El Dr. Villar de la Fuente, presidente del Consejo de Administración de la UEMC.

La Universidad Europea Miguel de Cervantes contará con una clínica odontológica universitaria abierta al público en general donde los estudiantes podrán desarrollar la faceta práctica de la titulación, se llevarán a cabo investigaciones y se prestará asistencia a colectivos y grupos sociales con los que previamente se hayan establecido convenios.

Eliecer Villar de la Fuente, médico estomatólogo y presidente del Consejo de Administración de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) de Valladolid, explica a GACETA DENTAL las características que tendrá la clínica odontológica y cuáles han sido las motivaciones principales para su puesta en marcha.

—¿Con qué objetivos se ha creado la clínica odontológica de la UEMC?

— La clínica odontológica de la UEMC responde a unos objetivos que encuentran su base en las tres misiones de la Universidad. Por un lado, son instalaciones en las que habrá de desarrollarse una parte fundamental de la docencia práctica de los estudiantes del Grado en Odontología; por otro, acogerán la labor de los grupos de investigación que ya se encuentran trabajando en el desarrollo de técnicas, materiales y procedimientos de vanguardia, no sólo dentro del entorno de la asistencia odontológica sino de los marcos biosanitario y sociosanitario y, por último, en estas instalaciones se acercará la tercera dimensión, la de la relación con la sociedad, desde dos perspectivas: prestando asistencia a diferentes colectivos y grupos sociales con los que la Universidad ha establecido convenios, respetando, desde luego, la labor de los colegiados, y, al tiempo, acercando los resultados de investigación a los profesionales y las empresas que así lo pudieran demandar.

—¿Con qué instalaciones y equipación contará la nueva clínica?

— Precisamente, el Grado en Odontología, que comenzó a impartirse en el pasado curso, es uno de los motivos que ha impulsado la construcción del nuevo edificio. La Clínica Odontológica Universitaria es clave para el desarrollo de la enseñanza práctica de esta carrera. Esta clínica, abierta al público, contará con la más moderna tecnología odontológica, laboratorio de prótesis, servicios de radiología y esterilización, área quirúrgica, boxes asistenciales… La primera planta del nuevo edificio está principalmente destinada a la Clínica Odontológica Universitaria, abierta al público en general, y en la que trabajarán los profesores y alumnos de los últimos cursos del Grado en Odontología, así como los profesionales que cursen postgrados. El hospital estará equipado con la más moderna tecnología odontológica y contará con laboratorio de prótesis, servicios de radiología y esterilización, área quirúrgica, área clínica con 24 sillones asistenciales y nueve boxes individuales.

El Grado en Odontología de la UEMC cuenta con un componente eminentemente práctico y sensible con las prácticas clínicas que tienen lugar en el centro sanitario, para desarrollar de forma conveniente las habilidades propias de cada una de las materias. Las prácticas con pacientes se unen al elevado componente práctico pre-clínico y en laboratorios que poseen las materias que componen el plan de estudios del Grado en Odontología, y que pueden alcanzar más del 40% de los créditos totales. Dichas prácticas contarán con una ratio de un profesor por cada 4 alumnos, siendo una de las más bajas del sistema universitario español, lo que permitirá impartir una enseñanza de calidad y profesionalizante.

—¿Quiénes podrán acceder a los servicios de la nueva clínica odontológica?

— Cualquier persona puede acercarse a las instalaciones de esta clínica odontológica universitaria, porque el servicio que presta tiene voluntad de ser un servicio público. Pero además de cualquier individuo, la Universidad Europea Miguel de Cervantes se encuentra actualmente en conversaciones con diferentes colectivos y grupos sociales a los que prestará asistencia odontosanitaria. Todo esto, sin duda, desde la base de que una clínica universitaria no es un negocio sino un servicio y que su actividad debe respetar al máximo el ejercicio profesional de los colegiados.