Dr. Suárez Quintanilla junto a Abel Gracía

Catedrático y director del Master en Ortodoncia de la Universidad de Santiago de Compostela, el Dr. David Suárez Quintanilla estrena cargo al frente de la EOS, la organización de referencia en el campo de la Ortodoncia en Europa. En esta entrevista, revela los objetivos que se ha marcado en su nuevo puesto y aporta su visión de cuáles son los retos a los que se enfrentan los profesionales en los próximos años.

¿Qué ha supuesto su reciente nombramiento como nuevo presidente de la European Orthodontic Society? ¿Qué vinculación tenía hasta el momento con este organismo?
—Hace años fui elegido por los ortodoncistas europeos para formar parte del Councill de la EOS y durante varios años he estado como miembro activo del Consejo, así como en los comités de organización y científicos de varios de nuestros congresos anuales, participando activamente en todos los asuntos de nuestra sociedad. Soy consciente del honor que supone acceder al cargo y tomar el relevo de ilustres compañeros que han pasado ya a formar parte de la historia de la Ortodoncia del siglo XX y por ello espero ser merecedor del mismo. Llena a uno de responsabilidad continuar la senda trazada por hombres como Lundström, Sheldon Friel, Korkhaus o Arne Björk. Me hace especial ilusión el suceder a otros ex presidentes españoles de la EOS como mi maestro, el profesor José Antonio Canut, el profesor Juan Pedro Moreno, y los doctores Ruperto González Giralda y José Carriere.

Un año lleno de reconocimientos para usted, ya que también ingresó recientemente en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia.
—Algunos hemos tenido la fortuna de recibir muchos apoyos durante nuestra vida académica y profesional y gran parte de nuestros logros se deben a los maestros y profesores que han confiado en nosotros y nos han honrado con su sabiduría, cariño y amistad. El recuerdo de mi padre, y su ejemplo, ha sido determinante en toda mi vida académica y profesional.

La Real Academia, en contra de lo que pudiera pensarse, es una institución muy activa que permite establecer interesantes relaciones profesionales y sociales con diferentes estamentos de la sociedad y cuya guía es la excelencia en el quehacer médico cotidiano. Mi papel como Académico Numerario puede ser de utilidad e interés a la hora de difundir el alcance, métodos y ventajas de la Ortodoncia y la Odontología, entre mis compañeros médicos. Médicos y dentistas necesitamos, cada vez más, puntos de encuentro.

Háblenos un poco más de la EOS ¿Cuáles son sus principales líneas de trabajo?
—La EOS es sin duda la institución más importante de la Ortodoncia europea y su congreso anual, además de reunir a más de tres mil ortodoncistas y mil participaciones científicas, abarca la celebración del European Board, para premiar la excelencia clínica, reuniones de diferentes grupos académicos, como el Foro de Profesores Europeos o la Red Europea de Postgrados, la reunión de los postgraduados y ortodoncistas jóvenes (la EPSOS) y diferentes grupos que representan a los especialistas de toda Europa (la Federación de Ortodoncistas, FIO, EFOSA, etc.). La EOS tiene un gran peso en todos los campos de la ortodoncia (desde el científico o el clínico, pasando por el académico y político) y su papel internacional queda reflejado en la gran cantidad de ortodoncistas no europeos que anualmente acuden a nuestro congreso. La calidad y vitalidad de nuestra revista científica, el European Journal of Orthodontics, y el prestigio de los premios académicos y de investigación otorgados anualmente por nuestra sociedad, son una muestra de la gran actividad de la EOS en todos los campos de nuestra especialidad.

¿Qué objetivos se ha marcado durante su presidencia?
—Desde el punto de vista general, continuar favoreciendo el actual crecimiento exponencial de la afiliación a la EOS y de la participación en nuestro congreso anual, así como incrementar la calidad científica y clínica de la Sociedad. Por otro lado, considero fundamental una mayor interrelación y comunicación entre las grandes sociedades científicas de la Ortodoncia mundial ya que coincidimos plenamente en dónde, cómo y cuándo ha de ser la especialización en ortodoncia. En este sentido, esperamos incrementar este año nuestros contactos con la World Federation of Orthodontists (WFO) y la American Association of Orthodontists (AAO). También considero muy importante la potenciación, difusión e incremento de la calidad científica e índices de impacto y penetración de nuestra prestigiosa revista, el European Journal of Orthodontics, así como la dotación de las becas y premios de la Sociedad (el Sheldon Friel Memorial Lecture, los premios Houston de investigación, el Premio al Profesor Distinguido, etc.).

