El Juzgado de Instrucción nº 9 de Valencia ha condenado a un protésico dental por un delito de intrusismo profesional al realizar labores propias de un odontólogo a un paciente y le ha condenado a la pena de dos meses de multa con cuota diaria de seis euros (360 €), así como al pago de las costas procesales causadas en el procedimiento.

El protésico dental reconoció como ciertos los hechos que se le imputaban, motivo por el cual la defensa del acusado manifestó innecesaria la celebración del juicio, requiriendo que se dictara sentencia con una reducción de un tercio de la pena solicitada.

El Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España (CGCOE) quiere advertir sobre las consecuencias negativas que tienen para la salud de los pacientes los casos de intrusismo profesional y recuerda que los protésicos dentales no pueden atender clínicamente a los pacientes, por lo que cualquier intervención de un protésico en la boca de un paciente sería intrusismo profesional.

Asimismo, el Consejo General manifiesta que es clave conseguir un mayor endurecimiento de las penas. «Teniendo en cuenta los gravísimos daños que se pueden provocar en la salud de la población, podemos decir que las penas actuales son ridículas. Además, muchas veces los daños ocasionados son económicamente irreparables. De igual manera, es importante realizar un mayor esfuerzo para dar a conocer a la población sus derechos como pacientes», señala Alfonso Villa Vigil, presidente de la organización colegial.