualmente estamos realizando estudios in vitro, tratando de entender al máximo los mecanismos de actuación de esta proteína. Además estamos desarrollando diversos trabajos en animales de laboratorio. Básicamente, hemos modificado de forma genética una línea celular para que sobreexprese periostin de manera transitoria. Estas células son injertadas en un defecto periodontal y, a continuación, evaluamos la regeneración en la zona a distintos niveles: regeneración del hueso alveolar y el cemento y orientación de las fibras del ligamento periodontal entre ambos.

—¿Cuáles serán los próximos pasos a dar?
—Tenemos trabajos serios que apuntan en la buena dirección. Una vez que entendamos exactamente el proceso biológico que sigue periostin en este área y confirmemos mediante estudios animales los efectos beneficiosos de esa terapia, podremos, en un futuro, proponer estudios clínicos controlados.

—¿Qué profesionales componen su equipo de investigación?
—La colaboración es imprescindible. Nuestro grupo en la Universidad de Michigan, encabezado por el Dr. Héctor Ríos, tiene una amplia experiencia en esta molécula. Además, colaboramos muy estrechamente con el Dr. William Giannobile, experto reconocido en regeneración periodonal mediante la aplicación de nuevos biomateriales. También colaboramos activamente con el Prof. Pablo Galindo de la Universidad de Granada en éste y otros estudios. La investigación traslacional (del laboratorio a la clínica y viceversa) es compleja por lo que es imprescindible la creación de equipos multidisciplinares e internacionales como éste en el que participo.

—¿Con qué apoyos cuentan para desarrollar su estudio?
—Reconocimientos como el que hemos recibido son muy importantes para dar a conocer nuestro trabajo. Estos estudios están recibiendo financiación por parte del National Institute for Dental and Craniofacial Research (NIDCR) dependiente del NIH y por la Osteology Foundation, a los que, claro está, debemos agradecer su apoyo.

Dr. Miguel Padial Molina, odontólogo e investigador
De izquierda a derecha, los autores del póster premiado:
Dr. Héctor Ríos, Dr. Miguel Padial-Molina, Juan Rodríguez y Sarah Volk.

Además, la formación de estos equipos debe ser promovida desde todos los ámbitos. En mi caso, llegué hace 4 años a esta Universidad de Michigan desde la Universidad de Granada gracias a una Beca Talentia, un programa de la Junta de Andalucía para la promoción de la actividad exterior de investigadores andaluces. Sin duda, sin su ayuda, mi estancia aquí no habría sido posible. En el futuro, a pesar de las malas noticias que cada día se suceden en cuanto a la situación de la I+D+i en España, espero que la situación cambie. Se dice mucho, pero no está de más repetirlo: sin una apuesta clara por la investigación, nuestro futuro será como nuestro pasado.

—¿Tiene en mente desarrollar algunos otros estudios en el campo odontológico?
—Lo bueno de la ciencia, además de otras muchas cosas, es que cada vez que respondes a una pregunta, cada vez que concluyes tu estudio confirmando o rechazando tu hipótesis inicial, y también durante todo ese proceso, te surgen nuevas preguntas, nuevos horizontes que descubrir. No sé aún cuáles serán esas preguntas, si lo supiera ya estaría trabajando en ellas.