Dentro de estos propósitos destaca la mejora de la calidad y la coordinación de la formación en Ortodoncia. ¿Cuál es la situación concreta de España en este ámbito?
—Como usted conoce, España a día de hoy, es el único país de Europa y uno de los pocos países desarrollados donde no existe la Especialidad de Ortodoncia. Desde luego los responsables universitarios de Ortodoncia así como las sociedades científicas (SEDO, AESOR, AIO, etc.) no somos culpables de ello ya que siempre hemos apoyado unánimemente la creación de la especialidad. Esperemos que la parte de la profesión organizada que ha estado siempre en contra de la creación de las especialidades cambie de mentalidad, pero sin sacar conejos de la chistera, a lo Spain is different, y nos ayude al desarrollo de la Especialidad de la Ortodoncia en España siguiendo las directrices de Europa. Coincido con el presidente del Consejo General de Dentistas en la preocupación sobre el caos, la falta de control, la confusión de títulos, y en muchos casos el negocio, que rodea a la formación postgraduada universitaria en España. Esto tiene que acabar. Es necesario un sistema justo, racional y nacional de selección de alumnos, dotar estos estudios de becas suficientes y organizar la docencia, acreditación y evaluación de programas, profesores y alumnos de acuerdo a los estándares que tanto éxito están cosechando en muchos países europeos.

¿Cuál es el modelo a seguir?
—Sin ninguna duda, y con el máximo consenso entre los profesores de Ortodoncia de Europa, el modelo a seguir es el nuevo Proyecto Erasmus de Formación Postgraduada de tres años. De manera ideal, y para homologarse con Europa, éste se basaría en: formación postgraduada de tres años a tiempo completo, según el nuevo Programa Erasmus, en una Universidad con estudios de Odontología. Si existe algún centro público o privado asociado a la universidad matriz, en éste no se podrá impartir más del 40% de la docencia. Inicio de al menos 50 casos y más de 1.500 horas de tratamiento clínico directo sobre el paciente. La calidad del centro y del programa, así como la competencia final de los alumnos ha de estar avalada y debe ser juzgada por evaluadores externos ajenos a la universidad y el programa. De manera ideal el programa ha de estar como miembro de número de la NEBEOP (la Red de acreditación de Postgrados y Master de Ortodoncia de Europa).

El próximo año, la EOS ha escogido nuestro país como sede de su congreso. ¿Qué esperan de esta cita?
—En primer lugar que el Congreso cumpla las expectativas en número de participantes y calidad científica y que los asistentes puedan disfrutar de Santiago de Compostela y Galicia a través de un selecto programa de actividades sociales, lúdicas y culinarias. Creo que el programa científico es de una alta calidad, y se centra en los temas de mayor actualidad (los microtornillos y nuevos sistemas de anclaje óseo, los tratamientos combinados con cirugía ortognática, la microcirugía para acelerar el movimiento dentario ortodóncico y todos los nuevos sistemas de diagnóstico 3D ). Será un buen momento para dar a conocer la alta calidad de la ortodoncia de España y para intentar convencer a nuestros políticos de la necesidad de crear la Especialidad en Ortodoncia.

Mi intención es hacer una reunión, previa al Congreso y al Teacher´s Forum, de todos los responsables de la Ortodoncia de España para intentar poner orden en la variada y abigarrada enseñanza universitaria postgraduada de nuestra especialidad. Los profesores y responsables académicos debemos de buscar coordinación y puntos de encuentro, acordes con las directrices de la Unión Europea y de las principales instituciones internacionales (EOS y WFO), que puedan garantizar una enseñanza posgraduada de calidad y donde la capacidad económica del alumno u otros factores extraacadémicos no sean una barrera para su admisión.

Este encuentro servirá para testear el estado de la especialidad a nivel profesional. En este sentido, ¿hacia dónde podemos decir que se dirige el futuro de la Ortodoncia?
—Es necesario distinguir entre el futuro de la propia ortodoncia y el del ejercicio de la ortodoncia, ya que la respuestas son muy diferentes. En el primer caso, creo que la Ortodoncia se encuentra en el umbral de un cambio radical y esperanzador propiciado por la Terapéutica Basada en la Evidencia, es decir, el uso juicioso, pragmático y eficiente en nuestros tratamientos de las mejores evidencias o pruebas científicas. Por otro lado, destacar los grandes avances tecnológicos en tres áreas: el diagnóstico y simulación 3D, el diseño y fabricación asistidos por ordenador (CAD-CAM) y la robótica. Otra área de gran interés son todos aquellos procedimientos microquirúrgicos y nanotecnológicos necesarios para controlar el anclaje (caso de los microtornillos y miniplacas) o estimular el movimiento dentario ortodóncico (corticotomías, regeneración ósea, aplicación de láser, corrientes y fuerzas pulsantes, etc). Nos guste o no a los ortodoncistas mas clásicos, la Ortodoncia va a cambiar radicalmente en los próximos 10 años. Respecto a la segunda parte de la pregunta, la situación en España es bastante caótica y la plétora profesional va a determinar un futuro poco esperanzador para muchos odontólogos y ortodoncistas abocados al subempleo, cuando no al paro o la emigración a otros países de la Unión Europea. Los más de 40.000 odontólogos del año 2020 son una cifra aterradora que habla por sí misma del futuro. Urge racionalizar los estudios de Odontología para evitar un panorama catastrófico solo beneficioso para las compañías de seguros low cost y las grandes corporaciones dentales basadas en la productividad de baja calidad y los contratos basura. La autorización indiscriminada de nuevas Facultades de Odontología, el desentendimiento gubernamental de la organización y racionalización de un sector sanitario tan importante como el nuestro, y su abandono a la ley del mercado y de la oferta y demanda, ha de ser contestado de inmediato por todos los que queremos un futuro mejor para nuestra profesión y la salud bucodental de nuestros conciudadanos.

¿Qué pautas son necesarias para estar a la vanguardia y no quedarse atrás?
—En los próximos años los ortodoncistas nos vamos a enfrentar a tres retos: la plétora profesional, los cambios en el ejercicio profesional y los avances tecnológicos en el diagnóstico 3D, la realidad virtual y el diseño de aparatos por ordenador. La plétora profesional y los cambios de nuestro mercado de trabajo van a condicionar que sólo unos pocos ortodoncistas puedan ejercer la especialidad en su clínica en régimen de exclusividad. Una gran mayoría serán ortodoncistas «de maletín» que viajan de clínica en clínica tratando unos pocos pacientes en cada clínica. Pero este tipo de ejercicio raramente es compatible con una práctica de calidad y acaba dejando insatisfechas a todas las partes.

Los avances tecnológicos van a dar un gran giro al actual quehacer cotidiano de los especialistas: la realidad virtual tridimensional va a incrementar nuestra precisión diagnóstica y nos va a obligar a entrar en un mundo nuevo donde el scanner 3D, los registros oclusales y articuladores electrónicos van a sustituir a la cera y el alginato. La robótica también entrará con fuerza tanto en el diseño individual de brackets, la confección de aparatos removibles estéticos o el doblado de alambres fabricados con aleaciones de última generación.

El futuro nos exige a todos un cambio de mentalidad y de rumbo, el renovarse o morir parece estar llamando a la puerta de nuestras consultas. Tenemos que invertir en formación continuada, conocer la tecnología y las técnicas que van a marcar la Ortodoncia del futuro y debemos de adentrarnos en el campo de la gestión y el marketing para poder competir en un mercado que se adivina difícil pero también lleno de enormes oportunidades. No nos han robado nuestro queso, solo lo han cambiado de sitio y ahora tenemos que hacer el esfuerzo suplementario de buscarlo de nuevo. Hemos de reinventarnos para hacer que el futuro continúe siendo nuestro.

Para finalizar, mi deseo es poder aportar algún ladrillo a la construcción de esa gran casa que es la European Orthodontic Society, que tras más de 100 años de historia, está más joven y vital que nunca, que nos alberga a todos los ortodoncistas de Europa y tiene como objetivo irrenunciable la mejora académica, científica y clínica de la ortodoncia especializada. Espero no defraudar a los ortodoncistas europeos que me han elegido para el cargo y devolver, al final de mi mandato, más talentos de los recibidos.